Una comparativa real entre Mercadona y Consum, publicada en TikTok por el perfil @chollometro_supermercado, deja un veredicto claro: las diferencias de precio en la cesta básica son mínimas, pero la sección de carnicería atendida de Consum se lleva los puntos extra por calidad y servicio, con un coste adicional de apenas tres euros en la compra total.
Patatas, plátanos, carne picada… los números de la comparativa
El creador de contenido adquirió la misma lista de productos en ambos establecimientos: cinco kilos de patatas, tomate en rama, lechuga, plátanos, garbanzos, carne picada de ternera, pollo entero, leche, tomate frito y yogures. El ejercicio forma parte de una serie de vídeos con los que busca identificar cuál es el mejor supermercado de España mediante enfrentamientos directos entre cadenas.
En muchos productos básicos la igualdad fue la tónica: los plátanos costaban 2,70 euros el kilo en ambas cadenas (producto de Canarias), el tomate en rama también se situó en 2,70 euros el kilo, el pollo entero en 3,50 euros el kilo, y artículos como la leche, los yogures y los garbanzos apenas registraron diferencias. Las primeras variaciones aparecieron en las patatas (1,23 euros/kg en Mercadona frente a 0,94 euros/kg en Consum) y en el paquete de dos lechugas romanas (1,75 euros vs 1,60 euros).
La única divergencia de calado estuvo en la carne picada de ternera. El producto que compró en Mercadona no superaba los 14 euros, mientras que el de Consum alcanzaba los 17 euros. Esos tres euros extra no estaban en el lineal refrigerado, sino en el mostrador: la carne de Consum se prepara al momento, mientras que la de Mercadona se vende previamente envasada.
Cuando el mostrador marca la diferencia
La distancia entre ambos supermercados no se medía solo en euros. El creador destacó que la carne de Consum tenía mejor calidad, un factor que pesó en su valoración final por encima del sobrecoste. En su balance, la sección de carnicería, charcutería y pescadería atendidas de la cooperativa valenciana fue el elemento que inclinó la balanza.
Conviene leer la letra pequeña: el sobrecoste de la carne picada preparada al momento se acerca a los 3 euros por encima de la bandeja ya envasada, pero quien compra en estas secciones busca controlar el grosor del picado, evitar aditivos y recibir un producto recién manipulado. La decisión de compra se traslada entonces del mero precio al valor percibido del servicio.

📊 La comparativa de un vistazo
| Producto | Mercadona | Consum |
|---|---|---|
| Patatas (1 kg) | 1,23 € | 0,94 € |
| Plátanos (1 kg) | 2,70 € | 2,70 € |
| Tomate rama (1 kg) | 2,70 € | 2,70 € |
| Lechuga (paquete 2 uds.) | 1,75 € | 1,60 € |
| Carne picada (pieza/total) | ~14,00 € | ~17,00 € |
Las diferencias en el resto de la cesta fueron mínimas: pollo entero, leche, yogures y garbanzos movían el ticket casi de manera idéntica en los dos supermercados. Esa estabilidad refuerza la idea de que la auténtica guerra de precios se concentra en los productos frescos con alto giro diario.
Pagar tres euros más por una carne picada que se prepara al momento puede ser un lujo si la compra semanal es ajustada, pero también una decisión de calidad que evita sorpresas con la textura o los aromas del envase.
Análisis: calidad y precio no siempre van en el mismo plato
La pugna entre el precio más bajo y la experiencia de compra no es nueva. La cadena valenciana ha apostado históricamente por los mostradores atendidos, un modelo que Mercadona desterró en 2020 para centrarse en el lineal de autoservicio. El resultado es una brecha que separa a dos tipos de comprador: el que prima el ahorro máximo y el que está dispuesto a invertir unos euros extra a cambio de frescura visible y un profesional que le asesore.
La OCU ha señalado en varias ocasiones que los supermercados con carnicería y pescadería tradicional suelen obtener mejores valoraciones de sus clientes, aunque el diferencial de precios puede llegar a un 10-15% en partidas como el ternera picada o el solomillo. La comparativa de @chollometro_supermercado lo confirma a escala de una compra semanal.
A efectos prácticos, el consumidor que incluye carne picada en su cesta semanal debe plantearse qué pesa más en su decisión: si el presupuesto es la prioridad, Mercadona mantiene los precios más ajustados; si la calidad y la atención personal tienen un valor tangible, Consum se convierte en la opción ganadora pese al suave sobrecoste.
El precio por kilo real de la bandeja envasada y de la preparada al momento no es idéntico si se consideran todos los factores (pérdida de agua, mermas, posibilidad de elegir la pieza concreta), y es ahí donde el consumo inteligente pide mirar más allá del número del lineal.
Conviene fijarse en el precio por kilo y no solo en en el total de la compra: la diferencia de tres euros en carne picada puede parecer grande si se mira el gasto bruto, pero si se traduce a euros por ración, el coste extra se diluye en menos de 50 céntimos por plato, algo que muchos hogares considerarían asumible si ganan en frescura.
Mercadona no ha reaccionado a esta comparativa concreta, pero mantiene su estrategia de surtido envasado con etiqueta de origen y precio transparente. La cooperativa Consum, por su parte, refuerza su discurso de producto fresco de mostrador como seña de identidad frente a los gigantes del sector.
🛒 El Veredicto de Compra
- Compara el precio por ración, no solo el total: Tres euros más en carne picada equivalen a menos de 50 céntimos por plato. Si valoras la frescura, el sobrecoste se amortiza rápidamente.
- Evalúa si el mostrador te da más control: Poder elegir el grosor del picado, ver la pieza original o evitar conservantes es un intangible que conviene poner en la balanza de cada compra.
- No descartes combinar supermercados: Muchos hogares ya hacen la compra seca en una cadena de bajo coste y la carne o el pescado en otra con mostrador. Esa ‘cesta mixta’ puede ser la fórmula que mejor case calidad y ahorro.





