Robo Bitcoin Coldcard: 1.000 BTC desaparecen sin acción del usuario; firmware de emergencia

El fallo en el generador de números aleatorios permitió robar más de 1.000 BTC de carteras Coldcard sin intervención del usuario. Coinkite ha lanzado un firmware de emergencia y urge a migrar los fondos.

El fabricante Coinkite ha confirmado este sábado que sus carteras hardware Coldcard, uno de los productos más usados por los aficionados al bitcoin que guardan sus claves en frío, sufren un grave fallo en la generación de números aleatorios. Como consecuencia, un atacante ha logrado robar más de 1.000 bitcoins —unos 70 millones de dólares al cambio— sin necesidad de que los usuarios hicieran nada.

El robo se produjo a lo largo de esta semana y se ha calificado como una de las mayores brechas de seguridad en la historia de las hardware wallets. La propia Coinkite ha lanzado un firmware de emergencia y ha instado a todos los usuarios que hayan generado sus claves en dispositivos Coldcard a migrar sus fondos lo antes posible.

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Cómo ocurrió el fallo en la generación de claves

El origen de todo está en una actualización del firmware del modelo Coldcard Mk3 liberada en marzo de 2021. A partir de la versión 4.0.1, un error provocó que la semilla —la clave maestra que protege la cartera— no usara el generador de números aleatorios por hardware, sino una versión por software muy débil.

Este generador de software, conocido como PRNG, producía claves con apenas 40 bits de entropía (es decir, de aleatoriedad) en lugar de los 128 bits esperados. Traducido: miles de carteras quedaron protegidas con claves que un ordenador moderno puede adivinar en cuestión de horas mediante fuerza bruta.

Según los datos publicados por Galaxy Research y la firma de pagos Block, el jueves pasado se drenaron 594,5 bitcoins de direcciones que empleaban una sola firma (un esquema básico sin capas extra de seguridad).

Un generador de números aleatorios débil es como una cerradura que siempre cae en las mismas combinaciones. La seguridad de todo el sistema se desmorona si ese eslabón falla.

En las horas siguientes, los atacantes siguieron vaciando monederos hasta superar los 1.082 bitcoins, con un contravalor superior a 70 millones de dólares (unos 64 millones de euros al cambio actual). La firma ha reconocido que el fallo afecta también a los modelos Mk4, Mk5 y Q aunque inicialmente dijo que solo era el Mk3. Esto ha disparado las alarmas porque amplía la superficie de usuarios potencialmente afectados a miles de carteras más.

Coinkite ha pedido a todos los usuarios de Coldcard que generen una nueva semilla en un dispositivo actualizado y que añadan entropía adicional, usando al menos 50 tiradas de dado o una frase de paso BIP-39 robusta. Algunos expertos, como el CEO de Wizardsardine, Kevin Loaec, han sido aún más contundentes: ‘Todo está jodido. Cada mnemónico generado desde 2021 será público en los próximos días’.

Además, los servicios de análisis blockchain han detectado que los fondos robados se están moviendo a través de mezcladores, lo que dificulta su rastreo y recuperación.

Impacto y medidas a tomar

La gravedad del incidente reside en que los usuarios no tuvieron que aprobar ninguna transacción. Las claves eran tan predecibles que los atacantes solo necesitaron las direcciones públicas para derivar las privadas y vaciar los saldos. Es, en esencia, la peor pesadilla para quien confía en el cold storage.

Coinkite ha publicado un aviso detallado en su web y mantiene abierta una investigación con otros ingenieros de la comunidad Bitcoin. La recomendación urgente es la misma: mueve tus fondos a otra cartera segura. Si usaste un Coldcard para generar tu semilla, la cautela obliga a migrar incluso si el dispositivo es más reciente, porque el fallo de entropía se ha extendido a varios modelos.

La buena noticia es que las carteras multisig (aquellas que requieren varias firmas para mover fondos) y las protegidas con una frase de paso robusta no son vulnerables a este ataque. Pero la mayoría de usuarios minoristas usan configuraciones sencillas, y son estos los afectados.

La confianza en las hardware wallets, en entredicho

Este episodio abre una grieta en uno de los pilares de la seguridad bitcoiner: la idea de que un dispositivo físico, desconectado de internet, es inviolable. La realidad demuestra que si el generador de números aleatorios falla, todo el castillo de naipes se derrumba. No es la primera vez que un hardware wallet sufre una vulnerabilidad grave —Ledger y Trezor han tenido sustos en el pasado—, pero sí es el primer caso conocido donde un fallo oculto durante años ha permitido el robo masivo sin intervención del usuario.

La lección para cualquier inversor en criptomonedas es clara: la seguridad no depende solo del dispositivo, sino también de cómo se usa. Añadir entropía manual (dados, monedas) y establecer siempre una frase de paso BIP-39 son medidas que en este caso habrían evitado el desastre. Los fabricantes, por su parte, deben someter sus algoritmos de generación de claves a auditorías mucho más rigurosas y transparentes. De momento, Coinkite ha parcheado el error y ha lanzado un firmware limpio, pero la reputación de sus carteras tardará en recuperarse.

Conviene seguir de cerca las actualizaciones de Coinkite y, como medida de prudencia, considerar un cambio de hardware si la inquietud persiste. El robo, aunque doloroso, sirve para recordar que en el mundo cripto la última palabra en seguridad siempre la tiene el usuario.


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