Hace tiempo que OpenAI no necesita presentación, pero los números que este jueves adelanta Bloomberg Television colocan a la compañía en otra conversación. Está a punto de superar los 40.000 millones de dólares de ingresos anualizados, prácticamente el doble del ritmo que mostraba a finales de 2025.
La noticia no es menor porque llega justo cuando su salida a bolsa empieza a tomar forma. Según Matt Blockson, analista senior de Bloomberg Intelligence que intervino en The Pulse, la aceleración obedece a un cambio de rumbo que va bastante más allá del ChatGPT de consumo. La cifra se basa en el rendimiento actual de la compañía, no en una proyección lejana.
Blockson explicó durante la entrevista que OpenAI se apoyó históricamente en vender suscripciones de ChatGPT al usuario particular. Después sumó publicidad, un movimiento que no terminó de cuajar. El giro llegó con la decisión de construir productos pensados para empresas.
Y ese es el motor real. Bloomberg Intelligence estima que alrededor de la mitad de la facturación anualizada de OpenAI procede ya del negocio empresarial. Un salto enorme si se compara con el peso que tenía esa línea hace apenas unos meses.
El giro hacia la empresa que explica el acelerón
La compañía ha desplegado herramientas como Codex, su apuesta para la programación, y Work, una suite de productividad más amplia. Son productos diseñados para que las organizaciones paguen por integrarlos en sus procesos, no para un usuario individual.
El analista también vinculó este empuje a la competencia con su principal rival en la carrera por salir a bolsa, Anthropic. Según Blockson, Anthropic se centró históricamente en vender IA a compañías y lo hizo muy bien, mientras OpenAI iba por detrás en ese terreno. Ahora la distancia se ha reducido.
OpenAI estuvo jugando a ponerse al día en el segmento empresarial, y es justo ahí donde está llegando ahora el impulso.
— Matt Blockson, Bloomberg Intelligence
Otra pieza del relato tiene que ver con los precios. En la conversación se mencionó a DeepSeek, que irrumpió con un modelo de alto rendimiento a un coste inferior a un dólar por millón de tokens de salida. Blockson sostiene que aquella política de precios no era sostenible y que ahora, con empresas enganchadas al servicio, llega la fase de ejercer poder de fijación de precios.
Esa subida de tarifas, razonó, alimenta un mejor crecimiento de ingresos y, de paso, ayuda a construir la historia para la IPO. La lógica es simple: números más altos, valoración más ambiciosa.
La ventana de salida no es casual, además. Durante la conversación se apuntó a finales de 2026 o 2027 como horizonte probable para la operación. Para OpenAI, el reto será convencer al mercado de que el crecimiento empresarial no es un espejismo puntual.
Proveedores frente a hiperscalers, la cautela del mercado
El programa también dio voz a Patrick Armstrong, director de inversiones de Plurimi Wealth, que mostró una postura matizada sobre la IA. Aunque los resultados empresariales han sido mejores de lo esperado, alrededor del 90% del S&P superó previsiones según sus palabras, el gestor prefiere a quienes cobran hoy del gasto en centros de datos.
Armstrong mencionó a Micron, Samsung y SK Hynix como ejemplos de compañías con márgenes cercanos al 80% y un fuerte crecimiento de ingresos. En cambio, se mostró cauto con los llamados hiperscalers, como Microsoft, Amazon u Oracle, obligados a endeudarse para financiar sus planes de inversión.
Sobre OpenAI y otras firmas de IA en fase previa a la bolsa, Armstrong fue claro: no le entusiasman las valoraciones actuales. La competencia va a ser feroz y nadie va a lograr un monopolio. Pero reconoció que, con política monetaria laxa y mercados en máximos, es un momento excelente para salir a bolsa. Otra cosa es si conviene perseguir esas acciones desde el primer día.
Qué significa esto para el inversor
La lectura editorial es doble. Por un lado, OpenAI demuestra que el negocio de la IA generativa puede convertir usuarios en clientes corporativos con rapidez. Por otro, la futura IPO se plantea en un entorno donde los inversores ya no pagan cualquier múltiplo.
También conviene leer la evolución de precios con perspectiva. Si DeepSeek normaliza tarifas al alza, el sector entero gana margen para sostener inversiones millonarias en infraestructura. Si por el contrario la competencia china vuelve a presionar, las valoraciones actuales podrían quedar expuestas.
Queda una pregunta abierta: si OpenAI sale a bolsa en 2027 como se especula, ¿comprará el mercado la historia de crecimiento o exigirá primero beneficios más contundentes? El tiempo lo dirá. De momento los 40.000 millones de ingresos anualizados convierten a la compañía en el estreno bursátil más observado del ciclo. Quienes apuesten por la salida a bolsa deberán decidir si compran la narrativa antes de que exista historia bursátil.
Puedes ver el análisis completo, con todas las voces de la jornada, en el vídeo original de Bloomberg Television:




