Corte de las líneas R4 y R8 de Rodalies: Adif interrumpe el servicio entre Martorell, Molins de Rei y Rubí hasta el 9 de agosto

Los trabajos de modernización del enclavamiento de Castellbisbal obligan a cerrar dos tramos clave desde el 2 de agosto. Renfe ha habilitado autobuses directos y con parada en estaciones cada 15 y 60 minutos, y valida los billetes de tren en el servicio alternativo.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Adif ha cortado las líneas R4 y R8 de Rodalies entre Martorell, Molins de Rei y Rubí del 2 al 9 de agosto por la puesta en servicio del nuevo enclavamiento electrónico de Castellbisbal.
  • ¿Quién está detrás? Adif, el gestor de infraestructuras ferroviarias, y Renfe como operador de los servicios alternativos por carretera.
  • ¿Qué impacto tiene? Los viajeros de la R4 y la R8 deben utilizar autobuses lanzadera con frecuencias de 15 a 60 minutos. Los billetes de tren son válidos en los autobuses, pero es necesario validarlos previamente en la estación de origen.

El corte ferroviario en las líneas R4 y R8 de Rodalies arrancó ayer domingo 2 de agosto y se prolongará hasta el próximo sábado 9 de agosto. La interrupción del servicio entre Martorell Central, Molins de Rei y Rubí Can Vallhonrat responde a la puesta en marcha de un nuevo enclavamiento electrónico en la estación de Castellbisbal, una actuación de Adif para modernizar los sistemas de gestión y seguridad de la circulación.

El corte de la R4 y la R8: tramos sin tren y frecuencia de los autobuses

Los trabajos, que Adif ejecuta desde el domingo, obligan a suspender el paso de trenes por la estación de Castellbisbal. En la línea R4, el tramo afectado es el que une Martorell Central y Molins de Rei. Los convoyes circularán con normalidad entre Sant Vicenç de Calders y Martorell, y entre Molins de Rei y Manresa. Para cubrir el espacio sin servicio ferroviario, Renfe ha dispuesto dos tipos de autobuses: uno directo cada 15 minutos entre las dos cabeceras del corte, y otro con parada en todas las estaciones intermedias, con una frecuencia de 30 minutos.

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En la línea R8, el trayecto entre Martorell Central y Rubí Can Vallhonrat deberá realizarse también en carretera. Los autocares sustitutivos circularán cada 60 minutos, la misma frecuencia que oferta habitualmente esta línea. Más allá de Rubí, los trenes de la R8 mantienen el servicio hasta Granollers Centre sin afectación.

La afectación se concentra en el entorno de Castellbisbal, un nudo ferroviario donde confluyen varias líneas, y se resolverá el sábado 9 de agosto si las pruebas del enclavamiento concluyen según lo previsto.

Cómo planificar el viaje estos días y qué hacer con el billete

Renfe recuerda que los títulos de transporte de Rodalies son válidos para utilizar los autobuses alternativos, pero es necesario validarlos previamente en la estación de origen. La compañía recomienda consultar los horarios antes de desplazarse, especialmente en los recorridos que exijan combinar el tren con el autobús, ya que los tiempos de espera pueden alargarse. La coordinación horaria entre los servicios por carretera y los ferroviarios ha sido calibrada para minimizar las demoras, pero la carga de viajeros en hora punta puede ralentizar el intercambio.

Hoja de Ruta: Claves del Viaje

El cierre temporal de estas líneas en pleno agosto no es un hecho aislado. Adif concentra las obras de mayor calado en los periodos de menor demanda –vacaciones estivales o Navidad– para reducir el impacto sobre los usuarios habituales. Esta vez, el foco está en el nuevo enclavamiento electrónico de Castellbisbal, una pieza del plan de modernización de la red que Adif viene desplegando en Cataluña. El sistema sustituye los antiguos enclavamientos mecánicos por tecnología digital, lo que permite gestionar de forma más segura y eficiente los cruces y cambios de vía.

Las repercusiones no se limitan a los ocho días de corte. Una vez finalizadas las obras, los trenes recuperarán la circulación normal previsiblemente a partir del domingo 10 de agosto, aunque Adif podría habilitar algún servicio de prueba antes si los trabajos avanzan al ritmo esperado. La puntualidad en esta actuación es determinante porque cualquier retraso afectaría a las líneas R4 y R8 en un momento en que muchos viajeros empiezan a retornar de las vacaciones.

En el horizonte, el objetivo es que la nueva tecnología reduzca las incidencias por fallos en los sistemas de señalización, una de las causas recurrentes de los retrasos crónicos de Rodalies. No obstante, mientras duran las obras, el usuario debe asumir la incomodidad del transbordo a autobús y cierta pérdida de tiempo. La apuesta de Renfe por los autobuses directos cada cuarto de hora en la R4 es la mejor noticia para los viajeros del corredor, pero la frecuencia horaria de la R8 —un autobús cada sesenta minutos— puede resultar escasa en días laborables de agosto, cuando la actividad industrial y logística del área no cesa por completo.

El pulso entre gestor de infraestructuras y operador, entre Adif y Renfe, se juega estos días en la capacidad de informar con claridad al pasajero. Los canales digitales de ambas empresas y la cartelería en las estaciones son la única garantía de que el viajero no se encuentre con un andén vacío. Hasta que el enclavamiento no esté plenamente operativo, la movilidad en el Baix Llobregat y el Vallès Occidental dependerá de la puntualidad de unos autobuses, que a estas alturas del verano, se convierten en el único tren posible.


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