¿Es septiembre el mes maldito de la bolsa? El S&P 500 cae un 1,1% desde 1928 y el Ibex un 0,52%

La tensión en la deuda soberana y las expectativas de subidas de tipos elevan la cautela ante un mes históricamente débil. Oppenheimer y Carson Group ven señales para romper la tendencia este año.

Septiembre arrastra fama de mes maldito en bolsa. El S&P 500 pierde un 1,1% de media desde 1928 y el Ibex un 0,52% desde su creación en 1992. La estadística respalda la cautela, pero este año aparecen señales que invitan a leer el dato con matices.

Por qué septiembre es el mes más débil de la bolsa

Septiembre es uno de los periodos más débiles del año para la renta variable. Estadísticamente es el peor mes para el S&P 500, con una caída media del 1,1% desde 1928, según datos de Dow Jones Market Data. En el Ibex, el descenso es del 0,52% de media desde su creación en 1992. Eso sí, en el mercado español el mes más débil históricamente es junio, con un descenso medio cercano al 1%.

Publicidad

Este año, el aumento de la rentabilidad de los bonos soberanos juega en contra de las bolsas. Los inversores exigen una compensación cada vez mayor por prestar dinero a los gobiernos. Warren Hyland, gestor de carteras de Muzinich, lo resume: ‘Septiembre es estacionalmente uno de los meses más difíciles del año. Al margen de las materias primas y el dólar, ha sido difícil obtener rentabilidad total durante los últimos diez meses’.

Hyland explica que, al analizar la causa fundamental de este comportamiento negativo, ‘el denominador común es las rentabilidades crecientes de los bonos gubernamentales’. Los mercados de deuda soberana viven esta semana uno de sus episodios de venta más intensos de los últimos años, con el precio evolucionando de forma inversa a la rentabilidad.

Sin embargo, esta vez podría ser diferente, al menos en Estados Unidos. Un estudio de la firma de inversión Oppenheimer lo justifica desde el punto de vista técnico: las rentabilidades más bajas de septiembre se han producido cuando el S&P 500 comenzaba el mes por debajo de su media de 200 días. Ahora no ocurre. El índice se mueve muy por encima de esa referencia: 7.122 puntos frente a los 7.600 que rondaba ayer.

También desde Carson Group abren una ventana de esperanza. Ryan Detrick, estratega de Mercados, apunta que siete de las diez mejores rentabilidades de septiembre de la historia registraron una rentabilidad positiva antes del mes. ‘Dado que las acciones han subido cerca de un 13% en 2026, esto podría indicar que una caída importante este septiembre es poco probable’, explica.

Septiembre no opera en el vacío: el S&P 500 llega con una subida del 13% en 2026 y con resultados que duplican las expectativas.

La solidez de los resultados empresariales es un soporte para las cotizaciones. Más del 97% de las empresas de la Bolsa de EEUU ha publicado sus resultados trimestrales, con un incremento medio del beneficio por acción del 52,7%, frente al 24,4% esperado antes de la publicación de la primera compañía. En el trimestre anterior, el aumento del BPA fue del 29,4%.

Las citas clave: BCE, Fed e Inditex

Con los inversores pendientes del mercado de deuda, los datos de inflación serán importantes. El Banco Central Europeo se reúne el 10 de septiembre y el mercado contempla que pueda volver a subir los tipos 0,25 puntos desde el 2,25% actual.

La Reserva Federal tendrá su cita el 16 de septiembre. Las declaraciones recientes del presidente de la Fed, Kevin Warsh, advirtiendo de que la inflación no se ha moderado de forma significativa y que la institución todavía tiene trabajo por hacer, han disparado las expectativas de subidas de tipos, advierte Adrián Hostaled, analista de XTB.

En España, la próxima semana presenta sus cuentas Inditex, el segundo mayor valor de la Bolsa por capitalización bursátil y uno de los que más pesa en el Ibex. Los inversores esperan buenas cifras de ventas y la confirmación de la fortaleza de su modelo de negocio.

Análisis: entre la estacionalidad y el ciclo de tipos

Conviene ser prudentes con la estadística. Un promedio del -1,1% desde 1928 esconde septiembres con caídas superiores al 10% y otros con subidas notables. La estacionalidad describe probabilidades, no destinos.

Hay una razón de fondo que sí merece respeto: las rentabilidades crecientes de los bonos gubernamentales. Cuando el inversor puede obtener un retorno aceptable sin riesgo, la renta variable se vuelve menos atractiva. Esto es lo que está ocurriendo.

La clave de este septiembre no está en la estacionalidad, sino en dos fuerzas contrapuestas. La tensión en la deuda frena, los resultados sólidos sostienen. Unos beneficios que duplican las expectativas ofrecen un colchón.

La escalada de tensión entre Irán y EEUU añade incertidumbre geopolítica. El BCE y la Fed tienen la última palabra: sus decisiones del 10 y 16 de septiembre definirán si la estadística se cumple o si el guión se rompe.

Para el Ibex, la historia ofrece un consuelo: noviembre es el mes más rentable, con una subida media del 2,31% entre 1992 y 2025. Si la debilidad de septiembre se confirma, el inversor español tiene razones para pensar en el tramo final del año antes que en deshacer posiciones.


Publicidad