La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) acaba de poner sobre la mesa un cambio de paradigma que afecta de lleno al empleo público. En su informe ‘A skills first labour market’, el organismo concluye que la exigencia de titulaciones universitarias está dando paso a un modelo basado en habilidades. Un 36% de los trabajadores en activo considera que tiene las competencias justas para su puesto y el 40% en Estados Unidos o Canadá. Las administraciones empiezan a tomar nota.
La razón principal es la velocidad a la que cambian los puestos de trabajo. La entrada de herramientas como la inteligencia artificial, el envejecimiento de la población o la transición ecológica modifican los perfiles más rápido de lo que se actualizan los planes de estudio. La OCDE insiste: la formación académica sigue siendo importante, pero no puede ser la única llave de acceso.
Por qué la ‘titulitis’ pierde peso en las ofertas de trabajo
El informe señala que muchos empleados ocupan puestos para los que no están realmente preparados. Un 36% de los analizados reconoce que tiene las habilidades justas, y en países como Canadá esa cifra sube al 40%. Al otro lado del mostrador, las empresas y los servicios públicos encuentran cada vez más difícil hallar candidatos que encajen con lo que necesitan.
Alemania, Japón, Irlanda o Grecia ya reconocieron en 2025 que no encontraban perfiles adecuados. El problema es urgente porque, según la OCDE, las competencias que hoy se demandan quedarán obsoletas antes de 2030. Miles de personas tendrán que mejorar su formación para no perder el tren.
El modelo que coloca las habilidades en el centro puede abrir la función pública a miles de aspirantes que hoy quedan fuera por no tener un título universitario.
La tendencia es clara: se acabó filtrar currículums solo por una carrera. El valor está en lo que sabes hacer y en cómo lo demuestras.
Qué propone la OCDE: el modelo ‘skills first’
El enfoque ‘skills first’ consiste en identificar qué competencias necesita un puesto y comprobar si el candidato puede demostrarlas, sin importar si las adquirió en la universidad, en una FP, con cursos o con experiencia laboral. Esto reduce errores de selección y amplía la base de aspirantes.
El informe cita ejemplos reales: en IBM, la mitad de las ofertas ya no exigen estudios superiores y uno de cada cinco empleados cumple ese perfil. La administración de Delaware sustituyó el requisito de licenciatura por experiencia y las solicitudes se dispararon un 575%. En LinkedIn, las vacantes que pedían experiencia en lugar de títulos recibían un 60% más de interacciones, y los contratados sin carrera universitaria permanecían dos años más en la empresa que los titulados.
Para que este modelo funciones, la OCDE propone itinerarios formativos flexibles y modulares durante toda la vida laboral. Las microcredenciales —pequeños cursos con evaluación rigurosa— y los pasaportes de habilidades que ya ensayan Francia y Singapur son el camino.
Cómo afecta este cambio a los opositores y al empleo público español
España se sitúa en la mitad superior de los países que mejor integran estas prácticas, aunque ningún Estado ha completado la transición. Las administraciones públicas son, por tradición, las más resistentes: las bases de muchas oposiciones siguen exigiendo diplomatura, grado o licenciatura como filtro previo. Sin embargo, la escasez de personal en cuerpos como Correos, donde basta con la ESO, o las OPEs sanitarias que priman experiencia sobre títulos muestran que la brecha se está cerrando.
Un aspirante que hoy mire hacia el empleo público tiene que entender que la certificación de competencias ganará terreno frente al mero diploma. Los procesos de concurso-oposición ya valoran la experiencia y la formación continua más que nunca. Invertir en microcredenciales, idiomas o herramientas digitales puede marcar la diferencia en la fase de méritos.

Análisis: qué implica para quien quiere una plaza fija
El giro hacia las habilidades tiene dos caras. Por un lado, democratiza el acceso a puestos que históricamente exigían titulaciones que no siempre guardaban relación con la función real. Por otro, obliga al opositor a construir un perfil demostrable, no solo a memorizar un temario. La Administración española se mueve despacio, pero la presión de Bruselas y la escasez de profesionales en áreas como la ciberseguridad, la atención sociosanitaria o el mantenimiento industrial acelerarán la adopción del modelo ‘skills first’.
Quien se prepare con un enfoque solo académico corre el riesgo de llegar tarde. Las convocatorias más recientes —como las de Renfe o Aena— ya integran pruebas prácticas y valoran certificaciones oficiales de competencias digitales. La recomendación es clara: complementa tu formación con experiencia, cursos avalados y un buen registro de tus habilidades en plataformas como Europass o los futuros pasaportes de habilidades. El mérito ya no está solo en el libro, sino en lo que puedes hacer con él.
📨 Cómo adaptar tu perfil al modelo ‘skills first’
Mientras las administraciones completan la transición, el aspirante puede adelantarse con cinco pasos concretos:
- Paso 1: Haz un inventario realista de tus habilidades: idiomas, manejo de herramientas informáticas, atención al público, redacción, resolución de incidencias. No descartes nada.
- Paso 2: Busca microcredenciales y certificaciones oficiales en plataformas como el INAP o el SEPE. La constancia de un curso de 40 horas en ciberseguridad puede valer más que una mención genérica en el currículum.
- Paso 3: Actualiza tu currículum y tu perfil profesional con un formato basado en competencias, no solo en títulos. Muestra qué sabes hacer y cómo lo has aplicado.
- Paso 4: Prepárate para entrevistas o pruebas prácticas que evalúen tus capacidades reales. Muchas entidades públicas están incluyendo simulaciones, casos prácticos y dinámicas de grupo.
- Paso 5: Sigue las convocatorias que ya no exigen titulación universitaria. Correos, auxilio judicial y algunas bolsas de interinos son solo el principio. La tendencia irá a más.
📋 Ficha del informe de la OCDE
- Organismo / País: OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos).
- Número de plazas: No aplica (se trata de un informe de tendencias, no una convocatoria).
- Sueldo estimado: No aplica.
- Fecha límite de inscripción: No aplica.
- Dónde inscribirse: Puedes consultar el informe completo en el portal de publicaciones de la OCDE (no requiere inscripción).




