Arqueólogos hallan 500 ánforas de hace 2.100 años en un pecio romano en Sicilia

El pecio, localizado a más de 46 metros de profundidad frente a Mazara del Vallo, conserva alrededor de 500 ánforas de hace 2.100 años en un estado excepcional. El hallazgo, celebrado por el ministro italiano Alessandro Giuli, arroja nueva luz sobre las rutas comerciales que cone

Un equipo de arqueólogos ha localizado frente a la costa occidental de Sicilia, cerca de Mazara del Vallo, un barco mercante romano que naufragó hace 2.100 años con un cargamento de aproximadamente 500 ánforas. El pecio, que descansa a más de 46 metros de profundidad, ha sido catalogado por el propio ministro de Cultura italiano, Alessandro Giuli, como “uno de los hallazgos arqueológicos más importantes de los últimos años”.

La noticia ha sido dada a conocer esta semana por el Ministerio de Cultura de Italia, que ha difundido un vídeo del yacimiento subacuático. Las imágenes muestran cómo el casco de la nave, a pesar del paso de los siglos, conserva una alineación casi intacta de las vasijas cerámicas que transportaba.

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Un cargamento intacto en la penumbra del Tirreno

La profundidad a la que se encuentra el barco —equivalente a un edificio de 15 plantas bajo el agua— ha protegido los restos de la acción de los saqueadores y de las tormentas que sí afectan a los pecios más someros. Según los primeros exámenes, la nave permanece en un estado de conservación excepcional. Los arqueólogos subacuáticos han documentado que muchas de las ánforas conservan incluso sus tapones de corcho, un detalle que multiplica las posibilidades de recuperar trazas del contenido original.

Las ánforas encontradas presentan una tipología variada que apunta a un cargamento diverso: vino, aceite y garum, la salsa de pescado fermentado tan apreciada en la mesa romana. Cada recipiente llevaba estampado el sello del productor, una firma que permitirá a los investigadores reconstruir un mapa del comercio republicano con un detalle sin precedentes.

Una nave que revela las rutas de la Roma republicana

barco romano ánforas

La datación del pecio, basada en el estilo de las ánforas y en la posición estratigráfica del yacimiento, lo sitúa en torno al siglo II o I a.C., una época en la que el Mediterráneo era ya un hervidero de intercambios. Las investigaciones preliminares sugieren que la embarcación zarpó de algún puerto del sur de la península itálica con destino a las colonias de la Galia o Hispania, una ruta que ilustra cómo la Roma republicana tejía su red de abastecimiento.

El hallazgo, sin embargo, tiene un valor que va más allá de las rutas comerciales. La conservación de los materiales orgánicos —la madera del casco, los tapones de corcho— ofrece a los científicos una oportunidad única de aplicar técnicas de análisis químico y biológico que normalmente se pierden en pecios más degradados. Es la primera vez que un barco de esta época llega a nosotros tan completo, ha señalado uno de los arqueólogos de la Superintendencia del Mar de Sicilia.

Cada una de estas 500 ánforas es un eslabón que conecta los viñedos del sur de Italia con los mercados de la Galia. El mar, que sepultó el barco, ha conservado un archivo perfecto de la globalización romana.

Por qué este pecio reescribe la historia del comercio mediterráneo

El Mediterráneo fue la autopista del mundo antiguo, pero lo que sabemos de su tráfico comercial procede en gran parte de textos clásicos y de hallazgos dispersos. Un pecio como el de Mazara del Vallo, con su carga íntegra, permite contrastar esas fuentes con la realidad material. Los sellos de las ánforas podrían confirmar la existencia de rutas que hasta ahora solo se intuían y, además, arrojar luz sobre la economía de la República tardía, justo antes de que Julio César y Augusto transformaran el Mare Nostrum en un lago romano.

Aunque la excavación completa llevará años, el equipo responsable ha anunciado que en los próximos meses se procederá a la extracción de algunas ánforas para su estudio en laboratorio. El reto no es menor: trabajar a 46 metros de profundidad exige una logística compleja y costosa. Pero si algo ha demostrado la arqueología subacuática italiana en los últimos tiempos —con hallazgos como los bronces de Riace o el pecio de Anticitera— es que el fondo del mar guarda todavía algunos de los capítulos más apasionantes de nuestra historia.

🔬 Ficha del Descubrimiento

  • Qué se ha descubierto: Un pecio romano del siglo II-I a.C. con aproximadamente 500 ánforas en excelente estado de conservación.
  • Dónde: Frente a Mazara del Vallo, en la costa occidental de Sicilia, a más de 46 metros de profundidad.
  • Institución responsable: Superintendencia del Mar de Sicilia, con el respaldo del Ministerio de Cultura de Italia.
  • Cuándo: El hallazgo ha sido presentado en agosto de 2026; las primeras investigaciones submarinas han concluido esta semana.
  • Impacto a futuro: Permitirá reconstruir las rutas comerciales de la Roma republicana y estudiar por primera vez materiales orgánicos intactos de un barco de esa época.

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