El Ibex 35 ha cerrado la primera semana de agosto con una revalorización del 1,99%, situándose en 20.176 puntos, un nivel que nunca antes había alcanzado en su historia. La semana, sin embargo, deja un sabor agridulce: el índice perforó los 20.000 enteros por primera vez, pero la fiesta no fue para todos los valores.
Un cierre semanal histórico pero agridulce
En lo que va de año, el selectivo acumula una subida del 16,7%. La conquista de los 20.000 puntos llega tras 18 años de espera desde los máximos previos al estallido de la burbuja inmobiliaria en 2008. Desde que logró recuperar aquellos niveles, el Ibex solo ha necesitado menos de diez meses para sumar otros 2.000 puntos y rebasar la barrera psicológica.
El viernes, la sesión fue de perfil bajo: el Ibex perdió un testimonial 0,02%, aunque durante buena parte del día cotizó en verde e incluso superó los 20.200 puntos. El detonante del giro fue el dato de empleo no agrícola de Estados Unidos, que arrojó una destrucción de 23.000 puestos de trabajo en julio, muy por debajo de lo esperado por el consenso. La cifra reavivó las apuestas por una Reserva Federal menos agresiva y ponderó los tipos largos, pero no bastó para sostener las alzas europeas.
El viernes: farolillo rojo y señales macro
En Alemania, la producción industrial creció un 0,2% en junio, cinco décimas menos que en mayo, pero suficiente para encadenar tres meses consecutivos de expansión pese a las tensiones en Oriente Medio. El dato, leído como una confirmación de estabilidad, no generó movimiento brusco en los índices del continente. Las principales plazas europeas —Londres (+0,38%), París (+0,28%), Milán (+0,13%) y Fráncfort (+0,82%)— cerraron la semana al alza, dejando al Ibex como el farolillo rojo de la sesión del viernes.
En España, el INE informó de 59.288 compraventas de viviendas en junio, un 1,6% más que un año antes y el mejor dato para un mes de junio en 19 años. El sector inmobiliario sigue dando señales de resistencia, pero el dato, publicado el viernes, apenas tuvo eco en la cotización de las inmobiliarias del continuo.
El protagonista corporativo de la jornada fue Indra. Su participada Hispasat ha sido designada contratista principal del programa espacial IRIS2 de la Unión Europea por un importe superior a 1.600 millones de euros. Las acciones de Indra subieron un 2,93% y se convirtieron en el mejor valor del Ibex en la sesión. Cellnex (+2,84%) y Amadeus (+1,81%) completaron el trío ganador. En el lado opuesto, Acerinox (-1,37%), ArcelorMittal (-1,32%), Mapfre (-1,21%) y Solaria (-0,94%) lideraron los descensos, reflejo de la debilidad industrial y de la falta de amplitud del rally.
La brecha entre el Ibex y la amplitud real es una señal que el inversor debería vigilar: no es lo mismo subir a hombros de tres valores que hacerlo con un mercado sano.

Análisis E-E-A-T: ¿Un rally con pies de barro?
El dato más preocupante no está en los 20.176 puntos, sino en la foto de familia. Mientras el Ibex saluda a la cima, el número de valores que realmente empujan es extraordinariamente reducido. La subida semanal se ha apoyado en un puñado de pesos pesados —Indra, Cellnex, Amadeus— y en la inercia de grandes bancos y utilities, pero sin arrastre del resto del parqué. La línea de avance-descenso, ese latido interno del mercado, no acompaña. Y cuando la amplitud flojea, los techos duran poco.
En estos 18 años de travesía, la economía española ha cambiado mucho. Pero el Ibex sigue siendo un índice muy dependiente de sectores cíclicos y financieros. La mayoría de los analistas ha señalado que el actual rally descansa más sobre múltiplos de valoración que sobre una mejora genuina de los beneficios agregados. Si los tipos de interés permanecen altos —la Fed aún no ha terminado de apretar el grifo— y la demanda global se enfría, los sectores industriales y de materias primas, hoy lastre, podrían arrastrar al selectivo en su conjunto.
La vivienda da señales de vida, ciertamente, pero el repunte de junio se produce tras cinco meses de caídas, lo que invita a tomarlo con cautela. Y aunque la prima de riesgo en 42,8 puntos básicos es un balón de oxígeno, no es suficiente para blindar al Ibex frente a un deterioro de la confianza exterior. ¿Puede el Ibex mantener los 20.000 puntos si la mitad de sus componentes no acompaña? La historia dice que no por mucho tiempo. La clave estará en si las próximas semanas traen rotación hacia los rezagados o si la concentración se acentúa. Si no, el rally se convertirá en un espejismo para la mayoría de los inversores.
Veredicto Merca2
Cotización al cierre o apertura: El Ibex 35 cierra la semana en 20.176 puntos, un 1,99% arriba, tras ceder un 0,02% en la última sesión. El índice se mantiene dentro del rango 20.000-20.200 y acumula una revalorización del 16,7% en 2026.
Clave técnica: La resistencia inmediata está en los 20.200 puntos, nivel que ya se ha rozado sin éxito. El soporte psicológico de los 20.000 puntos será ahora clave: una pérdida de ese nivel con volumen pondría en cuestión la continuidad del rally. La línea de avance-descenso no confirma los máximos del índice, lo que sugiere que la fuerza compradora se está agotando.
Apunte macro: La prima de riesgo española se sitúa en 42,8 puntos básicos, con el bono a diez años en el 3,558%. El euro se fortalece hasta 1,1561 dólares, encareciendo las exportaciones pero aliviando la factura energética. El dato de empleo estadounidense, peor de lo previsto, refuerza la expectativa de que la Fed pause las subidas de tipos, un factor que podría dar soporte a la renta variable en el corto plazo.





