La constante de Hubble, esa cifra que nos dice a qué velocidad se alejan las galaxias y, por tanto, cómo se expande el universo, se ha convertido en el epicentro de una de las discusiones más apasionantes de la astrofísica actual. Adam Riess, premio Nobel de Física por el descubrimiento de la aceleración cósmica, advierte de que los dos métodos principales para medirla dan resultados incompatibles. El desajuste, conocido como la tensión de Hubble, apunta a que algo profundo en nuestra comprensión del cosmos podría estar equivocado.
De la sorpresa de la aceleración a la tensión actual
Durante décadas, los astrónomos asumieron que la expansión del universo, detectada por Edwin Hubble en 1929, se iría frenando por la gravedad. En 1998, dos equipos —uno de ellos liderado por Riess— revelaron lo contrario: la expansión se está acelerando. Aquel hallazgo, que les valió el Nobel en 2011, introdujo la noción de energía oscura, una fuerza repulsiva que compone cerca del 70% del cosmos. Sin embargo, el desarrollo más inquietante llegó después. Al refinar las mediciones, los valores de la constante de Hubble obtenidos mediante supernovas cercanas y los extraídos del fondo cósmico de microondas empezaron a divergir de forma significativa.
“Es como si midieras la altura de un niño en una jamba de la puerta con dos cintas métricas distintas y cada una marcase una estatura diferente”, explicó Riess en una entrevista reciente. La analogía es simple, pero el desacuerdo es enorme: la diferencia entre ambos métodos alcanza hoy un nivel de confianza estadística que descarta que se trate de una simple fluctuación aleatoria.
Dos reglas para medir el mismo universo
El primer método se apoya en las supernovas de tipo Ia, explosiones estelares que funcionan como candelas estándar por su brillo uniforme. Riess y su equipo del Space Telescope Science Institute las utilizan para mapear la expansión en el universo local. El segundo procede de los datos del satélite Planck, que midió las diminutas irregularidades en la radiación del fondo cósmico de microondas, el eco del Big Bang ocurrido hace 13.800 millones de años. A partir de esas huellas, los cosmólogos infieren cuál debería ser la tasa de expansión hoy si el modelo estándar es correcto. El problema es que el número que sale de Planck es unos 67 kilómetros por segundo por megapársec, mientras que las supernovas locales señalan alrededor de 73. Una discrepancia del 9% que, en términos cosmológicos, resulta colosal.
“Al principio pensamos que sería un error sistemático en las supernovas —recordó Riess—, pero con el telescopio Hubble y ahora con el James Webb hemos reducido las incertidumbres. La tensión ha crecido en lugar de desaparecer”.

La tensión de Hubble no es solo un desacuerdo entre números; podría ser la señal de que nuestra comprensión del cosmos es incompleta.
¿Y si la energía oscura nos guarda un secreto?
Riess, que sigue encabezando los esfuerzos para refinar la constante de Hubble con supernovas, sostiene que las posibilidades son tan fascinantes como inquietantes. “Podría ser que la energía oscura no sea constante, sino que haya variado con el tiempo. O que exista una nueva partícula relativista que afectó al universo primitivo. También podría haber un error aún no identificado en alguna de las dos técnicas, pero cada año que pasa resulta más difícil de explicar”. El físico recuerda que la tensión se ha ido fortaleciendo desde 2013, cuando las primeras mediciones de Planck empezaron a compararse con las de supernovas, y que los nuevos datos del telescopio James Webb permitirán reducir a la mitad las incertidumbres en los próximos años.
Mientras tanto, la comunidad cosmológica se debate entre la prudencia y la expectación. Si la discrepancia se confirma, el modelo estándar ΛCDM, que describe un universo compuesto de materia oscura fría y energía oscura, necesitaría una revisión. “No es un problema menor —afirma Riess—; podría ser la puerta hacia una nueva física”.
🔬 Ficha del Descubrimiento
- Qué se ha descubierto: La discrepancia significativa en el valor de la constante de Hubble según dos métodos de medición independientes, conocida como la tensión de Hubble.
- Dónde: En la medición de la expansión del universo observable, tanto local (supernovas) como primordial (fondo de microondas).
- Institución responsable: Liderado por Adam Riess (Universidad Johns Hopkins y Space Telescope Science Institute), junto con colaboraciones como el equipo Planck y el programa SHOES.
- Cuándo: La tensión se ha ido consolidando desde 2013, con nuevos datos aportados por el telescopio Hubble y, próximamente, por el James Webb.
- Impacto a futuro: Si la tensión persiste, obligaría a modificar el modelo cosmológico estándar y podría revelar propiedades desconocidas de la energía oscura o la materia oscura.




