BCE: los mercados descartan cambios esta semana pero anticipan subida

El Euríbor se mantiene estable en torno al 2,9% mientras los analistas prevén una pausa este jueves. La decisión de septiembre, sin embargo, podría elevar la factura de las hipotecas variables en 50 euros al mes para un préstamo medio.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El BCE mantendrá los tipos de interés esta semana en el 2,25% (tasa de depósito) tras la subida de junio, aunque los mercados anticipan una nueva subida en septiembre, que llevaría la tasa al 2,50%.
  • ¿Quién está detrás? El Consejo de Gobierno del BCE, con Christine Lagarde al frente, debate entre la moderación de la inflación y el riesgo de repunte de los precios energéticos por el conflicto en Oriente Próximo.
  • ¿Qué impacto tiene? Las hipotecas variables no sufrirán cambios inmediatos en su cuota, pero septiembre podría marcar un punto de inflexión al alza para el Euríbor.

El Banco Central Europeo no moverá ficha en su reunión de este jueves 23 de julio. Los mercados descartan una subida de los tipos, pero apuntan a septiembre como el mes en el que la tasa de depósito pasará del 2,25% al 2,50%, un incremento que encarecería las hipotecas variables.

Por qué el BCE se toma una pausa esta semana

La moderación de la inflación en la eurozona —que bajó al 2,9% en junio desde el 3,3% de mayo— da margen al organismo para esperar. El petróleo, pese a las tensiones geopolíticas, no ha superado los 85 dólares por barril, y los analistas consideran que una subida en julio sería precipitada. ‘Es todavía pronto para sacar conclusiones del endurecimiento de junio’, señala Cristina Gavín Moreno, de Ibercaja Gestión.

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El verdadero pulso sin embargo, lo marca el conflicto Irán-EEUU: un repunte de los precios energéticos forzaría al BCE a reconsiderar su hoja de ruta. ING no descarta, incluso, una subida ‘sorpresiva’ si la escalada se agrava. Ulrike Kastens, economista de DWS, añade que ‘no hay urgencia para actuar’ porque las expectativas de inflación siguen ancladas.

El Euríbor, a la espera de septiembre: cómo afecta a los hipotecados

El Euríbor a 12 meses, referencia para la mayoría de hipotecas variables en España, ronda el 2,9%. Con el BCE en pausa, no se esperan grandes oscilaciones a corto plazo. Sin embargo, si el banco central acomete una nueva subida en septiembre, los expertos prevén que el índice supere el 3,1%, lo que traduciría un aumento de cuota de entre 40 y 60 euros al mes para una hipoteca media de 140.000 euros a 25 años.

Los hipotecados que revisen en el último trimestre del año serían los primeros en notarlo. Por eso, la recomendación de los analistas es anticiparse: negociar un cambio a tipo fijo o mixto puede blindar las cuotas ante el eventual repunte.

El mercado ya descuenta que el BCE no se conformará con una sola subida este año: una segunda subida en septiembre reforzaría la narrativa de que el endurecimiento es necesario.

La Ficha del Inversor

La métrica clave para los inversores es el nivel del Euríbor a cierre de agosto, antes de la reunión de septiembre. Si el conflicto en Oriente Próximo eleva los precios energéticos, la tasa de depósito llegará al 2,50%, el nivel más alto desde 2023. En el mercado de renta fija, los bonos soberanos europeos ya reflejan esa expectativa, con la rentabilidad del bund alemán a 10 años en el 2,7%.

La tendencia a 6 meses es alcista para los tipos oficiales y, por tanto, para el Euríbor. Los fondos de inversión que apuesten por deuda a corto plazo se beneficiarán, mientras que las carteras hipotecarias bancarias verán aumentar los diferenciales. Para el pequeño ahorrador que busque vivienda, el encarecimiento de las hipotecas variables elevará la presión sobre los precios de la compraventa, ya que los compradores con menos músculo financiero se desplazarán hacia zonas más baratas o hacia el alquiler.

El perfil recomendado para una operación hipotecaria en este entorno es el comprador que pueda fijar un tipo de interés antes de septiembre. Las promotoras que ofrecen financiación con tipo fijo subvencionado ganan atractivo. Para el inversor en Build to Rent, el alza del Euríbor puede encarecer la financiación de sus proyectos, aunque también elevar la demanda de alquiler al restringir el acceso a la compra.

Observamos una contradicción: si el BCE endurece su política, frenará la inversión residencial a corto plazo, pero a medio plazo generará más demanda de alquiler asequible. Un precedente histórico lo encontramos en 2011, cuando la subida de tipos de Trichet asfixió a las economías periféricas y disparó los alquileres. La situación actual es distinta —la economía europea está más saneada—, pero el riesgo de error de política monetaria que menciona ING no debe subestimarse.

El próximo hito será la publicación de las actas de la reunión de julio, pero el verdadero catalizador llegará con los datos de inflación de agosto. Mientras, los hipotecados españoles harían bien en revisar su contrato: esperar a septiembre puede salir caro.


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