El natalizumab, fármaco contra la esclerosis múltiple, frena la leucemia infantil más agresiva

El bloqueo de la interacción entre dos proteínas de la superficie leucémica detiene la expansión del tumor en modelos animales. El natalizumab, aprobado para la esclerosis múltiple, podría acelerar la llegada de una terapia para pacientes sin opciones.

Un equipo internacional liderado por el Instituto Josep Carreras ha identificado una nueva vulnerabilidad en la forma más agresiva de leucemia infantil. El trabajo, publicado en la revista Blood, demuestra que el natalizumab, un fármaco aprobado para la esclerosis múltiple, logra frenar la expansión de la leucemia linfoblástica aguda con reordenamientos en KMT2A en modelos experimentales.

El abrazo molecular que protege a las células leucémicas

La leucemia linfoblástica aguda de células B con alteraciones en el gen KMT2A afecta sobre todo a lactantes y niños pequeños. A pesar de los avances en quimioterapia, trasplante e inmunoterapia, las recaídas siguen siendo frecuentes y las opciones de rescate, casi inexistentes. Los investigadores descubrieron que dos proteínas de la superficie celular —la integrina VLA-4 y su ligando VCAM-1— actúan como un anclaje que mantiene a las células tumorales adheridas al microambiente de la médula ósea, protegiéndolas de la muerte y facilitando su multiplicación.

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Esa interacción adhesiva resultó ser una dependencia biológica. Al inhibirla con un anticuerpo monoclonal, el tumor perdía su soporte y la quimioterapia volvía a ser efectiva. El anticuerpo elegido fue el natalizumab, que bloquea precisamente la subunidad alfa-4 de VLA-4. Su perfil farmacológico es bien conocido: se emplea desde hace más de una década en esclerosis múltiple y enfermedad de Crohn.

Un fármaco seguro que podría llegar más rápido al ensayo clínico

Reposicionar un medicamento ya aprobado acorta los plazos habituales de desarrollo, porque se parte de datos de seguridad en humanos. El natalizumab se administra por vía intravenosa cada cuatro semanas y su principal riesgo —la leucoencefalopatía multifocal progresiva (LMP)— está bien caracterizado y monitorizado con protocolos estrictos. En la leucemia KMT2A, donde la supervivencia a largo plazo apenas supera el 30-40 % en los peores escenarios, los autores del estudio consideran que el balance beneficio-riesgo justifica explorar esta vía.

reposicionamiento de fármacos

En los experimentos, los ratones tratados con natalizumab más quimioterapia mostraron una reducción significativa de de la carga tumoral y un aumento de la supervivencia. “Comprender los mecanismos biológicos que hacen que determinadas leucemias sean especialmente agresivas es esencial para desarrollar tratamientos más eficaces y menos tóxicos”, explica la doctora María Belén López-Millán, primera firmante del estudio. Los datos, según subraya el equipo, proporcionan “una base sólida para futuras investigaciones clínicas”.

¿Cuánto falta para ver resultados en pacientes?

El hallazgo es contundente, pero conviene leerlo con la cautela que exige la ciencia. Se trata de una investigación preclínica realizada con muestras de pacientes, líneas celulares y modelos animales. Nadie ha administrado aún natalizumab a un niño con leucemia KMT2A, y la distancia entre el laboratorio y la cama del paciente puede ser enorme. Los propios investigadores insisten en que serán necesarios ensayos clínicos independientes para confirmar tanto la eficacia como la seguridad en esta población tan vulnerable.

Sin embargo, el camino está trazado. El natalizumab ya cuenta con un historial de uso en miles de pacientes, y la caracterización molecular de la diana es tan precisa que podría diseñarse un ensayo fase I/II centrado exclusivamente en pacientes con la alteración KMT2A. Esa es, quizá, la mayor lección del trabajo: que a veces el atajo terapéutico no pasa por inventar un nuevo principio activo, sino por entender qué hace exactamente el cáncer de cada paciente y buscar entre los fármacos que ya tenemos.

La supervivencia de las células leucémicas más resistentes depende de un abrazo molecular que el natalizumab puede romper.

🔬 Ficha del Descubrimiento

  • Qué se ha descubierto: La interacción VLA-4/VCAM-1 es una vulnerabilidad de la leucemia linfoblástica aguda KMT2A y puede bloquearse con natalizumab.
  • Dónde: Instituto Josep Carreras, Barcelona, con colaboración de GENyO y Universidad de Granada.
  • Institución responsable: Instituto Josep Carreras, GENyO y Universidad de Granada. Estudio publicado en Blood.
  • Cuándo: Publicación en 2026 (sin fecha concreta para evitar caducidad).
  • Impacto a futuro: Abre la puerta a un ensayo clínico con un fármaco ya aprobado, lo que podría acelerar el tratamiento de niños con la leucemia más agresiva.

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