BlackRock y XTB lanzan un videojuego para que los jóvenes aprendan educación financiera

El proyecto 'Hasta el último euro' plantea situaciones cotidianas sobre ahorro, becas y criptomonedas con estética arcade. Solo el 5% de los estudiantes españoles tiene un nivel alto de competencias financieras, según PISA.

Solo el 5% de los estudiantes españoles alcanza un nivel alto de educación financiera, según los últimos informes PISA. BlackRock y XTB acaban de lanzar ‘Hasta el último euro’, un videojuego con estética arcade que busca acercar el ahorro y la inversión a jóvenes de entre 13 y 30 años.

Un simulador con preguntas incómodas y estética de Minecraft

Con el gancho ‘¿Serás capaz de llegar a fin de mes?’, la aplicación plantea decisiones cotidianas. Recibes una beca de 1.500 euros: qué harías con el dinero. Un influencer al que sigues asegura que una criptomoneda se multiplicará por diez este mes: entras o pasas. El juego convierte el test de idoneidad de la normativa Mifid en una experiencia interactiva.

Publicidad

El resultado muestra un perfil de tolerancia al riesgo con mensajes como ‘El precavido. El ahorro por el ahorro, sin disfrutar nada y sin poner ese dinero a trabajar, también tiene un coste’. La idea de que el dinero parado pierde valor es de las más difíciles de transmitir a un adolescente, y el formato arcade lo hace sin sonar a sermón.

Javier García, responsable de ventas para Iberia de BlackRock, define el origen del proyecto como una ‘preocupación compartida’ por la falta de educación financiera en las nuevas generaciones. No es un detalle menor: una gestora y un bróker competiendo por el mismo público han decidido colaborar antes que disputarse el discurso.

Javier Urones, director de desarrollo de negocio en XTB, define el problema: ‘El contenido riguroso está donde no están los jóvenes y el dudoso donde sí están’. La estética recuerda a Minecraft y el tono es deliberadamente desenfadado. Ambas firmas insisten en que, por ahora, no recabarán datos personales de los jugadores, solo la cifra total de usuarios.

Urones admite que existe el riesgo de que la iniciativa se ‘malinterprete’ al venir de dos empresas financieras. Aun así, asegura que el propósito es didáctico y está separado de la rama comercial. En el futuro, no descarta que se pueda recabar más información para perfilar a los usuarios. Las generaciones que hoy juegan serán las que mañana gestionen herencias y planes de pensiones.

Educar a un menor hoy es la forma más barata de captar a un cliente adulto mañana.

España suspende en cultura financiera juvenil

Los datos de PISA dan contexto al lanzamiento. Solo el 5% de los estudiantes en España tiene un nivel alto en competencias financieras, frente al 11% de media de la OCDE. Y la tendencia empeora: en el informe de 2022 se perdieron seis puntos respecto al de 2018. La brecha no es nueva, pero la velocidad de la caída sí preocupa.

La apuesta por los jóvenes no es filantropía. En XTB, los clientes de entre 18 y 30 años representaban un 14% del volumen total en 2021. Ahora suponen cerca de un tercio del negocio. El público joven ya no es un segmento futuro: es una realidad comercial que crece más rápido que cualquier otro.

El negocio de educar antes de vender

El movimiento de BlackRock y XTB no es aislado. En los últimos años han surgido empresas como GoHenry y Greenlight, que ofrecen servicios financieros para menores con supervisión parental. GoHenry, con más de dos millones de clientes, fue adquirida por Barclays el pasado mes de junio para fortalecer su relación con hogares de alto poder adquisitivo.

En España, Indexa Capital permite abrir carteras de fondos de bajo coste a menores con una aportación mínima de 1.000 euros, siempre que el progenitor sea ya cliente. El proyecto ‘Hasta el último euro’ se presenta coincidiendo con la vuelta al cole. Los promotores planean llevarlo a institutos y universidades, y optan al premio Finanzas para Todos, que promueven la Comisión Nacional del Mercado de Valores y el Banco de España, en la categoría de mejor iniciativa de educación financiera.

Análisis: la frontera entre pedagogía y captación

La iniciativa tiene una lectura doble. Por un lado, aporta una herramienta para un déficit documentado: la educación financiera en España retrocede y los jóvenes toman cada vez más decisiones de dinero influidos por contenidos poco rigurosos. Por otro, conviene leer el movimiento como una inversión en marca a largo plazo.

BlackRock y XTB no venden nada directamente con el juego, ni recopilan datos personales, al menos de momento. Pero Urones dejó una puerta abierta: en el futuro no descartan perfilar a los usuarios. Eso bastaría para transformar una acción educativa en un embudo comercial. La frontera entre educar y captar es fina, y el regulador lo sabe.

No hay que ser cínico para señalar la ambivalencia. La regulación exige separar el consejo didáctico de la captación comercial, y por ahora ambas firmas cumplen. El debate no es si educar está bien, sino qué ocurrirá con la información que genere el juego cuando la base de usuarios crezca.

El hito a seguir es la reacción de los institutos y universidades. Si el simulador consigue entrar en las aulas como recurso didáctico, tendrá una validación pública que pocos productos financieros logran. Si se queda en una descarga más, habrá sido un gesto de marketing correcto y poco más.


Publicidad