EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Renfe extiende a toda su red la posibilidad de viajar con perros de hasta 40 kg. Hasta ahora solo se permitían mascotas de menos de 10 kg.
- ¿Quién está detrás? Renfe Operadora, que se convierte en el primer operador ferroviario español en permitir el acceso de perros grandes sin necesidad de transportín.
- ¿Qué impacto tiene? Un nuevo servicio de ‘vagón pet friendly’ con un suplemento de 40 euros por trayecto. Los dueños deben llevar al animal con correa y bozal, y solo se admiten dos perros grandes por tren.
A partir de este martes 21 de julio, los perros de hasta 40 kilos podrán viajar junto a sus dueños en cualquier tren de Renfe, ya sea de Alta Velocidad (AVE, Avlo, Alvia, Euromed e Intercity) o de Servicio Público (Avant y Media Distancia). La compañía pública ha dado luz verde a la medida ante el auge de las mascotas en España —más de 7,5 millones de perros censados, según el Ministerio de Derechos Sociales— y tras el éxito del proyecto piloto Mascota Grande, que ya ha transportado a más de 800 animales en corredores seleccionados.
Las condiciones del nuevo billete ‘pet friendly’
Para viajar con un perro de hasta 40 kilos, el usuario deberá adquirir un complemento de 40 euros en la web, la app de Renfe o en agencias. El sistema asigna automáticamente dos asientos contiguos: uno para el dueño y otro para el animal, que ocupará la plaza junto a la ventanilla. La normativa exige que el perro lleve en todo momento una correa no extensible de 1,5 metros y bozal, tanto en la estación como durante el embarque y desembarque. Además, al comprar el billete se entrega un kit de viaje con funda para el asiento y alfombrilla.
Hay limitaciones importantes. Quedan excluidos los cachorros de menos de un año, las razas consideradas potencialmente peligrosas (según la legislación vigente) y las perras en celo. Tampoco se podrá usar el servicio en trenes con enlace, en aquellos con planes alternativos de transporte programados o en plazas sinergiadas. Cada convoy dispondrá de un máximo de dos perros grandes, ubicados exclusivamente en el vagón ‘pet friendly’ habilitado para ello. Renfe enviará un correo electrónico con las condiciones definitivas 24 horas antes de la salida.
La mayoría de los usuarios aún desconoce las nuevas condiciones. Aunque los billetes ya están disponibles en los canales de venta, las asociaciones de consumidores recomiendan leer con atención la letra pequeña para evitar sorpresas en el andén.
Por qué ahora: 15 millones de mascotas y una oportunidad de negocio
La decisión de Renfe no es casual. España cuenta con casi 15 millones de mascotas, de las cuales la mitad son perros, según los últimos datos del Ministerio de Derechos Sociales. Pero hasta ahora, viajar con un perro mediano o grande en transporte público era un quebradero: los animales de más de 10 kilos debían ir en transportín y, en la práctica, quedaban excluidos de la red ferroviaria. “Hace años me compré un coche de segunda mano porque viajar con mi braca francesa en tren era misión imposible”, ejemplifica la crónica de un afectado recogida en medios especializados.
El Proyecto Mascota Grande, lanzado en 2023, permitió trasladar a más de 800 perros grandes en el AVE, pero solo en corredores concretos como Madrid-Barcelona o Madrid-Málaga. La buena acogida y la presión social han empujado a la operadora pública a generalizar el servicio y, de paso, a generar un nuevo ingreso por trayecto. El suplemento de 40 euros por animal supone una fuente adicional de facturación en un escenario de liberalización ferroviaria donde competidores como Ouigo e Iryo todavía no ofrecen facilidades para mascotas grandes.
Renfe convierte una reclamación histórica de los dueños de mascotas en una palanca comercial. El verdadero reto será mantener la calidad del servicio sin que el vagón ‘pet friendly’ se convierta en un foco de quejas.
Hoja de Ruta: Claves del Viaje
El cambio de normativa tiene un doble impacto: para los dueños de perros, elimina la barrera de tener que recurrir al coche o a transportes especializados, y para Renfe, abre una nueva línea de negocio en un mercado cada vez más competido. El dato que resume la medida son los 40 euros del suplemento, pero también el límite de dos animales por vagón, que protege a los pasajeros alérgicos o simplemente reticentes a compartir espacio con mascotas.
Zona cero del servicio serán los principales corredores de alta velocidad, especialmente el Madrid-Barcelona, donde la densidad de viajeros y la presencia de mascotas en las grandes ciudades hacen prever una demanda rápida. Sin embargo, la verdadera prueba de fuego llegará con la experiencia del verano: miles de familias se desplazan con sus animales y Renfe deberá garantizar que la logística (kits de limpieza, asignación de asientos, control de peso) funciona a escala real. Un fallo en los primeros meses podría empañar un lanzamiento bienintencionado.
La lectura estratégica a medio plazo apunta a una posible diferenciación frente a Ouigo e Iryo. Si la medida cuaja, Renfe podría ampliar el número de plazas por tren o extenderla a otros animales. El precedente internacional es escaso: solo algunos operadores europeos como SNCF en Francia admiten perros grandes en TGV, aunque con normativas más restrictivas. En España, la apuesta es pionera.
El próximo hito será la puesta en marcha el 21 de julio y el balance de los primeros meses de funcionamiento. Mientras tanto, las organizaciones de protección animal celebran el avance, y los dueños de perros grandes pueden consultar ya en la web de Renfe los requisitos exactos.





