EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La UE autoriza el permiso B para menores de 18 años. Los jóvenes de 17 años podrán conducir turismos si van acompañados de un adulto que cumpla ciertos requisitos.
- ¿Quién está detrás? La DGT y el Ministerio de Transportes transponen la Directiva europea 2025/2205. Bruselas marca el 26 de noviembre de 2028 como fecha tope para que la norma entre en vigor en España.
- ¿Qué impacto tiene? Abre la puerta a miles de conductores noveles un año antes de lo habitual y obliga a adaptar autoescuelas, exámenes y seguros. El acompañante deberá tener al menos 24 años y cinco años de carnet B sin sanciones por alcohol o drogas.
La Dirección General de Tráfico ha confirmado que la Unión Europea permitirá a los jóvenes de 17 años obtener el permiso de conducir tipo B y circular acompañados. La medida, recogida en la directiva 2025/2205, pretende que los futuros conductores acumulen experiencia al volante antes de cumplir la mayoría de edad y se enfrenta ahora a la transposición nacional con una fecha límite: el 26 de noviembre de 2028.
Cómo funciona el nuevo permiso B para menores de 18 años
El artículo 17 de la directiva establece que los conductores de 17 años podrán sacarse el carnet B, la licencia estándar para turismos y vehículos de hasta 3.500 kilos de masa máxima autorizada. Hasta que cumplan los 18, el permiso llevará impreso el código 98.02 (el identificador europeo del régimen de conducción acompañada) y no podrán circular solos: siempre deberán ir con un adulto que cumpla los criterios fijados por Bruselas y, posteriormente, por cada Estado miembro.
La norma detalla que el acompañante debe tener al menos 24 años y haber obtenido el carnet B un mínimo de cinco años antes. No puede estar bajo los efectos del alcohol o las drogas y ha de ser titular de la misma categoría de permiso que el menor, es decir, el B. Además, la directiva deja espacio para que cada país añada restricciones —número máximo de acompañantes por conductor, formación complementaria o sanciones—, algo que la DGT ya está discutiendo en el grupo de trabajo creado expresamente para la transposición.
En el plano europeo hubo debate sobre si extender el modelo a los permisos de categoría C (camiones), pero países como España se opusieron. El resultado es que la aplicación a vehículos pesados queda como una opción voluntaria que cada Estado podrá activar o no. De momento, la legislación española mantiene al margen a los conductores profesionales noveles y centra la novedad exclusivamente en el permiso B.
Plazos: España tiene hasta el 26 de noviembre de 2028
La directiva europea 2025/2205 establece que todos los Estados miembros deberán haber transpuesto el nuevo régimen de conducción acompañada antes del 26 de noviembre de 2028. La DGT ya ha dado el primer paso con la constitución de un grupo de trabajo interno que analice los requisitos adicionales que España podría imponer y diseñe el calendario de implantación.
Fuentes de Tráfico consultadas por este medio señalan que aún no hay un borrador cerrado. Lo que sí parece claro es que la reforma no exigirá una inversión masiva en infraestructura, sino cambios en el Reglamento General de Conductores y en la ordenación de las pruebas de aptitud. El principal reto será, según las mismas fuentes, coordinar a las jefaturas provinciales, las autoescuelas y las aseguradoras para que el nuevo carnet esté disponible antes de la fecha límite.
La fecha de 2028 da margen, pero la experiencia de otras directivas europeas enseña que los plazos se consumen rápido y que los últimos meses son una carrera contrarreloj entre ministerios.
Hoja de Ruta: Claves del Viaje
La llegada del carnet B a los 17 años tiene tres vectores de impacto inmediato. El primero es social: miles de familias que viven en zonas rurales o con escaso transporte público verán cómo sus hijos pueden aportar movilidad un año antes. El segundo es económico: el mercado de vehículos pequeños y de segunda mano recibirá un impulso adicional, porque los jóvenes acompañados necesitarán un coche familiar disponible. Y el tercero es preventivo, ya que la directiva se apoya en la idea de que un año extra de conducción supervisada reduce la siniestralidad posterior.
La zona cero de la medida será toda España, aunque el impacto será más visible en las provincias donde el uso del vehículo privado es mayoritario para acceder a centros de estudio o trabajo. Las autoescuelas tendrán que adaptar sus programas, y las aseguradoras, diseñar productos específicos para un colectivo que, hasta ahora, no existía como tal. La CNMV ya ha pedido al sector asegurador que informe sobre las primas que baraja para estos conductores.
El dato que resume la noticia es el plazo: falta algo más de dos años para que la norma entre en vigor, pero la maquinaria administrativa de la DGT se ha puesto en marcha y Bruselas no aceptará demoras. La clave estará en los requisitos adicionales que decida imponer España: si son demasiado restrictivos, la ventaja de adelantar el carnet un año puede diluirse en un laberinto de condiciones; si son laxos, se corre el riesgo de que la “conducción acompañada” se convierta en un mero trámite sin efecto formativo real.




