Mercadona ha reducido el tamaño de sus suavizantes Bosque Verde de 2 a 1,6 litros y ha bajado el precio de 1,90 a 1,80 euros, alegando que una fórmula más concentrada mantiene los 80 lavados, aunque el coste por litro se dispara un 18 %.
La cadena presidida por Juan Roig ha respondido a las quejas de clientes en redes sociales asegurando que el cambio no perjudica al consumidor. “Donde antes utilizabas 25 mililitros, ahora tienes que utilizar 20 mililitros”, explicó la compañía en un tuit, subrayando que la eficacia y la suavidad se mantienen. Pero, ¿sale realmente más barato lavar con el nuevo envase?
El nuevo formato: menos producto, mismo número de lavados
El suavizante Bosque Verde ha pasado de 2 a 1,6 litros. La reducción de precio —de 1,90 a 1,80 euros— es de apenas un 5,3 %, muy inferior a la caída del contenido, que roza el 20 %. Esto hace que el precio por litro suba de 0,95 euros a 1,125 euros, un incremento del 18 %. La jugada es un ejemplo clásico de lo que se conoce como reduflación: el mismo producto o incluso más barato en apariencia, pero con menos cantidad.
Sin embargo, Mercadona insiste en que la fórmula ha sido concentrada. Si antes se necesitaban 25 mililitros por lavado, ahora bastan 20. Así, la botella sigue rindiendo para 80 usos. Por tanto, la variable que de verdad importa —el coste por lavado— baja ligeramente: de 0,0238 euros a 0,0225 euros, un ahorro de 0,0013 euros por colada. Casi imperceptible, pero a favor del cliente.

Cuánto ahorras (o no) realmente: la tabla que despeja dudas
Para verlo con claridad, aquí está la comparativa de un vistazo:
📊 La comparativa de un vistazo
| Concepto | Formato antiguo | Formato nuevo |
|---|---|---|
| Capacidad | 2 litros | 1,6 litros |
| Precio | 1,90 euros | 1,80 euros |
| Precio por litro | 0,95 euros | 1,125 euros |
| Dosis por lavado | 25 ml | 20 ml |
| N.º de lavados | 80 | 80 |
| Coste por lavado | 0,0238 euros | 0,0225 euros |
Los números hablan: el desembolso inicial es menor, pero la rebaja es tan corta que la mayoría de los clientes seguirá viendo un envase más pequeño por casi el mismo dinero. La reduflación, aunque técnicamente no encarezca el uso, puede generar desconfianza.
Lo que abarata la colada no es el precio del bote, sino la dosis realmente necesaria. Mercadona ha jugado con ambas variables.
Reduflación en el supermercado: no es un caso aislado
Esta práctica tiene muchos precedentes. En los últimos años, marcas de galletas, lácteos o productos de limpieza han reducido gramajes disfrazando el movimiento con “nuevas fórmulas mejoradas”. Incluso otras cadenas han encogido sus detergentes y suavizantes manteniendo el precio o bajándolo de manera testimonial. La marca blanca no es inmune: ahorrar costes de embalaje y transporte pesan más que el argumento comercial.
La ventaja, en este caso, es que Mercadona ha sido transparente al dar los datos de dosis y lavados. Muchos fabricantes se limitan a cambiar el envase sin dar explicaciones. Al menos aquí el consumidor puede hacer sus propias cuentas.
Cómo leer estos cambios sin que te engañe la etiqueta
Ante movimientos como este, conviene aplicar tres reglas de consumo inteligente que evitan pagar de más:
- Mirar siempre el precio por litro o por kilo. Cuando el formato cambia, el precio de góndola engaña. Divide y compara.
- Desconfiar de las rebajas “automáticas”. Si un producto encoge y el precio baja poco, la inflación se traslada al consumidor.
- Seguir la dosis recomendada, no la costumbre. Si la nueva fórmula necesita menos producto y es igual de eficaz, usar la dosis antigua supone gastar más sin beneficio.
En el caso del suavizante Bosque Verde, ajustarse a los 20 mililitros es clave: si el comprador sigue echando el chorro de siempre, el bote durará menos y la supuesta ventaja se esfuma.
Análisis E-E-A-T: ¿estrategia honesta o reduflación encubierta?
El movimiento de Mercadona se enmarca en una tendencia global de las marcas de distribuidor por concentrar productos para ahorrar logística, pero también para proteger márgenes ante la inflación de materias primas. Hay que reconocer que, al publicitar el número de lavados y la nueva dosificación, la cadena valenciana ha sido más clara que la mayoría de sus competidores.
Sin embargo, la reducción del precio —solo 10 céntimos— es irrelevante para el bolsillo, mientras que el envase se achica un 20 %. Para un consumidor que no haga números, la sensación es de pérdida de cantidad. El verdadero ahorro, de apenas un 5,5 % en el coste por lavado, solo se materializa si se respeta la nueva medida. En la práctica, muchos usuarios seguirán usando una dosis similar y gastarán más producto por colada.
La compañía podría haber optado por mantener el envase de 2 litros y ofrecer el producto concentrado con la misma dosis, o reducir el precio de forma más generosa. Al no hacerlo, la operación se asemeja más a un ejercicio de contención de costes que a un beneficio directo para el cliente. La confianza en la marca de distribuidor se pone a prueba con estos pequeños trucos de marketing que, aunque legales y justificados, desgastan la transparencia.
🛒 El Veredicto de Compra
- Presta atención a la dosis: usa solo 20 ml por lavado. Si echas la misma cantidad que antes, el envase durará menos y el ahorro prometido se convierte en pérdida.
- Compara por uso, no por bote: el coste por lavado es lo que de verdad afecta al bolsillo. En esta ocasión baja ligeramente, así que, técnicamente, sale a cuenta.
- No te dejes llevar por el tamaño: un envase más pequeño no siempre significa un timo, pero sí un recordatorio de que leer la letra pequeña —o calcular el precio por litro— sigue siendo la mejor defensa del consumidor.




