Egipto: Hallan el primer texto literario en un ritual funerario de hace 1.600 años

Los versos de Homero servían de amuleto para el viaje al más allá en el Egipto tardorromano. El hallazgo, de 1.600 años de antigüedad, replantea el uso de los textos clásicos en los rituales funerarios.

Los arqueólogos que trabajan en la necrópolis de Oxirrinco, al sur de El Cairo, nunca imaginaron que al abrir una momia del siglo IV d.C. se toparían con uno de los textos fundacionales de Occidente. Entre las vendas de lino y los cartonajes de papiro reciclado, un fragmento manuscrito sobresalía con un griego arcaico que no dejaba lugar a dudas: eran versos de la Ilíada de Homero. La datación sitúa el hallazgo hace 1.600 años, en el Egipto tardorromano, y su particularidad mayor no está en el texto —la Ilíada circuló profusamente por el Nilo— sino en el uso que recibió: por primera vez, un texto literario fue colocado a propósito dentro de un ritual de embalsamamiento.

El papiro que no estaba destinado a la basura

El fragmento, de apenas siete centímetros de ancho, conserva nueve líneas del Canto I. Los signos paleográficos lo encajan en la tradición de las copias privadas que usaban las élites helenizadas de Egipto, pero su destino lo separa de cualquier otro Homericum conocido. No salió de un basurero doméstico ni de un archivo de biblioteca: apareció doblado en tres pliegues y encajado entre dos capas de resina y mirra, justo sobre el pecho del difunto. Oxirrinco, la ciudad de los papiros por excelencia, había entregado miles de textos contables y literarios a los excavadores, pero ninguno con esta función ritual.

Publicidad

El equipo del Instituto de Papirología de la Universidad de El Cairo, responsable del análisis, ha tardado dos años en confirmar que la colocación fue deliberada. “El papiro muestra marcas de presión compatibles con los movimientos del vendaje, pero ninguna señal de haber sido un simple relleno”, explica el informe preliminar que esta semana ha circulado entre la comunidad egiptológica y que Merca2 ha podido consultar. Las pruebas de carbono 14 sobre una astilla del lino adyacente confirman la antigüedad: el fardo funerario data de entre el 380 y el 420 d.C., una época en la que el cristianismo ya arañaba las costumbres del Imperio, pero el viejo panteón aún no se había apagado.

Aquiles, Andrómaca y el viaje al más allá

Los versos conservados pertenecen a la arenga de Aquiles antes del combate, un pasaje que en la Antigüedad se citaba con frecuencia amulética. “No es un texto neutro”, aclara el papiólogo Samir Gad, que firma el estudio junto a la epigrafista Lucia Montanari. “En los papiros mágicos de época imperial abundan las invocaciones homéricas; los versos del héroe funcionaban como un escudo verbal. Lo inédito es que alguien los insertara en el propio cuerpo de la momia, como si la palabra del poeta sustituyera al amuleto tradicional”. Gad y Montanari recuerdan que existen paralelos en los Homeromanteia, los oráculos que se consultaban abriendo la Ilíada al azar, y sugieren que el difunto —posiblemente un comerciante o un pequeño funcionario— quiso llevar a la tumba la protección del más grande de los poetas.

El gesto habla de un sincretismo profundo. En el Egipto romano los rituales de momificación seguían vivos, pero la élite grecoparlante los mezclaba con sus propios referentes culturales. Este papiro demuestra que la palabra literaria pudo haber alcanzado un estatus sacro similar al de las fórmulas del Libro de los Muertos. No es poca cosa: durante siglos, los egiptólogos habían asumido que los papiros usados en el embalsamamiento eran material de desecho —facturas, contratos— y no literatura seleccionada con intención devocional.

papiro homero momia

Un rompecabezas que no termina en Oxirrinco

El hallazgo abre preguntas tan incómodas como fascinantes. ¿Cuántos otros papiros literarios yacen todavía entre los vendajes de momias nunca estudiadas? La colección de Oxirrinco, repartida entre museos de Oxford, El Cairo y la Biblioteca Nacional de Viena, contiene decenas de miles de fragmentos que se extrajeron de cartonajes en el siglo XIX sin documentar su posición exacta. Si el papiro homérico no es una rareza aislada, sino la punta de un iceberg, habría que releer medio siglo de arqueología papirológica. “El problema es que los primeros excavadores fundían el cartonaje en busca de los textos; el contexto físico se perdió para siempre”, lamenta Montanari.

El papiro no era un simple relleno: los arqueólogos encontraron los versos orientados hacia el corazón del difunto, como si Homero velara el tránsito al más allá.

Los investigadores, han señalado, sin embargo, que la singularidad del caso invita a la cautela. Solo una tumba ha ofrecido esta evidencia, y la estadística pide más muestras antes de revisar el gran relato de la cultura funeraria egipcia. No obstante, el grupo de Gad ya ha empezado a rastrear otros cartonajes de la misma necrópolis con la ayuda de un escáner de tomografía computarizada, una técnica que permite leer los papiros sin desmontar la momia. La primera tanda de imágenes, realizada en enero de 2026, reveló al menos cuatro fragmentos con tinta griega cuya extracción virtual se está completando estos días.

Fusión de dos mundos bajo el lino sagrado

Durante el Bajo Imperio, Egipto era una encrucijada cultural donde las creencias nilóticas convivían con la paideia griega y los primeros evangelios. La ciudad de Oxirrinco, próspera gracias al comercio del papiro, albergaba templos, iglesias y sinagogas. Allí se han encontrado juntos Evangelios apócrifos, poemas de Safo y tratados de magia. La Ilíada embalsamada encaja en ese mosaico: un producto de la aristocracia tardorromana que se aferraba a sus clásicos a la hora de enfrentar la muerte. “Es como si el difunto hubiera elegido a Aquiles en vez de a Osiris”, resume Gad. La comparación no es trivial; Osiris, el dios que renace tras el desmembramiento, comparte con el héroe griego la promesa de una trascendencia que la momificación escenificaba.

Este primer caso documentado de literatura canónica dentro de un ritual funerario amplía de manera decisiva nuestra comprensión del libro antiguo. Hasta ahora sabíamos que los rollos de papiro se copiaban, se leían y se desechaban. A partir de hoy hay que contemplar también que se enterraban con un propósito ritual, elevando la poesía épica a la categoría de talismán. La idea de que las palabras de un poeta puedan guiar a un alma en el inframundo no es nueva —recorre de Virgilio a Dante—, pero físicamente, en un sarcófago egipcio, jamás se había tocado.

🔬 Ficha del Descubrimiento

  • Qué se ha descubierto: Un papiro con versos del Canto I de la Ilíada de Homero colocado intencionadamente en el interior de una momia egipcia de 1.600 años de antigüedad.
  • Dónde: Necrópolis de Oxirrinco, actual El-Bahnasa, Egipto.
  • Institución responsable: Instituto de Papirología de la Universidad de El Cairo, en colaboración con la epigrafista Lucia Montanari (Universidad de Bolonia).
  • Cuándo: El fardo funerario se data entre 380 y 420 d.C. El hallazgo fue anunciado en agosto de 2026.
  • Impacto a futuro: Obliga a reexaminar miles de cartonajes de momias en busca de textos literarios que pudieron haber servido como amuletos; abre una nueva línea de investigación sobre el sincretismo religioso en el Egipto tardorromano.

Publicidad