Estudio Fed de criptomonedas: el FOMO, no el anonimato, es lo que mueve a los inversores

El análisis de la Reserva Federal de Cleveland concluye que las expectativas de subida de precio y el miedo a perderse las ganancias explican la tenencia de criptomonedas en Estados Unidos. El anonimato y los pagos cotidianos apenas influyen.

El motivo principal por el que los estadounidenses tienen criptomonedas no es hacer transferencias anónimas ni pagar el día a día. Es la expectativa de que el precio va a subir. Esa es la conclusión central de un estudio de la Fed de Cleveland sobre criptomonedas, basado en miles de encuestas a hogares de Estados Unidos.

El trabajo, elaborado por el banco de la Reserva Federal de Cleveland, utiliza encuestas periódicas y a gran escala para entender por qué los hogares invierten en cripto en lugar de en otros activos financieros. El resultado es claro: el FOMO (del inglés fear of missing out, miedo a quedarse fuera) y las expectativas de revalorización pesan más que el anonimato o los pagos cotidianos.

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Qué dice el estudio: el inversor cripto no busca anonimato, espera subidas

La investigación describe un perfil concreto. Los titulares de criptomonedas tienden a ser más jóvenes, mayoritariamente hombres y con una orientación más libertaria que quienes no poseen cripto. También esperan rendimientos mucho más altos y perciben el activo como relativamente más seguro que los no titulares.

Quienes ya tienen criptomonedas mantienen expectativas más sólidas sobre su posible rendimiento. La percepción del activo, y no solo la renta o el patrimonio, desempeña un papel relevante en la decisión de entrar o quedarse.

La diferencia con la bolsa es significativa. Los ingresos y la formación ayudan a explicar quién invierte en acciones; en cambio, la tenencia de cripto parece movida sobre todo por las expectativas de precios futuros.

El anonimato y las transacciones diarias no aparecen como motor principal. El estudio de la Fed de Cleveland señala que casi nadie utiliza las criptomonedas para transferencias anónimas; la mayoría compra porque espera que el precio siga subiendo.

El motor de la tenencia de criptomonedas no es el anonimato, sino la convicción de que el precio va a subir.

El experimento de rentabilidades pasadas y el salto del 23% en compras

El estudio incluyó un experimento de información dentro de la encuesta. A una parte de los participantes se les mostraron rentabilidades históricas de bitcoin, la criptomoneda más conocida, antes de preguntar por su intención de compra.

El efecto fue medible. Según el inversor Lark Davis, cuando a personas sin conocimientos previos se les enseñó cómo se había comportado bitcoin en el último año, las compras subieron un 23%.

Los investigadores también detectaron que las variaciones en el precio de bitcoin pueden influir en la compra de bienes duraderos entre los titulares de cripto. Dicho de otro modo, la sensación de riqueza generada por una subida del precio puede trasladarse a decisiones de consumo ajenas a las criptomonedas.

Hay un matiz relevante. El estudio no defiende que las criptomonedas sean una buena inversión ni que el anonimato carezca de importancia en otros usos. Simplemente documenta que la expectativa de subida domina la decisión de compra en los hogares estadounidenses.

Lo que importa para el inversor medio: expectativas, riesgo y contexto

Este patrón ayuda a entender por qué las narrativas de precios y la inercia alcista ganan tanto peso en el mercado cripto. Comprar después de ver una subida fuerte no es especialmente raro: ya ocurrió con el auge de los NFT (tokens no fungibles) de 2021, cuando el repunte de precios y las historias de ganancias rápidas atrajeron a una nueva oleada de compradores. El estudio de Cleveland confirma que ese sesgo tiene base estadística.

El riesgo es evidente. Quien entra en cripto tras mirar solo el rendimiento pasado puede estar comprando tarde y asumir más riesgo del que percibe. De hecho, el estudio destaca que los titulares consideran el activo comparativamente más seguro que los no titulares, una percepción que no siempre coincide con la realidad de un mercado muy volátil.

La Reserva Federal de Cleveland no dice que una estrategia de inversión sea mejor que otra. Describe un comportamiento: las expectativas de ganancias futuras condicionan la tenencia y las compras de cripto. Esa conclusión, tomada con prudencia, sirve al inversor medio para revisar sus propias razones antes de entrar o aumentar posición.

El dato del 23% es quizá el más práctico. No se necesita una noticia, una recomendación ni un asesor: basta con enseñar una gráfica de rendimiento pasado para que las compras aumenten. Y eso, en un mercado que sube y baja con rapidez, conviene tenerlo presente.

Para los inversores españoles, la lectura no cambia. El mismo patrón de comportamiento aparece cuando las noticias de máximos y las subidas rápidas de bitcoin ocupan titulares: el mercado atrae a nuevos compradores en los momentos de mayor optimismo, justo cuando el riesgo de corrección suele aumentar.


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