Goldman Sachs ve en la fiscalidad española una excepción que aguanta hasta 2030. El banco de inversión estadounidense ha remitido a sus clientes un informe en el que sitúa a España como la economía avanzada con menor incertidumbre política y mejor senda de deuda del continente. Los bonos españoles a diez años se financian al 3,90%; los franceses, al 4,46%. El mercado lleva meses pagando por un escenario que todavía no ha votado nadie.
El documento, adelantado por Expansión, cruza dos variables que rara vez caminan juntas: encuestas y consolidación fiscal. La tesis central es que las urnas de 2027 entregarán una mayoría suficiente al PP y que ese hipotético Gobierno mantendrá la disciplina presupuestaria. Bajo ese supuesto, la ratio de deuda sobre PIB caería cinco puntos, hasta el 95% en 2030. Francia, Italia, Reino Unido, Estados Unidos y hasta Alemania verían crecer su pasivo en el mismo periodo, según los datos que maneja el Banco de España para el caso español.
Goldman lo llama la ‘excepción’ española. La palabra pesa en un informe de research: no describe un mérito político, sino una diferencia de precio. El IBEX 35 acumula una revalorización del 31% en doce meses; el CAC 40 francés, un 4%. La brecha no se explica solo con resultados empresariales.
La cifra que sostiene la tesis: 95% de deuda sobre PIB en 2030
El informe atribuye la mejora a una cuestión de gestión. ‘Esperamos que la consolidación fiscal avance bajo un Gobierno liderado por el PP, dado el tradicional énfasis del partido en impuestos más bajos y un gasto público con una gestión fiscal prudente’, señalan los analistas. La frase no es neutral: Goldman descuenta un resultado electoral y lo traduce a flujos de deuda.
El dato clave está en la comparativa. España reduce pasivo. El resto lo engorda. Esa divergencia sostiene la caída de la prima de riesgo hasta los 50 puntos básicos el año que viene, frente a los 85 puntos que los estrategas proyectan para Francia e Italia. En el caso francés, el banco no descarta superar los 100 puntos en el primer trimestre, en plena precampaña.
Que España se financie más barato que Francia no es un accidente: es el precio de un escenario político que el bono ya descuenta.
La prima de riesgo española se ha convertido en el mejor termómetro de esta historia. El diferencial frente al bono alemán cotiza en una zona que hace una década parecía imposible, y buena parte de ese recorrido se apoya en la expectativa de un Ejecutivo fiscalmente ortodoxo. El Tesoro Público coloca deuda con el aval de ese escenario.
El mercado no premia a España por su economía, sino por el Gobierno que cree que tendrá: un cálculo electoral disfrazado de análisis fiscal.
El IBEX ya descuenta PP y Vox: la bolsa española se separa de la francesa

La lectura bursátil es directa. Goldman observa que el mercado ‘descuenta un futuro Gobierno de PP y Vox’ capaz de controlar el déficit, mientras Francia afronta la posibilidad de una presidencia de Marine Le Pen sin mayoría parlamentaria. Esa asimetría explica por qué el selectivo español corre el doble que el francés. No es euforia. Es un ajuste de prima de riesgo traducido a múltiplos.
Los estrategas son explícitos sobre el calendario. ‘España afronta menos incertidumbre política a corto plazo que sus países vecinos’, sostienen, ‘y una clara mayoría post-electoral podría reforzar la consolidación fiscal’. La primera parte de la frase es una opinión. La segunda, una condición. Y las condiciones, en los mercados, se pagan o se rompen.
Los bancos españoles son los principales beneficiarios de esa lectura. Un diferencial de 50 puntos abarata su financiación mayorista y sostiene el margen. Las constructoras y las utilities con deuda indexada también ganan. El bono, eso sí, todavía no ha votado.
La grieta del escenario central: un Parlamento sin mayoría clara
El propio Goldman señala el punto débil de su tesis. El gran riesgo es que Alberto Núñez Feijóo no logre la mayoría con Vox y se repita el bloqueo parlamentario. ‘Con los programas europeos llegando a su final este año, la necesidad de un Gobierno capaz de aprobar los presupuestos anuales se va a convertir en más urgente’, advierten. Una prolongada incertidumbre electoral reduciría la confianza de los inversores y debilitaría, en palabras del banco, ‘el fundamento de nuestra visión constructiva’.
Aquí conviene aplicar la experiencia de estos años. La prima de riesgo española no se ha movido históricamente por programas electorales, sino por la capacidad de aprobar presupuestos y ejecutar el gasto. Entre 2016 y 2019, España funcionó con un Gobierno en funciones y sin cuentas públicas. El diferencial no se descontroló, pero la economía perdió tracción frente a sus vecinos. La lección es incómoda: el bloqueo no siempre dispara la prima, pero siempre deja factura.
Mi lectura es que Goldman está construyendo una posición más que un pronóstico. Al favorecer la deuda periférica española frente a la francesa, el banco necesita un relato que sostenga el trade. Y ese relato pasa por dar por hecho un resultado electoral que, hoy por hoy, está en el aire. La mayoría de los gestores europeos considera que el mercado se adelanta a los acontecimientos, aunque pocos están dispuestos a apostar contra la tendencia.
La contradicción de fondo es esta: si el PP y Vox no suman, el mismo mercado que hoy premia a España podría girar en cuestión de semanas. No sería un desplome. Sería una corrección del optimismo. El episodio francés de las últimas semanas demuestra lo rápido que se mueve ese tipo de prima cuando cambia la aritmética parlamentaria.
Queda un hito claro en el calendario. El informe sitúa el test en las elecciones de 2027 y en la capacidad de formar Gobierno sin nuevos bloqueos. Hasta entonces, cada encuesta será leída como un dato de mercado más.
Veredicto Merca2
Cotización al cierre o apertura: El IBEX 35 acumula una subida del 31% en los últimos doce meses, frente al 4% del CAC 40 francés. El diferencial entre ambos parqués refleja prima de riesgo política, no una mejora repentina de resultados.
Clave técnica: La referencia a vigilar es la prima de riesgo española en los 50 puntos básicos que proyecta Goldman. Mientras cotice por debajo de los 60 puntos, la tesis aguanta; una vuelta por encima de los 85, a la altura de Francia, invalidaría el escenario central.
Apunte macro: El coste de financiación a diez años se sitúa en el 3,90% para España y en el 4,46% para Francia. Ese diferencial de 56 puntos básicos es el mayor favor que le ha hecho al Tesoro español en la última década, y depende del resultado electoral de 2027.




