Rusia convierte en su nueva normalidad el sabotaje a infraestructuras críticas en Europa: el ataque a RWE deja 4.200 MW

El incidente en Rommerskirchen y un segundo sabotaje en Jänschwalde activan las alarmas de la UE sobre ataques coordinados a la red eléctrica. Lituania ve 'muy probable' una escalada rusa antes del ciclo electoral de 2027.

El sabotaje de infraestructuras críticas en Europa ha dejado 4.200 MW de vacío en Alemania. Cinco unidades de carbón blando de RWE Power tuvieron que ser desconectadas de la red en dos centrales térmicas la noche del martes tras un ataque deliberado contra una subestación en Rommerskirchen, cerca de Colonia.

El suministro a los consumidores no se interrumpió. Durante una hora, las reservas y fuentes alternativas suplieron un hueco equivalente a 4.200 millones de vatios, pero el precio de desvío se disparó al alza. Horas antes, en Jänschwalde, Brandemburgo, desconocidos dañaron con proyectiles caseros líneas de transmisión y forzaron cortes temporales en otra central de carbón.

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Así se desarrolló el doble sabotaje en la red alemana

Los datos que me parecen centrales son estos:

  • Rommerskirchen: una subestación atacada dejó fuera de servicio cinco unidades de carbón blando de RWE Power en dos centrales térmicas.
  • Jänschwalde: proyectiles caseros dañaron líneas de transmisión y provocaron cortes temporales en otra central de carbón, en el extremo opuesto del país.
  • Polonia: dos incendios en JFGComposites y WB Electronics, proveedor europeo de drones para los Ejércitos de Ucrania y Polonia, elevan la hipótesis de coordinación.

La coincidencia temporal y geográfica ha llevado a las autoridades a investigar el incidente de Rommerskirchen como un acto deliberado. Se barajan dos hipótesis, no excluyentes entre sí: la participación de una potencia extranjera o la acción de grupos de extrema izquierda. El pasado enero, un ataque incendiario contra el cableado de una central térmica en las afueras de Berlín causó el mayor corte eléctrico de la capital alemana desde la Segunda Guerra Mundial.

“Rusia está probando nuestras capacidades, nuestra respuesta y nuestra solidaridad, también la respuesta de la OTAN y EEUU.” — Javi López, vicepresidente del Parlamento Europeo, 3 de septiembre de 2026

Por qué no es un hecho aislado: la nueva normalidad híbrida

Lo que veo aquí es un salto cualitativo. El daño físico sobre subestaciones y líneas de transmisión no busca necesariamente un colapso inmediato, sino obligar al sistema a activar reservas costosas y convivir con la inestabilidad. En Alemania no hubo apagones, pero el precio de desvío se disparó. Ese es el mensaje que llega a los mercados: el suministro se defiende, pero a un coste mayor.

Lituania ha sido explícita al considerar muy probable que Rusia intensifique los ataques híbridos contra la UE. Javi López califica esta secuencia de nueva normalidad. No es una cuestión menor: si los sabotajes se normalizan, la prima de riesgo sobre las infraestructuras críticas europeas se incorpora a los costes estructurales de la energía y la seguridad empresarial. La guerra híbrida combina precisamente daño físico, desinformación y presión política.

El calendario electoral añade otra capa de riesgo. Francia, España, Polonia e Italia votarán en 2027, y en ese contexto los actores favorables al Kremlin pueden explotar el miedo ciudadano. En Italia, el analista Matteo Pugliese apunta a Futuro Nazionale como un vector de influencia rusa; las encuestas le otorgan entre el 7% y el 8% de intención de voto. La respuesta europea, según los expertos, pasa por la autonomía estratégica en defensa y por blindar la resiliencia de las infraestructuras.

🌍 El impacto en España y Europa

El efecto directo sobre el suministro eléctrico español es mínimo. No obstante, la repetición de ataques sobre nodos energéticos alemanes introduce una prima de riesgo en el mercado mayorista europeo. Un precio de desvío disparado en Alemania tensa los mercados intradiarios interconectados y puede sostener la inflación energética de la eurozona. Eso condiciona al BCE y, por esa vía, al Euríbor: una inflación más rígida retrasa los recortes de tipos.

  • Euríbor e hipotecas: el impacto directo es limitado; solo se materializaría si la presión energética retrasa la relajación monetaria del BCE.
  • Inflación: la prima de riesgo geopolítico sobre la electricidad puede frenar la moderación de precios en Europa.
  • Empresas: las firmas de ciberseguridad, defensa y resiliencia energética cotizan expectativas de más inversión pública y privada.

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