La fórmula de un entrenador de 62 años para construir fuerza real después de los 60

Levantar pesos compuestos, mantener la constancia y añadir creatina como único suplemento son los pilares de su método. La clave no está en la intensidad ocasional, sino en mover el cuerpo cada día.

Michael Mason, un preparador y artista marcial de 62 años, demuestra que la fuerza no se evapora con la edad: solo requiere la dosis justa de movimientos compuestos, constancia diaria y un suplemento con evidencia científica, la creatina.

La filosofía de la constancia: por qué el mejor programa es el que puedes repetir

A sus 62 años, Mason entrena con una intensidad que la mayoría abandona décadas antes. Sin embargo, su secreto no está en el equipamiento ni en los protocolos de última moda. ‘Lo importante es la consistencia de algo que puedas repetir. La vida cambia, hay presiones, trabajo, familia… pero tienes que tener la mentalidad de centrarte en lo fundamental’, explica. Su mensaje corta con la sobreinformación: en lugar de perseguir el programa perfecto, propone hacer algo cada día, sin esperar al lunes ni a enero.

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Esa filosofía nace de una época anterior a las redes sociales, cuando el gimnasio era un sitio con un entrenador y un plan claro. Ahora lees una cosa y al día siguiente la contraria; los expertos discuten entre sí y la gente acaba paralizada. Al final, la mayoría piensa que es demasiado difícil y lo deja’, lamenta. Por eso su receta es tan simple como efectiva: sentadilla, levantar algo del suelo y empujar algo por encima de la cabeza. Tres movimientos que cubren todo el cuerpo y que, bien dosificados, construyen fuerza funcional.

La constancia de un gesto repetible vale más que la persecución del plan perfecto.

Los tres movimientos maestros: sentadilla, peso muerto y press

Para Mason, aprender a hacer una sentadilla, un peso muerto y un press es el punto de partida innegociable. ‘Si entiendes lo básico, puedes hacer cualquier cosa porque has construido los cimientos’, dice, trazando un paralelismo con las artes marciales. No se trata de cargas máximas ni de competición, sino de pedirle al cuerpo un esfuerzo genuino. El estímulo que genera un peso que te hace pensar ‘esto pesa de verdad’ activa el sistema nervioso central y envía una señal hormonal que, a partir de los 50, marca la diferencia en la composición corporal y la energía.

En su propia rutina, combina estos ejercicios con variaciones que solo cambian la posición, nunca el patrón. ‘A veces la gente ve mis vídeos y dice que nunca ha visto algo así, pero para mí son movimientos básicos hechos desde ángulos distintos’, aclara. La clave es la progresión, no la complejidad. Si hoy haces una sentadilla con tu propio peso, mañana puedes añadir una mancuerna ligera; la mejora viene de repetir y avanzar sin prisa.

📊 La pauta en cifras

  • Frecuencia ideal: De 2 a 3 sesiones de fuerza por semana, complementadas con actividad diaria (caminar, estiramientos).
  • Ejercicios base: Sentadilla, peso muerto (o bisagra de cadera) y press (vertical o de banca).
  • Suplemento clave: 3-5 gramos diarios de creatina monohidrato, con respaldo en salud mitocondrial y mantenimiento muscular.
  • A tener en cuenta: La carga debe desafiarte, pero sin fallar en cada serie; la prioridad es acumular trabajo de calidad semana tras semana.
levantamiento de pesas mayores

El papel de la mentalidad y la resiliencia física

Mason insiste en que el verdadero motor es la resiliencia mental. ‘He roto casi de todo: un hombro en un accidente de esquí en 2017, la espalda de joven… pero nunca he permitido que esas cosas se convirtieran en barreras’, recuerda. Esa actitud se traduce en un principio práctico: si tienes cinco minutos al día para respirar con atención, los tienes. La excusa perfecta no existe, y el cuerpo responde cuando se le exige de forma regular, no cuando se le protege en exceso.

Otro de los puntales de su enfoque es ignorar la obsesión por las métricas. ‘No sigo nada. La gente pregunta cuál es el indicador más importante y yo creo que es la pregunta equivocada. Sal fuera, muévete, levanta pesos, toma el sol. Si tienes sobrepeso, probablemente ya sabes que hay algo que debes abordar’, afirma con rotundidad. Para él, la acción gana a la medición.

Análisis con criterio propio: la evidencia detrás de la sencillez

Cuando se revisan estudios sobre entrenamiento en adultos maduros, los resultados coinciden con la hoja de ruta de Mason: la combinación de ejercicios de fuerza con un estímulo de alta intensidad relativa mantiene la masa muscular y la densidad ósea, dos factores que se traducen directamente en más autonomía y menos fatiga en el día a día. La literatura respalda además la suplementación con creatina no solo para el rendimiento, sino para la salud celular y la energía mitocondrial, aunque el propio entrenador advierte que sin una buena alimentación, descanso y plan de entrenamiento, ningún suplemento obra milagros.

La postura honesta de Mason desmonta también el mito de que levantar peso es peligroso con la edad. Al contrario, cuando se progresa con cabeza y se dominan los patrones básicos, el riesgo de lesión es mucho menor que en un estilo de vida sedentario que atrofia musculatura y reduce la capacidad de reacción. Por tanto, el mensaje no es ‘levanta todo lo que puedas’, sino ‘encuentra un peso que te desafíe y repítelo semana tras semana’. La constancia es la variable que más pesa en la ecuación.

⚡ Rutina de Optimización Diaria

  • Fuerza en la agenda: Bloquea 2-3 huecos de 30-45 minutos a la semana para practicar sentadilla, peso muerto y press; si hoy no puedes, al menos camina 20 minutos.
  • Creatina sin excusas: Incorpora 3-5 gramos de creatina monohidrato en tu desayuno o batido post-entreno; los estudios la avalan para energía y mantenimiento muscular.
  • Respiración consciente: Dedica 5 minutos al final del día a respirar con calma, alejando el ruido mental; esa pausa entrena la resiliencia que necesitas mañana.

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