Grupo Entrepinares, el fabricante que produce los quesos de la marca Hacendado, ha anunciado una inversión de más de 60 millones de euros en su planta de Las Arenas (Valladolid) para ampliar capacidad y controlar costes. El movimiento, que culminará en 2027, busca garantizar el suministro y mantener el precio de uno de los productos más sensibles del lineal: el queso.
60 millones para crecer y contener el precio
La compañía quesera ha detallado el reparto de la inversión: 27,5 millones de euros se destinarán a levantar dos cámaras de alta maduración con capacidad para unos 10.000 pallets y un almacén de producto terminado de 2.000 pallets. Otros 18 millones ampliarán la capacidad de envasado en lonchas, adaptarán el centro a nuevos formatos y ganarán flexibilidad para atender picos de demanda. Los 15 millones restantes automatizarán líneas para mejorar la estabilidad del proceso y la regularidad del producto.
“Esta ampliación es una inversión en competitividad y en futuro: nos permitirá reducir tiempos de ciclo, operar con mayor flexibilidad ante picos de demanda y seguir garantizando la excelencia de nuestros productos”, señaló José Manuel García Bejines, CEO del Grupo Entrepinares. El ejecutivo subrayó que la combinación de eficiencia industrial con el saber hacer quesero permite ofrecer más valor a clientes y consumidores.
Cómo se traduce en el lineal: precio estable frente a las marcas de fabricante
El queso es uno de los productos lácteos con más rotación en el supermercado y un termómetro de la sensibilidad al precio. Las marcas de distribuidor han ganado terreno aquí precisamente porque el diferencial de coste con las grandes marcas es abultado. Según los precios habituales en grandes superficies, un paquete de 200 gramos de queso semicurado en lonchas de marca de fabricante ronda los 2,20 euros, mientras que la opción Hacendado se sitúa en torno a 1,50 euros, un ahorro de más del 30%.
Con la inflación de costes de materias primas y energía, ese margen está amenazado. La inversión de Grupo Entrepinares, sin embargo, apunta directamente a absorber parte de esos sobrecostes mediante escala y eficiencia, en lugar de trasladarlos al consumidor final. Más cámaras de maduración significan más producto disponible sin depender de precios spot; más automatización reduce mermas y tiempo operativo, lo que en el lineal se refleja en un etiquetado más estable.
📊 La comparativa de un vistazo
| Opción | Precio orientativo (200 g) | Diferencia aproximada |
|---|---|---|
| Queso semicurado Hacendado | 1,50 € | Ahorro de 0,70 € por paquete |
| Marca de fabricante (ej. El Caserío) | 2,20 € | – |
La comparación no es exhaustiva, pero ilustra la ventaja que Mercadona quiere preservar. Si la inversión logra su objetivo, el queso Hacendado mantendrá ese diferencial, clave para que el consumidor no migre a otras marcas o a categorías más baratas.

La inversión en automatización y nuevas líneas no es solo industrial: es la herramienta para que el queso Hacendado no desaparezca del cupón de los consumidores que buscan calidad sin inflar el tique.
El escudo de interproveedores: la receta de Mercadona para no inflar el ticket
Mercadona no fabrica; selecciona un entramado de interproveedores que trabajan en exclusiva o de forma preferente para sus lineales. Este modelo le permite negociar volúmenes, plazos y costes con un control que los distribuidores tradicionales no alcanzan. Grupo Entrepinares es un ejemplo de esa filosofía: una empresa de capital familiar, con plantas en Valladolid, que ha crecido al ritmo de la cadena y que ahora se refuerza con una inversión millonaria para seguir siendo el socio quesero de referencia.
El movimiento llega en un momento en que la cesta de la compra sigue dando respingos. El último dato del IPC de alimentos, del 3,2% interanual según el INE, no da tregua, y productos como los lácteos siguen en el punto de mira. Al blindar la producción de queso, Mercadona **reduce el riesgo de roturas de stock** y, de paso, envía un mensaje a las marcas de fabricante: no va a ceder el pasillo de los lácteos sin pelear.
La apuesta no es nueva. La cadena ha aplicado fórmulas similares con otros proveedores, como Incarlopsa en cárnicos o Sp-Berner en droguería. El resultado es una red industrial que le permite aguantar la presión inflacionista mejor que otros supermercados. En un contexto en que los consumidores miran cada céntimo, **garantizar el precio de un producto tan recurrente como el queso** es una ventaja comercial de primer orden.
La receta de Mercadona se basa en en tejer una red de proveedores que asumen inversiones a largo plazo a cambio de estabilidad de compras. Esa simbiosis industrial no siempre es visible para el comprador, pero está detrás de muchos de los precios que encuentra en el lineal.
🛒 El Veredicto de Compra
- Compara el precio por kilo: El queso en lonchas se vende a menudo a granel o en paquetes de distinto gramaje. Fíjate en el coste por kilo; la diferencia entre Hacendado y la marca de fabricante ronda los 3,50 €/kg.
- Vigila la regularidad del lineal: Una de las claves de la inversión es la estabilidad de suministro. Si Hacendado mantiene un precio plano mientras el resto de marcas suben, su atractivo se multiplica.
- Atento a los nuevos formatos: La inversión incluye líneas para adaptar envasado. Es probable que en el medio plazo surjan formatos más prácticos o familiares que abaraten aún más el coste por ración.




