Los datos de la aviación empiezan a dar señales de alerta. El más reciente informe de la IATA, con los datos del mes de junio, muestra una caída de alrededor del 1,7 % en la demanda de asientos. Es un dato que ha llegado de la mano precisamente de la caída en las estimaciones sobre Lufthansa e IAG por parte de analistas diferentes, con RBC poniendo la lupa sobre la aerolínea alemana y Citigroup señalando a la hispano-británica.
«La demanda mundial de viajes aéreos disminuyó un 1,7 % en junio en comparación con 2025. Esto se debe principalmente a la caída de los mercados internos en China, Estados Unidos y Japón, y a una demanda internacional débil, aunque en mejora, para las aerolíneas de Oriente Medio. Si bien el desempeño en Oriente Medio mejoró, las renovadas tensiones no contribuirán a la recuperación de la región, y el efecto dominó del aumento de los precios del combustible seguirá repercutiendo en los viajeros con tarifas aéreas más elevadas», declaró Willie Walsh, director general de IATA.
«La gente sigue viajando, lo cual es un importante contribuyente al crecimiento económico mundial. Sin embargo, no cabe duda de que estabilizar la situación en Oriente Medio y normalizar el suministro de petróleo mejoraría las perspectivas para las aerolíneas, las economías y las sociedades de todo el mundo», sentencia Walsh.
¿Qué ha dicho Citigroup sobre IAG?
No es que los analistas de Citi hayan perdido toda la confianza en IAG. En su análisis tras la presentación de resultados, muestran que, a pesar de la caída en la demanda de los últimos meses y el aumento en el precio del combustible, siguen recomendando ‘comprar’, aunque han reducido la recomendación del precio por acción desde las 6,10 libras a solo 6 libras (7,01 euros).

«Consideramos que el debate clave para las acciones de IAG radica en si los sólidos márgenes observados en los años posteriores a la COVID-19 (12-15 % en los ejercicios fiscales 2023-2025) son sostenibles, dado que su actual ratio EV/EBIT de 6,4 veces para el ejercicio fiscal 2026 sugiere que no lo son», escribe el análisis, que recuerda la preocupación de los últimos años alrededor del crecimiento de las plataformas.
Pero a pesar de las dudas y de la caída en la demanda de asientos, dejan claro que «si bien el actual entorno geopolítico complejo dificulta las operaciones, también demuestra la resiliencia del negocio». Si bien este sostenimiento del negocio va de la mano de un aumento de precios, sobre todo en los viajes de largo radio, de momento es suficiente para mantener la confianza de Citi sobre IAG, aunque ya empieza a notarse el problema cuando llega la valoración.
Lufthansa se abraza al tráfico de viajeros en Europa
El análisis del banco canadiense RBC sobre Lufthansa llega a una conclusión similar. El EBIT de Lufthansa en el segundo trimestre no cumplió con las expectativas, debido al aumento de los costes del combustible y a las interrupciones causadas por las huelgas. Las perspectivas de Lufthansa para el año fiscal 2026 no implican nuevas revisiones a la baja: el consenso se sitúa por debajo del punto medio de la previsión de EBIT ajustado de Lufthansa para el año fiscal 2026, que oscila entre 1.700 y 1.860 millones de euros, y la previsión de flujo de caja libre ajustado para el año fiscal 2026 se ha mantenido (respaldada por una previsión de gastos de capital reducida).
Así lo explica el informe firmado por Ruairi Cullinane. Para el analista, el mayor reto de la empresa es controlar el gasto en el combustible de avión; es el que más ha crecido este año, marcado por la crisis en Irán y el cierre del estrecho de Ormuz, que se sigue alargando a pesar de los intentos de llegar a acuerdos de las partes afectadas.

Aun con todo, la apuesta de RBC se mantiene firme, aunque también asuman que puede reducirse el valor de la acción a corto plazo. De momento no lo ven como un motivo para saltar del avión, pero temen que la crisis pueda seguir alargándose y que, si debe subir el precio del billete, esto acabe por tener un efecto directo en la demanda de los usuarios.
¿Primeros avisos para las aerolíneas?
La gran duda es si esto es una casualidad o es el primer aviso para las aerolíneas de la crisis que puede acabar por llegar. El «efecto rebote» posterior a la pandemia ha sido clave no solo para Lufthansa, IAG o el resto de la aviación comercial. Y es que si el crecimiento que se ha visto en estos espacios en los últimos años ha estado marcado por la decisión de los usuarios de recuperar el tiempo perdido en 2020 y 2021, no debería ser una sorpresa ni para las aerolíneas ni para el resto del sector que no sea permanente.
Pero solo el tiempo lo dirá. IATA todavía no comparte los números de julio, y el mes de agosto acaba de empezar, por lo que todavía quedan por reportar los datos de dos de los meses clave del calendario vacacional de España y Europa.




