La inteligencia artificial empieza a transformar el mercado laboral y el primer impacto podría sentirse en la puerta de entrada al empleo. El banco estadounidense Goldman Sachs detecta que los trabajadores jóvenes y los puestos junior afrontan mayores riesgos de contratación a medida que las empresas incorporan IA, un fenómeno especialmente relevante para España, donde la tecnología ya está presente en una de cada cinco empresas.
El estudio “Is AI Impacting Global Labor Markets?” de Goldman Sachs indica que la presión no se distribuye igual entre todos los trabajadores. Su análisis señala que los perfiles junior pueden afrontar mayores dificultades de contratación y que los sectores más expuestos —tecnología, centros de llamadas, software, consultoría y publicidad— ya muestran señales de menor demanda laboral en distintos mercados desarrollados.
Tesis del estudio sobre Inteligencia Artificial Is AI Impacting Global Labor Markets?
1. La IA todavía no está provocando una destrucción masiva de empleo
La adopción de IA ha avanzado con rapidez, pero Goldman Sachs considera que su impacto agregado sobre el empleo sigue siendo limitado. La relación entre mayor exposición a la IA y menor crecimiento del empleo aparece sobre todo en determinados sectores y grupos de trabajadores.
2. El verdadero riesgo está en los puestos de entrada
Una de las conclusiones más interesantes es que los trabajadores junior pueden afrontar mayores dificultades para entrar en el mercado laboral. La IA puede asumir parte de las tareas que tradicionalmente realizaban perfiles con poca experiencia, reduciendo la necesidad de contratar trabajadores para determinadas funciones iniciales.
Este es probablemente el ángulo periodístico más potente para España: la IA no tiene por qué empezar despidiendo trabajadores, sino reduciendo la puerta de entrada para los nuevos profesionales.

3. Los sectores más expuestos son muy concretos
Goldman identifica una mayor exposición en actividades como:
- Información y comunicaciones.
- Centros de atención telefónica.
- Desarrollo y publicación de software.
- Consultoría de gestión.
- Publicidad.
Por tanto, el impacto de la IA no se distribuye de manera uniforme por toda la economía.
4. Los centros de atención telefónica son uno de los primeros laboratorios de la IA
El informe encuentra una caída del empleo en call centers frente a la tendencia previa en varios mercados analizados: 39% por debajo de la tendencia en EEUU, 33% en Canadá y 27% en Alemania.
Es un ejemplo especialmente relevante porque son empleos donde una parte importante de las tareas puede automatizarse mediante modelos de IA y sistemas conversacionales.
5. La relación entre exposición a IA y empleo es pequeña a escala macroeconómica
En Francia, Canadá y EEUU, Goldman estima que una exposición ocupacional del 10% a la IA se relaciona con un lastre de apenas 0,1 puntos porcentuales sobre el crecimiento anual del empleo.
Esto permite introducir un matiz importante: el informe no pronostica un desplome generalizado del empleo por culpa de la IA.
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6. La adopción de IA ya está bastante extendida entre las grandes economías
La adopción se sitúa aproximadamente entre el 15% y el 20% en las principales economías desarrolladas, mientras que en los mercados emergentes se encuentra en torno al 10%-15%.
Francia, EEUU, Países Bajos y Reino Unido aparecen en la parte alta de la distribución analizada.
7. España entra en esta revolución desde una posición intermedia
El documento de Goldman no ofrece una estimación específica del impacto de la IA sobre el empleo español. Para contextualizar España, los datos de Eurostat muestran que el 20,3% de las empresas españolas utilizó IA en 2025, prácticamente en línea con la media de la UE.
Esto permite conectar ambos datos sin afirmar que Goldman haya detectado ya una destrucción de empleo junior en España.

8. El efecto puede ser más visible en las contrataciones que en los despidos
Esta es una lectura periodística derivada del informe, más que una conclusión específica para España: si las empresas utilizan IA para realizar tareas que antes recaían en empleados con poca experiencia, el primer cambio podría producirse en el ritmo de nuevas contrataciones, antes que en grandes oleadas de despidos.
Eso afecta especialmente a becarios, recién licenciados, analistas junior, programadores principiantes o determinados puestos administrativos y de atención al cliente.
9. La IA puede cambiar la estructura del mercado laboral sin hundir el empleo total
La tesis de fondo de Goldman es más sofisticada que la idea de “la IA destruirá millones de empleos”. El riesgo puede concentrarse en determinadas ocupaciones, industrias y niveles de experiencia, mientras el empleo agregado de las economías sigue creciendo.
10. El gran cambio para las empresas es qué tareas necesitan realmente contratar
La IA puede permitir que una empresa mantenga o aumente su actividad con menos trabajadores destinados a determinadas tareas rutinarias o de entrada. Esto podría modificar la tradicional trayectoria profesional: aprender tareas sencillas para adquirir experiencia y posteriormente asumir responsabilidades.




