La cadena de distribución alemana Lidl vuelve a estar señalada por los consumidores a través de Twitter, que siguen denunciando importantes diferencias entre el peso del etiquetado y el peso real de varios productos cárnicos. Si bien hay que tener en cuenta que el etiquetado constituye uno de los principales compromisos entre fabricante, distribuidor y consumidor.
En este sentido, la norma que regula estas variaciones de cifras permitidas entre el peso que está puesto en el envase y el peso real del alimento envasado es el Real Decreto 1801/2008, sobre las normas relativas a las cantidades nominales para productos envasados y al control de su contenido efectivo. El contenido efectivo debe ser medido o controlado (en masa o volumen) bajo la responsabilidad de las personas físicas o jurídicas, empleando un instrumento de medida sometido al control metrológico del Estado, apropiado a la naturaleza de la operación a efectuar.
«El contenido efectivo de los envases puede ser medido directamente con la ayuda de instrumentos de medida de masa o volumen o, si se trata de líquidos, indirectamente por pesada del producto y medida de su densidad, entendida como la relación entre masa y
volumen. El error cometido en la medida del contenido efectivo de un envase debe ser, como máximo, igual a la quinta parte del error máximo tolerado correspondiente a la cantidad nominal del envase«, se explica en el Real Decreto 1801/2008.

Lidl y las críticas que enfrenta por los pesos de sus productos
En este contexto, los consumidores han hecho públicas unas imágenes etiquetando directamente al perfil de Lidl, mostrando dos ejemplos distintos de carne de cerdo adquirida en sus establecimientos. Asimismo, uno de los clientes vía Twitter muestra que ambos productos cárnicos presentaban un peso inferior al anunciado en el envase, una vez los pesa en su casa, llevándole a la conclusión de que el precio que pagan no es equivalente a la cantidad de producto.
«Vendéis la carne con un peso que luego no se corresponde con la realidad. Nunca peso la comida, pero en vuestro caso lo haré siempre. Supuestamente vienen 763 gramos, pero cuando yo lo peso, vienen 673 gramos. ¿Dónde puedo reclamar? Lidl España está engañando con el peso de los alimentos, y algunas veces por partida doble», expresa un consumidor afectado por la situación vía Twitter.

Sin ir más lejos, en la fotografía aparece una bandeja cuyo etiquetado indica un peso de 763 gramos. No obstante, una vez abierto el envase y colocada la carne sobre una báscula doméstica, el dispositivo refleja 673 gramos, es decir, alrededor de 90 gramos menos de los anunciados. Por lo que recuerdan desde FACUA, «los productos cárnicos, preparados de carne, productos de la pesca y productos de la pesca preparados con agua añadida deben incluir una indicación de la presencia de agua añadida si esta representa más del 5% del peso del producto acabado, tal y como establece una directiva europea de 2011».
Asimismo, la denuncia no quedó ahí. Días después, el mismo consumidor compartió nuevas imágenes de otro producto adquirido también en Lidl. En este caso se trata de un paquete de filetes de lomo de cerdo cuyo etiquetado indica un peso de 624 gramos, mientras que la báscula muestra 548 gramos, una diferencia aproximada de 76 gramos.
Cualquier sospecha de incumplimiento debe verificarse mediante instrumentos de medición calibrados y siguiendo los procedimientos oficiales de inspección.
OCU
Las asociaciones de consumidores, por su parte, recomiendan que, cuando un comprador detecte una diferencia significativa entre el peso anunciado y el contenido real de un producto, conserve el ticket de compra, el envase original y documente la incidencia con fotografías o vídeos. Asimismo, aconsejan presentar una reclamación en el propio establecimiento, en este caso Lidl, y, si no obtiene una respuesta satisfactoria, acudir a los servicios de consumo de la comunidad autónoma correspondiente para que puedan investigar el caso.
La normativa de los plásticos en envases para los supermercados
La normativa que regula los envases de plástico en los supermercados Lidl se rige por leyes europeas y españolas, combinadas con su propia estrategia de sostenibilidad (REset Plastic). El marco legal actual exige reducir residuos y prioriza la economía circular. La estrategia de sostenibilidad de Lidl España, bautizada bajo el lema «Por un mañana mejor», ha consolidado su enfoque en la creación de una cadena de valor integrada donde la responsabilidad medioambiental y el bienestar social actúan como pilares fundamentales.
Queremos conseguir para 2030 que todos los envases de nuestros productos de marca propia sean 100% reciclables.
Lidl
«En Lidl somos conscientes de nuestra responsabilidad y queremos ofrecer las opciones más respetuosas con el entorno, estableciendo nuevos estándares de protección ambiental sin renunciar a la eficiencia. Con REset Resources, no solo buscamos reducir el uso del plástico, sino trabajar para cerrar el ciclo de los materiales, reduciendo el desperdicio y fomentando un uso más eficiente de los recursos a lo largo de toda nuestra cadena«, añaden desde la compañía alemana.

Fuente: Lidl
Más allá de las metas globales, Lidl está impulsando una transformación profunda en su ecosistema de proveedores, ejemplificada en iniciativas pioneras como la Lidl Supplier Academy. Esta plataforma de formación y financiación verde se ha convertido en un instrumento clave para acelerar la transición ecológica de sus socios comerciales, fomentando la innovación en toda la cadena de suministro.




