EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El BCE ha subido los tipos 25 puntos básicos, hasta el 2,5%. Es la segunda subida de 2026.
- ¿Quién está detrás? Banco Central Europeo, con efecto directo en el Euríbor, las ofertas hipotecarias y la remuneración del ahorro.
- ¿Qué impacto tiene? Las hipotecas fijas son un 6,5% más caras que hace un año, las mixtas un 10,7%, y los depósitos a plazo fijo rinden un 18% más.
El BCE ha elevado los tipos de interés al 2,5%, su segunda subida en 2026, y el Euríbor ya cotiza por encima del 3,1% en septiembre. La decisión llega en un contexto de inflación que ha vuelto a repuntar hasta el 3,3% en agosto, lejos aún del objetivo del 2%.
La subida del precio oficial del dinero no es neutral: encarece el crédito y, sobre todo, las hipotecas. Según datos de Kelisto recogidos por Infobae, las hipotecas a tipo fijo son ahora un 6,5% más caras que en septiembre de 2025, mientras que el tramo fijo de las hipotecas mixtas se ha encarecido un 10,7%. Es la traducción doméstica del nuevo escenario monetario.
Las entidades financieras no fijan el precio de los préstamos solo con los tipos actuales. El Banco Central Europeo ha dejado claro que la inflación podría quedar por encima del 2% durante un periodo prolongado, y los bancos ya trabajan con la posibilidad de que el dinero permanezca caro durante más tiempo. ‘Los bancos ya no trabajan con un escenario de bajadas de tipos, sino con la posibilidad de que el precio del dinero permanezca elevado durante más tiempo e incluso siga aumentando’, resume Pedro Ruiz, portavoz de Finanzas de Kelisto.es.
Cuánto se encarecen las hipotecas fijas, mixtas y variables
El mercado hipotecario se mueve en dos planos. Las hipotecas a tipo fijo, mixtas, y variables avanzan a ritmos distintos. Las fijas incorporan una prima de riesgo adicional porque las entidades se comprometen a un interés durante 20, 25 o 30 años. Las mixtas, con el tramo fijo más corto, acusan aún más el ajuste: el encarecimiento del 10,7% es el dato más incómodo para el comprador que busca estabilidad a medio plazo.
Las hipotecas variables, en cambio, mantienen diferenciales relativamente competitivos, según Ruiz. El problema no está en el margen que cobra el banco, sino en el índice de referencia. Con el Euríbor por encima del 3,1%, la revisión anual de una hipoteca media nacional —en torno a 140.000 euros a 25 años— se encarece de forma automática, aunque el impacto final depende del diferencial pactado y de la fecha exacta de revisión.
La lectura estratégica es otra: los bancos han cambiado de sesgo. Ya no compiten a la baja; ahora gestionan el riesgo de tipos. Eso significa que cualquier comprador o hipotecado que espere ofertas agresivas a tipo fijo en los próximos meses puede encontrarse con el mercado cerrado. Dejémoslo en un ya veremos.
Depósitos y cuentas remuneradas: la cara amable del ciclo de subidas
Para el ahorrador, la subida de tipos abre una ventana que llevaba meses entreabierta. Los depósitos a plazo fijo se han incrementado un 18% en el último año, según los datos de Kelisto con los que trabaja Infobae. Las cuentas remuneradas recuperan atractivo porque las entidades tienen mayor margen para pagar por captar ahorro.
Josep Soler, fundador y consejero ejecutivo de EFPA España, matiza que la reacción de la rentabilidad puede ser lenta e incierta, dependiendo de las necesidades de financiación de cada banco. No todas las entidades trasladarán las subidas de la misma manera. La clave está en comparar.
El cambio de expectativas está provocando movimientos rápidos en las ofertas: comparar ya no es un consejo de ahorro, es una exigencia del ciclo de tipos.
Una estrategia útil para no quedar atrapado en un único plazo es la escalera de depósitos: repartir el ahorro entre distintos vencimientos a corto, medio y largo plazo para disponer de liquidez periódica y reinvertir en las ofertas más competitivas. ‘Si las entidades mejoran sus condiciones, el ahorrador podrá aprovecharlas cuando venza cada depósito, mientras que otra parte de su dinero seguirá generando rentabilidad’, expone Marta Pinedo, directora de Raisin.
La Ficha del Inversor
La métrica clave la dan dos cifras: el Euríbor en el 3,1% y las hipotecas mixtas un 10,7% más caras. Para un ahorrador conservador, el dato relevante es el 18% de mejora en depósitos. La tendencia a seis meses apunta a una presión adicional: los mercados contemplan que el BCE pueda elevar sus tipos hasta el 2,75% antes de que termine el año. Si se confirma, el Euríbor tiene margen para consolidarse por encima del 3% y encarecer aún más las revisiones de las hipotecas variables.
El precedente más próximo es el ciclo de subidas de 2022-2023, cuando el BCE elevó el precio del dinero hasta el 4% y el Euríbor llegó a tocar el 4,1%. Entonces, las entidades endurecieron la concesión de hipotecas fijas y se disparó el interés por las mixtas. Ahora el ciclo es más contenido, pero confirma una regla: la banca no espera a los hechos, descuenta expectativas. En esta redacción entendemos que la mejor defensa del comprador es fijar condiciones cuanto antes, aunque no sea la oferta perfecta.
El perfil recomendado se divide en dos. Para el hipotecado variable con revisión próxima, conviene negociar una conversión a mixta o fija antes de que el Euríbor suba otro escalón. Para el ahorrador, la ventana de los depósitos escalonados y cuentas remuneradas es clara, siempre que se compare entre entidades sin casarse con el banco habitual. El riesgo inmediato es quedarse parado: el mercado hipotecario se mueve más rápido que la decisión individual.
El siguiente hito concreto llega con la próxima reunión del BCE y, antes de que acabe el año, con la posibilidad de un nuevo ajuste hasta el 2,75%. Ahí se medirá cuánto margen queda para que los depósitos sigan ganando atractivo y cuánto se complican las cuotas variables.




