Circular con los neumáticos por debajo del límite legal o con una luz fundida puede costarte hasta 200 euros de multa y el rechazo en la ITV. Justo antes del gran éxodo veraniego, una revisión de los puntos clave del coche es la inversión más barata en seguridad y en tranquilidad económica.
La DGT no permite circular con el vehículo en mal estado y el reglamento establece sanciones concretas para defectos que parecen menores. Con el calor del asfalto y los largos recorridos, los componentes se resienten y lo que hoy funciona mañana puede dejarte tirado en una autopista.
Las nueve claves de la revisión que te pueden costar 200 euros de multa
Estos son los nueve elementos que conviene revisar antes de arrancar rumbo a la playa o la montaña. Todos ellos pueden desencadenar una sanción de hasta 200 euros si la Guardia Civil te para o si no superas una inspección.
- Neumáticos: presión y dibujo. La profundidad mínima legal es de 1,6 mm. Por debajo, la multa alcanza los 200 euros y no pasarás la ITV. Comprueba la presión en frío —incluida la rueda de repuesto— y vigila el testigo de desgaste. Si el volante vibra o el coche tira, lleva a equilibrar.
- Luces: todas encendidas y limpias. Una bombilla fundida —sea de cruce, intermitente o antiniebla— es defecto leve en la ITV, pero en carretera puede suponer una sanción de entre 80 y 200 euros. Enciende todas las posiciones y revisa que los faros no estén opacos. Un kit de limpieza de faros cuesta poco y mejora la visibilidad nocturna.
- Frenos: sin chirridos ni pedal esponjoso. Las pastillas y discos deben respetar el grosor mínimo. Un chirrido agudo al frenar y un pedal que cede demasiado son señales de que toca taller. Circular con los frenos en mal estado te expone a una multa de hasta 200 euros, además del peligro evidente.
- Niveles: aceite, refrigerante y líquido de frenos. Revisarlos lleva cinco minutos. Un motor sin aceite o sin refrigerante suficiente puede griparse, y la reparación supera con creces los 200 euros de una multa. El líquido de frenos también debe estar en el máximo.
- Escobillas limpiaparabrisas: que arrastren bien. Si dejan rayas o chirrían, cámbialas. Unas escobillas nuevas cuestan menos de 20 euros y evitan sustos con la primera tormenta de verano. Circular sin visibilidad suficiente es sancionable hasta con 200 euros.
- Filtro del habitáculo: adiós al olor a humedad. Si al encender el aire acondicionado huele a humedad, es hora de cambiarlo. Aunque no acarrea multa directa, un habitáculo viciado reduce la concentración al volante y provoca fatiga, factor de riesgo que la DGT persigue.
- Batería y sistema eléctrico. Un fallo eléctrico puede dejarte tirado. Comprueba los bornes limpios y la carga correcta. No hay multa específica, pero la avería en ruta cuesta mucho más que una revisión.
- Correa de distribución: mejor prevenir. Si se rompe, la factura puede llegar a los 1.500 euros. Aunque no es sancionable, una avería así en pleno viaje arruina las vacaciones. Consulta el libro de mantenimiento para saber cuándo toca cambiarla.
- Pegatina de la ITV en vigor y documentación. Circular con la ITV caducada supone una multa de 200 euros y, si te paran sin ella, la sanción es inmediata. Guarda en el móvil el número de asistencia en carretera de tu seguro.
Los talleres se saturan en los días previos a las salidas masivas, así que conviene pedir cita con antelación. Muchas de estas comprobaciones —neumáticos, luces, niveles y escobillas— las puedes hacer tú mismo en casa sin herramientas especiales.
Una revisión básica en taller ronda los 50-100 euros, mientras que una avería en ruta puede disparar el gasto por encima de los 300 euros.
Cómo y cuándo hacer la revisión para que no te pille el verano
El mejor momento es una o dos semanas antes del viaje: así te da margen para concertar cita si detectas algún problema. La presión de los neumáticos se mide en frío, así que hazlo antes de arrancar. El nivel de aceite se comprueba con el coche en llano y el motor apagado. Si viajas en eléctrico presta atención a los neumáticos, que sufren más desgaste por el mayor peso del vehículo. Y recuerda: circular con un defecto grave no solo conlleva sanción, sino que puede ser un factor de riesgo en un accidente.
La DGT puede sancionar incluso si el coche está estacionado, porque el estado del vehículo se evalúa en controles aleatorios. Así que no dejes la revisión para el día siguiente a la vuelta.
Prevención o recaudación encubierta: el coste real de saltarse la revisión
La normativa persigue la seguridad vial, y las sanciones por neumáticos gastados o luces fundidas se fundamentan en el artículo 65 del Reglamento General de Circulación, que obliga al conductor a mantener el vehículo en condiciones de circular con seguridad. No estamos ante una multa recaudatoria, sino ante una medida que salva vidas. Eso sí, el importe de 200 euros resulta elevado para un conductor que desconoce el límite de 1,6 mm. Una campaña informativa más visible durante el verano ayudaría a que muchos no se lleven el susto.
Con las altas temperaturas del verano los largos recorridos exigen una puesta a punto que muchos conductores infravaloran. El ahorro de no pasar por el taller puede evaporarse con la primera avería: una rueda reventada en autovía obliga a cambiar dos neumáticos y llamar a la grúa, con un coste fácilmente superior a 300 euros. Una correa de distribución descuidada puede alcanzar los 1.500 euros si se rompe. Las intervenciones preventivas —cambio de aceite y filtro por 70‑120 euros— son una fracción de ese coste. Puedes consultar toda la información oficial en la página de la DGT sobre viajes en coche.
Al final, el mejor consejo es invertir una hora en la revisión antes que lamentar una multa o una avería que te deje tirado. La tranquilidad no tiene precio, pero una sanción sí.
🚨 Ficha de la Normativa
- Infracción / Novedad: Circular con el vehículo en mal estado: neumáticos por debajo de 1,6 mm de dibujo, luces fundidas o nivel de aceite insuficiente.
- Sanción económica: De 80 a 200 euros (con pronto pago, 100 euros).
- Puntos del carnet: No aplica.
- Entrada en vigor: Vigente (artículo 65 del Reglamento General de Circulación, Ley de Tráfico y Seguridad Vial).




