Apenas un día después de que el precio de la electricidad se disparara hasta los 393 euros el megavatio hora (MWh) en las horas más críticas, según publicaba El Mundo, la tarifa se da un respiro este viernes 24 de julio. Cuatro horas costarán 0 euros y solo dos franjas superarán los 200 euros/MWh, según los datos horarios de TarifaLuzHora. Un alivio para las familias y las pymes que, con la ola de calor, se enfrentan a facturas desbocadas.
Las horas gratis y los tramos aún costosos
Aunque el desglose horario definitivo se publica esta noche, el patrón de los últimos meses indica que las horas valle —entre las 2:00 y las 5:00 de la madrugada y de 14:00 a 16:00— serán las que registren los precios más bajos. Históricamente, esos son los momentos en que la generación renovable, sobre todo la solar, supera la demanda, lo que arrastra el precio a cero. Por contra, los tramos por encima de los 200 euros/MWh se concentrarán previsiblemente en la franja matinal, de 7:00 a 9:00, y en la nocturna, de 20:00 a 22:00, coincidiendo con los picos de consumo doméstico e industrial.
Así, para los consumidores con tarifa regulada (PVPC), la ventana de ahorro es clara: cualquier kilovatio hora consumido en las cuatro horas a coste cero no suma nada a la factura final. Un respiro que llega después de varias jornadas en las que el día a día energético ha sido un calvario.
¿Qué significa esto para el bolsillo de los consumidores?
El viernes ofrece la oportunidad de reducir de forma significativa el gasto eléctrico si se programa el consumo. Una familia media de cuatro miembros puede ahorrar entre 5 y 8 euros en un solo día frente a un escenario con precios altos durante todo el día. Basta con concentrar los electrodomésticos de mayor consumo —lavavajillas, lavadora, horno, incluso el aire acondicionado— en las franjas gratuitas. El acondicionamiento térmico de la vivienda en las primeras horas de la tarde, cuando el calor aprieta pero la luz no cuesta nada, permite mantener la casa fresca sin penalizar la factura.
Cuatro horas a coste cero y solo dos tramos por encima de 200 euros: una jornada que invita a reprogramar los electrodomésticos.
Eso sí, la alegría no será completa para quienes no puedan adaptar sus horarios. Los tramos caros seguirán mordiendo el bolsillo de quienes necesitan electricidad a primera hora de la mañana o durante la cena. La volatilidad, de hecho, se ha convertido en el gran protagonista del mercado eléctrico español este verano.
Volatilidad en el mercado eléctrico: más renovables, pero también más dependencia
La jornada de mañana ilustra a la perfección la dualidad del sistema. Por un lado, la fuerte penetración de la generación eólica y solar fotovoltaica empuja los precios a cero durante muchas horas del día. Por otro, la escasez de gas y la alta demanda en las puntas elevan los precios por encima de los 200 euros/MWh con una facilidad pasmosa. España ha instalado ya más de 20 GW de potencia solar, suficiente para cubrir toda la demanda en las horas centrales de un día soleado. Pero el sistema adolece de almacenamiento suficiente: las baterías apenas alcanzan los 2 GW de capacidad.
Así, cuando el sol se pone, el gas y el carbón —mucho más caros— entran en juego. Esta paradoja explica que, en un mismo día, podamos tener horas a coste cero y otras a más de 200 euros. Creo que, aunque el avance renovable es innegable, el déficit de inversión en almacenamiento sigue siendo el gran desafío pendiente de la transición energética. El Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) aspira a alcanzar 12 GW de almacenamiento en 2030, pero los proyectos avanzan con lentitud.
Mientras tanto, los consumidores seguirán sufriendo estas montañas rusas de precios. La estrategia más inteligente para quienes dependen del PVPC no ha cambiado: desplazar el consumo a las horas más baratas y, en la medida de lo posible, apostar por el autoconsumo con baterías para amortiguar los picos. Habrá que ver si la evolución del almacenamiento y las interconexiones internacionales logran estabilizar los precios en las horas punta antes de que la próxima ola de calor vuelva a tensar el sistema.
Por ahora, el viernes 24 de julio deja un respiro. Bienvenido sea.




