El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) acaba de lanzar la segunda convocatoria del programa RENOINN, dotada con 433,44 millones de euros para impulsar 524 proyectos de renovables innovadoras con almacenamiento. La partida más destacada, con 234 millones, se destina a la agrivoltaica, una tecnología que combina la generación fotovoltaica con la agricultura y que en esta edición incorpora sensores para medir el rendimiento de los cultivos. Las ayudas, financiadas con fondos NextGenerationEU, aceleran la transición limpia en el campo, las balsas de riego y los hogares vulnerables.
El salto de escala: de 199 a 524 proyectos y un presupuesto ampliado un 110%
RENOINN 2 recoge el testigo de la primera edición, que en 2024 distribuyó 148,45 millones entre 199 proyectos. Ahora se multiplica por tres el número de beneficiarios y se duplica con creces la inversión. En total, se han presentado 882 solicitudes, lo que llevó al Gobierno a ampliar un 110% el presupuesto inicial de 202,5 millones de euros para financiar el mayor número posible de propuestas con suficiente calidad técnica.
La distribución territorial coloca a Cataluña a la cabeza, con 189 proyectos, seguida de la Comunitat Valenciana con 69. Extremadura y Andalucía suman 19 cada una, aunque el programa tiene implantación en todo el país. La capacidad de almacenamiento que se subvenciona se multiplica aproximadamente por ocho respecto a la convocatoria anterior —de 351,56 MWh a una cifra muy superior—, lo que permitirá guardar los excedentes solares y estabilizar la red.
Agrivoltaica: cuando las placas solares comparten suelo con los cultivos
La línea de mayor dotación es la agrivoltaica con almacenamiento: 234 millones de euros para 118 proyectos en los que la fotovoltaica convive con cereales, olivar, viñedo, cítricos, frutales, aromáticas, leguminosas, hortalizas, forrajes, setas o trufas. Más de la mitad de la financiación se destinará a instalaciones con paneles elevados a más de cuatro metros, dejando espacio para la maquinaria agrícola y los cultivos.
La letra pequeña impone un seguimiento científico. Los proyectos deberán instalar sensores que midan variables meteorológicas, el rendimiento energético y la evolución de los cultivos, además de conservar parcelas testigo durante al menos cinco años. El MITECO no solo compra megavatios: financia el conocimiento sobre si la fotovoltaica puede integrarse con la agricultura sin reducir la producción de alimentos.

Fotovoltaica flotante y espacios antropizados: energía sin ocupar tierra fértil
La fotovoltaica flotante recibe 37,1 millones para 29 proyectos, muchos de ellos sobre balsas de riego agropecuario ya existentes. De este modo se evita ocupar nuevo suelo y se reduce la evaporación del agua. La línea de infraestructuras y espacios degradados suma 65,4 millones para 47 proyectos que aprovechan depuradoras, plantas de tratamiento, vertederos y zonas mineras restauradas. Aquí la inversión total movilizada asciende a 210,75 millones de euros, con 165,69 MW de nueva potencia y 385,48 MWh de almacenamiento.
La apuesta por los espacios antropizados reduce la presión sobre suelos agrícolas y naturales. Es un criterio que encaja con la filosofía de la agrovoltaica (el concepto técnico de la agrivoltaica) y con el principio europeo de no causar un perjuicio significativo al medioambiente.
RENOINN 2 no persigue solo sumar potencia: quiere demostrar que la energía renovable puede integrarse en cultivos, balsas y edificios sin desplazar otras actividades.
Autoconsumo colectivo y bombas de calor: la energía limpia que reduce la pobreza energética
El componente social del programa es notable: el IDAE concede 45,7 millones a 274 proyectos de autoconsumo colectivo con almacenamiento, que según las memorias seleccionadas beneficiarán a más de 9.000 consumidores en situación de vulnerabilidad. Muchas iniciativas están promovidas por ayuntamientos, diputaciones, comunidades energéticas y comunidades de propietarios, lo que acerca la generación renovable a hogares sin tejado propio.
La quinta línea, con más de 51 millones, apoya 56 proyectos de bomba de calor renovable (geotermia, aerotermia e hidrotermia). Veintiséis de ellos están impulsados por comunidades de propietarios, lo que refleja el interés por sustituir calderas de combustibles fósiles en bloques residenciales. Galicia, con 18 expedientes, lidera esta categoría. La electrificación de la climatización, combinada con electricidad renovable, es una de las palancas más eficaces de descarbonización de los edificios.
Lo que RENOINN 2 demuestra sobre la transición energética real
El programa es un termómetro de la madurez de las renovables innovadoras en España. La primera edición adjudicó 148,45 millones; esta multiplica el presupuesto y triplica el número de solicitudes de calidad. Además, el hecho de que más de la mitad de los proyectos de agrivoltaica se instalen sobre estructuras elevadas sugiere que el sector ya ve viable la coexistencia con la agricultura profesional, no solo con pastos extensivos.
Queda un reto: medir.
Los sensores y las memorias anuales que exige el MITECO proporcionarán datos reales sobre cómo afecta la sombra al cultivo y cómo varía la producción solar según la orientación. Si los resultados confirman que la agrivoltaica no penaliza la cosecha y, además, genera electricidad, el modelo se replicará con fuerza. Lo mismo vale para las balsas flotantes, las depuradoras y los sistemas de calor renovables. La transición será más sólida si protege el territorio, genera conocimiento y reparte beneficios entre agricultores, hogares y sectores productivos.
🌍 El Impacto Real para el Futuro
- Beneficio medible: 433,44 millones de euros movilizados que añadirán nueva capacidad renovable con almacenamiento, reduciendo la dependencia de combustibles fósiles y las emisiones.
- Modelo que cambia: La agrivoltaica con seguimiento científico obliga a que la energía solar y la agricultura convivan sin competir por el suelo, sentando un precedente replicable.
- Para las próximas generaciones: Los datos obtenidos durante cinco años permitirán diseñar proyectos más eficientes, protegiendo los cultivos y el medio rural, y acercando la electricidad limpia a quienes más la necesitan.




