El Ibex 35 ha cerrado julio en 19.782,90 puntos, dejando la barrera psicológica de los 20.000 puntos a un paso. La última sesión del mes dejó una vela con forma de martillo en el gráfico semanal, una figura que suele anticipar continuidad alcista. El analista Álvaro Nieto, de Estrategias de Inversión, señala que el precio ya supera los máximos anuales situados en 19.899,10 puntos. Si la vela cierra por encima de ese nivel, se activaría un objetivo a corto plazo en el entorno de los 20.770 puntos.
La vela martillo y los máximos anuales
El patrón de martillo se forma cuando el precio abre cerca del máximo de la sesión, cae con fuerza durante la jornada y recupera terreno hasta cerrar en los niveles iniciales. En el caso del Ibex 35, este movimiento refleja una presión compradora intensa que absorbió las ventas intradía. La superación de los 19.899 puntos, que hasta ahora eran la cota más alta del año, confirma la ruptura de un rango lateral que venía conteniendo al selectivo desde hace semanas.
La volatilidad, medida por el VIX europeo, está cayendo de forma acelerada. El oscilador MACD continua manteniendo sus cruces ascendentes tanto en el gráfico diario como en el semanal, lo que refuerza la señal de compra. Álvaro Nieto subraya que ‘se mantendrá una actitud muy positiva respecto al mercado español’, a la espera de que el precio consolide el nuevo nivel.
Objetivos y niveles a vigilar
El primer objetivo técnico tras la ruptura se sitúa en 20.770 puntos, una proyección basada en la amplitud del patrón de martillo. Para el inversor minorista, esto representa un potencial adicional de casi un 5% desde los niveles de cierre. Sin embargo, antes de llegar a esa cota, el selectivo debe digerir posibles recogidas de beneficios en la zona de los 20.000 enteros, donde la resistencia psicológica puede generar alguna pausa.
El analista fija el soporte crítico en los 19.038,90 puntos. Una pérdida de ese nivel anularía la estructura alcista y abriría la puerta a una corrección más amplia. De momento, con el precio muy por encima de esa referencia y el MACD en terreno positivo, el sesgo sigue siendo constructivo.

¿Rally sostenible o movimiento de verano?
La pregunta que se hacen muchos gestores es si este avance responde a fundamentales sólidos o es un rebote estacional favorecido por la baja actividad de agosto. A mi juicio, la configuración técnica es robusta, pero conviene no perder de vista que el Ibex 35 ha estado liderado por el sector bancario, muy sensible a los movimientos de tipos. Cualquier enfriamiento en las expectativas de recortes del BCE podría lastrar al índice con rapidez. En paralelo, las tensiones geopolíticas y la incertidumbre macro siguen siendo ruido de fondo.
Por otro lado, la prima de riesgo española se mantiene anclada en torno a los 70 puntos básicos, un nivel que no genera presión sobre la renta variable. Si este diferencial se ampliara de forma inesperada, la correlación con la caída del selectivo sería inmediata. Mientras tanto, el volumen de negociación en agosto puede amplificar los movimientos, por lo que las rupturas técnicas cobran aún más relevancia. El objetivo de 20.770 no es una profecía, sino el resultado de una construcción chartista que merece respeto mientras el soporte de 19.038 aguante.
La superación de los máximos anuales, acompañada de una vela martillo semanal, es una de las señales técnicas más fiables en un índice que llevaba semanas lateralizando.
Veredicto Merca2
Cotización al cierre o apertura: Al cierre de julio, el Ibex 35 se situó en 19.782,90 puntos, un 1,1% por debajo de los 20.000. El arranque de agosto mantiene la tendencia y el índice cotiza en los 19.850 puntos en los primeros compases de la sesión.
Clave técnica: El objetivo inmediato está en 20.770 puntos, con un soporte clave en 19.038,90. Mientras el precio se mantenga por encima de este último, la estructura alcista no sufre daños. El MACD diario y semanal sigue en cruce comprador, lo que refuerza la idea de que el camino de menor resistencia es al alza.
Apunte macro: La prima de riesgo española ronda los 70 puntos básicos, un nivel que no supone un obstáculo para la bolsa. No obstante, cualquier repunte del diferencial por encima de los 90 puntos podría desencadenar ventas en el selectivo, especialmente en los valores bancarios.




