Santander compra Webster y ejecuta esta semana el cierre de la operación en EE. UU.

La integración legal está prevista para el jueves 20 de agosto, una vez obtenidas las autorizaciones de la Reserva Federal, el BCE y los reguladores estadounidenses. Santander calcula que la operación elevará el beneficio por acción entre un 7% y un 8% en 2028.

Santander compra Webster y cierra la operación esta semana en Estados Unidos. La integración legal está prevista para el jueves 20 de agosto, según confirmó la entidad a principios de mes tras obtener el visto bueno de la Reserva Federal.

El banco español anunció la adquisición hace poco más de seis meses y ha ido sumando las autorizaciones necesarias. A finales de mayo, los accionistas de Webster aprobaron la operación. La Oficina del Controlador de la Moneda (OCC) dio su visto bueno el 12 de junio y el Banco Central Europeo (BCE) hizo lo propio el 21 de julio. La Reserva Federal completó el proceso a principios de agosto, según los comunicados remitidos a la CNMV.

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Antes de la apertura del 20 de agosto, S&P Dow Jones excluirá a Webster del índice S&P MidCap 400. Su lugar lo ocupará Sun Communities. Hasta que se complete la fusión legal, Santander y Webster seguirán operando de forma independiente. Después, la mayor parte de los negocios de Webster se integrará en Santander Bank, la filial estadounidense del grupo.

Los equipos de integración llevan trabajando desde mayo en los preparativos del cierre. Han identificado 225 puntos que serán críticos para el día de la adquisición legal. La cifra da una idea del nivel de ejecución que exige una operación de este tamaño.

El banco presidido por Ana Botín estima que la compra acelerará el cumplimiento de sus objetivos financieros. Una vez completada la integración, Santander prevé que el negocio en Estados Unidos alcance un retorno sobre el capital tangible (ROTE) de alrededor del 18% en 2028. También calcula un incremento del beneficio por acción de entre el 7% y el 8%, con un retorno sobre el capital invertido cercano al 15% en ese mismo horizonte.

La operación se cierra pese a los intentos de los senadores estadounidenses Bernie Moreno y Tim Sheehy de frenarla. Ambos argumentaron que España no ha sido siempre un ‘aliado confiable’ de Estados Unidos. Su presión no ha impedido que la compra complete el calendario previsto.

La compra de Webster no es solo una operación más en el mercado estadounidense: es el cierre de una fase de expansión que el banco llevaba años preparando.

La compra de Webster refuerza la apuesta por el mercado de Estados Unidos

La adquisición llega unas semanas después de que Santander cerrara la compra de TSB, la otra gran operación anunciada para este año, con la que refuerza su posición en Reino Unido. Ambas operaciones apuntan a un mismo patrón: crecer en mercados de habla inglesa con retornos elevados y menor dependencia del ciclo económico europeo.

En Estados Unidos, el banco ya opera a través de Santander Bank. La integración de Webster permitirá ampliar la base de clientes y escalar el negocio de financiación al consumo, uno de los segmentos más rentables del grupo. El objetivo de un ROTE del 18% en 2028 es ambicioso si se compara con el retorno medio del sector bancario europeo, que se mueve en niveles más bajos.

El calendario de integración es agresivo: identificar 225 puntos críticos ya en mayo sugiere que el banco quiere evitar sorpresas de última hora. En fusiones bancarias anteriores, la fase posterior al cierre legal es donde se materializan la mayor parte de las sinergias y también los costes no previstos. La aprobación de la Reserva Federal no fue el único obstáculo. El visto bueno del BCE, llegado el 21 de julio, confirmó que la operación no plantea riesgos prudenciales para el grupo en Europa. La OCC, por su parte, supervisó el encaje de Webster en el sistema bancario estadounidense.

Impacto en los objetivos financieros y en la cotización

El mercado no ha tenido una reacción violenta a la noticia, porque la operación ya estaba descontada desde su anuncio. Lo relevante ahora es la ejecución. El incremento del beneficio por acción de entre el 7% y el 8% es una guía concreta que el banco deberá defender ante los analistas en los próximos trimestres.

La salida de Webster del S&P MidCap 400 justo antes de la apertura del 20 de agosto introduce un ajuste técnico en el flujo de fondos indexados. Sun Communities ocupará su posición. Para los accionistas de Webster, el cierre convierte sus títulos en efectivo o en la contraprestación acordada con Santander.

Santander Estados Unidos

Una apuesta con retorno atractivo y riesgo político visible

En mi lectura, la operación es coherente con la estrategia de Ana Botín de diversificar el grupo hacia mercados que ofrecen mayor rentabilidad sobre el capital. El objetivo de un retorno sobre el capital invertido cercano al 15% en 2028 es realista si la integración se ejecuta sin fricciones. Sin embargo, el riesgo político no ha desaparecido del todo. La oposición de los senadores Moreno y Sheehy no prosperó, pero deja una señal: una parte del establishment estadounidense mira con recelo la presencia de un banco español en su mercado.

La compra tampoco está exenta de riesgos de ejecución. Integrar 225 puntos críticos no es un trámite. Cualquier retraso en la fusión operativa podría diferir los beneficios previstos y presionar la rentabilidad del grupo. Aun así, el historial del banco en la integración de filiales respalda la ambición del calendario.

Queda por ver si el mercado reconoce el valor de la operación antes de 2028 o si exige resultados visibles ya en 2027. La cita del 20 de agosto es el primer paso verificable. Los siguientes trimestres servirán para comprobar si el ROTE del 18% es una meta creíble o una promesa de largo plazo.

Veredicto Merca2

Cotización al cierre o apertura: La cotización de Santander no muestra todavía una variación relevante tras la noticia de cierre; la referencia operativa es la apertura del jueves 20, cuando Webster salga del S&P MidCap 400, uno de los 400 componentes del índice.

Clave técnica: El objetivo de retorno sobre capital tangible del 18% en 2028 es la guía a vigilar. Si la integración no acelera el ROTE del grupo, el mercado podría reconsiderar la prima pagada.

Apunte macro: La prima de riesgo española no se ve alterada directamente por la operación; sin embargo, la diversificación hacia el dólar reduce la sensibilidad del beneficio de Santander al ciclo europeo, con un retorno sobre capital invertido previsto del 15% en 2028.


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