BitMine ya controla 5,98 millones de ether, el equivalente al 4,9% de todo el suministro de Ethereum. La empresa estadounidense, cotizada en Nueva York con el ticker BMNR y presidida por Tom Lee, ha vuelto a ampliar su tesorería con una compra semanal de 27.562 ETH y sitúa el valor conjunto de sus criptomonedas, caja y participaciones en 17.100 millones de dólares.
Cuánto ether acumula BitMine y a qué precio lo compra
El desglose lo publicó la propia compañía el 21 de septiembre. Sus 5.983.940 ether están valorados a 2.688 dólares por token, según el precio de referencia que BitMine toma de Coinbase. Eso equivale al 4,9% de los 122,1 millones de ether que existen hoy en la red. La compra de la última semana, 27.562 ETH, ronda los 75 millones de dólares.
La compañía no solo acumula ether. Entre sus activos figuran 212 bitcoines, 714 millones de dólares en caja y valores negociables, una participación de 180 millones en Beast Industries, y otra de 105 millones en Eightco Holdings, una cotizada que, según la empresa, ofrece exposición indirecta a OpenAI. Con ese cómputo, BitMine es la mayor tesorería de ether del mundo y el segundo mayor vehículo institucional del sector, solo por detrás de Strategy, que atesora unos 845.080 bitcoines.
El grueso de esa tesorería está trabajando. BitMine tiene 5.067.309 ETH en staking —bloqueados para validar la red a cambio de una recompensa—, un paquete valorado en unos 13.600 millones de dólares que representa el 85% de todo su ether. El rendimiento declarado es del 2,62% anualizado en los últimos siete días, lo que equivale a unos ingresos proyectados de 357 millones al año. Si consigue poner a trabajar la totalidad de sus tokens, esa cifra ascendería a 421 millones.
Detrás de la operación está MAVAN, la plataforma de validación institucional que BitMine lanzó en 2026 y que ya presta servicio a terceros. La empresa sostiene que ha comprado ether todas las semanas desde que arrancó su estrategia de tesorería en ETH, el 30 de junio de 2025. Quince meses después, asegura que está al 98% del camino hacia su objetivo, bautizado como la ‘Alchemy of 5%’. Los detalles completos están en la web de relación con inversores de la compañía.
BitMine no compite con los fondos por captar capital: compite con la propia red por hacer desaparecer ether de circulación.
Qué supone esta acumulación para el resto del mercado
Cuando una compañía retira del mercado casi el 5% del suministro de un activo y lo deja bloqueado en validadores, el efecto sobre la oferta disponible es mecánico. Menos monedas en circulación y la misma demanda empujan el precio hacia arriba, aunque el razonamiento tiene trampa: esa presión se deshace igual de rápido si la empresa necesita vender.
Tom Lee lo enmarca en un cambio de ciclo. En el comunicado sostiene que el mercado alcista arrancó a finales de junio, impulsado por una rotación del capital desde la inteligencia artificial hacia las criptomonedas y por la llegada de instituciones que entraron infraponderadas en 2026. Su dato favorito: el ether es el mejor activo macro del tercer trimestre, con una ventaja de 6.519 puntos básicos sobre el S&P 500, unos 65 puntos porcentuales. Conviene recordar que medir un trimestre contra otro es un ejercicio frágil. Dejémoslo en un ‘ya veremos’.
El presidente de BitMine subirá al escenario de la Korea Blockchain Week el 30 de septiembre para defender esa tesis en una conferencia de 25 minutos en Seúl. La cita llega pocos meses después de que la compañía entrase en el índice Russell 1000 de gran capitalización, el 26 de junio de 2026, un movimiento que le ha dado visibilidad entre los fondos indexados. Su acción se mueve, además, con una liquidez poco habitual: 1.200 millones de dólares de volumen medio diario, el puesto 100 entre las 5.704 empresas cotizadas en Estados Unidos.

Una tesorería de 17.000 millones que funciona como un fondo apalancado
La estrategia recuerda, con otro activo, a la que Michael Saylor puso en marcha con bitcoin en agosto de 2020 y que convirtió a MicroStrategy, hoy Strategy, en un vehículo de exposición apalancada a la criptomoneda. BitMine empezó más tarde, el 30 de junio de 2025, pero ha corrido mucho más rápido: quince meses le han bastado para acercarse al 5% de todo el ether emitido. Ninguna otra empresa cotizada había acumulado una posición semejante en tan poco tiempo.
El riesgo no está en la compra, sino en la estructura. Una sola empresa con el 4,9% del suministro introduce una dependencia incómoda para el resto de tenedores: si BitMine necesita vender para cubrir gastos o deuda, esa oferta aparece de golpe en el mercado. A eso se suma que el rendimiento del staking, un 2,62%, es modesto frente al coste de financiar nuevas compras, y que buena parte del atractivo de la acción depende de que cotice con prima frente al valor de mercado de los ether que guarda. Esa prima se ha girado en contra en correcciones anteriores. La concentración de validadores en pocos operadores, por cierto, es un debate recurrente en Ethereum desde hace años.
BitMine supera ya el 4,9% del suministro y su meta es el 5%. La pregunta interesante no es si lo alcanza —todo apunta a que sí en las próximas semanas—, sino qué hace después. La compañía mira de reojo a la GENIUS Act, la ley estadounidense sobre stablecoins, y al proyecto cripto de la SEC, dos marcos que su cúpula equipara al fin del patrón oro en 1971. La próxima parada tiene fecha y lugar: Seúl, 30 de septiembre.




