Cómo logra el cáncer sobrevivir a los tratamientos oncologicos según los biólogos

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Células madre cancerosas: el modo latente que se libra de la quimioterapia

Las células madre cancerosas no forman la mayor parte del tumor, pero sí su capa más peligrosa: una minoría capaz de autorrenovarse y de originar al resto. Su truco frente a la quimioterapia es cambiar de marcha: los fármacos citotóxicos atacan a las células que se dividen rápido, y estas células madre pueden abandonar el ciclo celular y entrar en una latencia reversible, la fase G0, en la que no se replican, apenas consumen energía y resultan invisibles al tratamiento. A diferencia de la senescencia, el parón no es irreversible: pueden despertarse años después y reconstruir el tumor. Por eso, en cáncer de mama, entre el 10% y el 30% de las mujeres a las que se extirpó el tumor primario desarrollan metástasis años o décadas después, a partir de células diseminadas que quedaron quiescentes y resistentes a quimioterapia, hormonoterapia e inmunoterapia.

Lo que convierte a este modo latente en un problema central de la oncología es que no es un accidente, sino un estado activamente regulado. Un cribado CRISPR en glioblastoma identificó en 2025 el gen KAT5 como guardián de la proliferación: al inactivarlo, las células madre tumorales se refugian en un estado G0 resistente a la terapia, y esa inhibición sumada al tratamiento estándar prolongó la supervivencia media de los ratones unos 40 días. Trabajos de 2024 han mostrado que enzimas epigenéticas como KMT2B y KMT2D sostienen esa quiescencia y la quimiorresistencia, lo que las convierte en posibles dianas. El reto es delicado: las células latentes comparten nicho en la médula ósea con las células madre sanas de la sangre, y atacarlas sin dañar la hematopoyesis limita la ventana terapéutica. Las estrategias en estudio combinan despertarlas para hacerlas vulnerables, mantenerlas dormidas o bloquear su metabolismo de bajo consumo.


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