Barclays prevé que los resultados de las grandes tecnológicas y los bancos centrales marcarán los mercados de verano

Las cuentas de Apple, Microsoft, Alphabet y Amazon se publican en la última semana de julio. La Fed y el BCE decidirán tipos en los próximos días, un doble test para la renta variable.

Barclays acaba de poner sobre la mesa la hoja de ruta que puede definir el rumbo de los mercados en las próximas semanas. En una nota distribuida este fin de semana, el banco británico señala dos catalizadores que considera determinantes para la renta variable estival: la temporada de resultados de las grandes tecnológicas estadounidenses y las decisiones de política monetaria de la Reserva Federal y el Banco Central Europeo.

La coincidencia no es casual. La última semana de julio concentra las cuentas de Apple, Microsoft, Alphabet y Amazon, los cuatro valores que más pesan en el S&P 500. Cualquier desviación frente al consenso de analistas puede provocar movimientos bruscos en un mercado que arrastra volúmenes de negociación más bajos de lo habitual por el periodo vacacional.

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Temporada de resultados: el examen a las big tech

Los inversores llevan meses premiando a los gigantes tecnológicos por su exposición a la inteligencia artificial. Sin embargo el listón está cada vez más alto. Microsoft debe demostrar que su integración de Copilot se traduce en ingresos recurrentes; Alphabet necesita consolidar el crecimiento de su negocio en la nube; Apple llega con la presión de un ciclo de renovación de iPhone que aún no convence del todo; y Amazon tiene que defender los márgenes de AWS frente a una competencia que aprieta. Barclays no se moja con cifras concretas en su nota, pero sí deja claro que el mercado cotiza con primas exigentes y que una decepción, aunque sea puntual, podría desencadenar una corrección de entre el 5% y el 8% en el sector.

El banco inglés recuerda que, históricamente, las sesiones posteriores a los resultados del segundo trimestre suelen ser las más volátiles del año para los valores tecnológicos. La razón es sencilla: es el momento en que las empresas actualizan sus previsiones para la segunda mitad del ejercicio y los analistas ajustan valoraciones.

Bancos centrales: la Fed y el BCE, bajo la lupa

Apenas 48 horas separan los comunicados de la Fed y el BCE. El miércoles 28 de julio Jerome Powell comparecerá tras la reunión del Comité Federal de Mercado Abierto, y un día después lo hará Christine Lagarde. El mercado descuenta con un 85% de probabilidad que la Fed mantenga tipos en el 5,25%-5,50%, según la herramienta FedWatch de CME, pero lo realmente relevante será el tono del comunicado y las pistas sobre septiembre.

En Fráncfort, la situación es algo distinta. El BCE se enfrenta a un dilema: los últimos datos de inflación subyacente no terminan de ceder, mientras que los PMI manufactureros de julio han vuelto a contraerse. Lagarde tendrá que equilibrar el discurso para no precipitar una subida de las rentabilidades de la deuda periférica, algo que Barclays menciona expresamente como riesgo para el verano.

El mercado está intentando digerir demasiadas señales a la vez, con la liquidez reducida de agosto a la vuelta de la esquina.

Análisis: un verano con demasiados frentes abiertos

Lo que convierte el análisis de Barclays en relevante no es tanto la identificación de los eventos —que cualquier calendario recoge— como la advertencia implícita de que el mercado está intentando procesar demasiadas señales simultáneas. En condiciones normales, la temporada de resultados y una reunión de bancos centrales se digieren por separado. Esta vez se solapan, y con la liquidez menguante de agosto a la vuelta de la esquina, el margen para el error es escaso.

Y aquí añado una reflexión propia. La volatilidad estival suele sorprender a quien espera sesiones planas. Agosto ha dado sustos históricos —desde el colapso del LTCM en 1998 hasta la tormenta de la deuda soberana en 2011— precisamente porque la guardia está baja. La nota de Barclays funciona como un recordatorio de que, este año, los fundamentales tienen citas concretas, y no van a esperar a septiembre.


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