Los fondos cotizados (ETF) de Ethereum al contado en Estados Unidos cerraron julio con el mejor registro mensual desde octubre de 2025. 365,17 millones de dólares entraron en estos productos durante el mes, según los datos que recopila SoSoValue. Sin embargo, la última semana del mes enciende todas las alarmas: el ritmo de compras se derrumbó un 74% después de que la Reserva Federal mantuviera los tipos de interés sin cambios y dejara abierta la puerta a nuevos ajustes.
La cifra total de julio rompe una racha de dos meses consecutivos de reembolsos. En mayo los ETF de Ethereum perdieron 540,88 millones de dólares, y en junio otros 528,99 millones. Así que el saldo positivo de 365 millones, siendo notable, apenas compensa una parte de las salidas acumuladas en primavera.
El subidón de julio y el frenazo de la última semana
El grueso de las entradas se concentró en las tres primeras semanas. El pico de optimismo coincidió con la recuperación puntual del precio de Ethereum, que el 27 de julio llegó a tocar los 1.967 dólares (su nivel más alto en casi dos meses) antes de bajar hasta cerca de 1.863 dólares al cierre del viernes 31, según CoinGecko. Pero ese envión no fue suficiente para sostener la demanda.
En los últimos siete días del mes, los ETF de Ethereum solo captaron 27,42 millones de dólares, frente a los 103,9 millones de la semana anterior. El desplome es aún más llamativo si se compara con otras categorías: los fondos de Bitcoin perdieron 61,53 millones en ese mismo tramo, y los de Hyperliquid acumularon su tercera semana de salidas, con 14,75 millones. Los únicos que remaron a favor fueron los ETF de XRP, que sumaron 14,86 millones y ya acumulan más de 1.500 millones desde su lanzamiento.
La Fed enfría el apetito institucional
El punto de inflexión fue la reunión de la Reserva Federal del 29 de julio. El comité votó 9-3 por mantener la tasa de referencia en el 3,50%-3,75%, con tres presidentes regionales disconformes que pedían una subida porque la inflación aún está por encima del objetivo. El mensaje oficial, sin embargo, fue de cautela: «Cuando sea necesario y apropiado, no dudaremos en actuar», dijo la institución.
La simple posibilidad de que el coste del dinero vuelva a encarecerse en septiembre —los mercados de futuros le asignan un 64% de probabilidad a un alza de un cuarto de punto— bastó para que los inversores institucionales levantasen el pie del acelerador. Los activos de riesgo, y Ethereum lo es con todas las letras, son los primeros en resentirse cuando el dinero se vuelve más caro.
Julio fue un espejismo bonito, pero la resaca de la Fed demuestra que la demanda institucional aún no camina sola.
¿Rebote de un mes o cambio de tendencia?
Conviene no echar las campanas al vuelo. Que los ETF de Ethereum hayan registrado su mejor mes en nueve periodos suena bien, pero los 365 millones de julio no llegan ni a la mitad de lo que perdieron en mayo y junio juntos. La inercia compradora sigue dependiendo de un entorno macroeconómico favorable, y la Reserva Federal no ha dicho la última palabra.
El precedente más cercano lo tenemos en octubre de 2025, cuando una ventana de tipos estables animó las entradas durante varias semanas. Aquello se diluyó en cuanto el discurso de los banqueros centrales volvió a tensarse. La diferencia ahora es que el calendario ofrece una cita de alto voltaje: el simposio de Jackson Hole a finales de agosto. Lo que allí se diga sobre la inflación y el rumbo de los tipos puede marcar el resto del año para Ethereum y para todo el ecosistema cripto.
Mientras tanto, la pregunta que flota en el aire es si los inversores institucionales están esperando una señal clara de la Fed para volver a comprar o si, por el contrario, el apetito por Ethereum como activo de reserva se está agotando. La respuesta, por ahora, no la tiene nadie.




