Helicópteros SkyFall de la NASA buscarán hielo subterráneo en Marte, allanando el camino a los astronautas

Los tres rotorcraft, equipados con radar de penetración terrestre, cartografiarán depósitos de hielo a tres metros de profundidad. El lanzamiento está previsto para 2028 a bordo del reactor nuclear SR-1 Freedom.

La NASA acaba de confirmar una de las misiones más esperadas del programa de exploración marciana: SkyFall. Tres helicópteros autónomos volarán sobre la superficie del planeta rojo para cartografiar depósitos de hielo subterráneo a profundidades de hasta tres metros. El lanzamiento está previsto para 2028 a bordo del reactor nuclear SR-1 Freedom, y el aterrizaje —tras una compleja maniobra de despliegue en pleno vuelo— se producirá en otoño de 2030.

SkyFall: la herencia de Ingenuity llevada al límite

El diseño de los tres helicópteros bebe directamente del Ingenuity, el pequeño dron que voló 72 veces en Marte entre 2021 y 2024, superando todas las expectativas. La NASA y su socio industrial AeroVironment han escalado aquellos planos para dotar a SkyFall de una capacidad de carga muy superior. Cada helicóptero pesa unos 5 kilogramos y mide algo más de medio metro de altura, con dos rotores contrarrotatorios de 1,35 metros de diámetro. Nada que ver con los 1,8 kilos y los rotores de 1,2 metros del pionero Ingenuity.

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La diferencia crucial está en lo que transportan. Mientras Ingenuity era un puro demostrador tecnológico, los SkyFall llevan un paquete científico completo: cámaras en luz visible e infrarrojo cercano, sensores meteorológicos y, sobre todo, un radar de penetración terrestre (GPR) capaz de escudriñar el subsuelo marciano. “Vamos a leer las capas ocultas del planeta como si hojeáramos un libro de su historia climática”, explican desde el Jet Propulsion Laboratory.

Un despliegue aéreo sin precedentes y un motor nuclear

La maniobra que da nombre a la misión —“SkyFall” significa literalmente “caída del cielo”— redefine la entrada, descenso y aterrizaje. La sonda nodriza liberará los tres helicópteros durante la fase de descenso atmosférico, antes de tocar suelo. Primero un paracaídas y luego retrocohetes frenarán la etapa de descenso; entonces los helicópteros se separarán y cada uno volará de forma autónoma hasta posarse sobre la superficie. Se elimina así la necesidad de un módulo de aterrizaje adicional, lo que ahorra masa y costes.

Para llegar hasta Marte, la NASA estrenará el Reactor Espacial SR-1 Freedom, el primer sistema de propulsión nuclear eléctrica que viaja al espacio profundo. Este reactor de fisión generará la electricidad necesaria para impulsar la nave durante el crucero interplanetario y colocar la carga útil en una trayectoria precisa que, tras un primer sobrevuelo marciano en 2029 y un segundo en 2030, permitirá la inserción y el despliegue de los helicópteros.

Una vez en el aire, los tres exploradores no dependerán de ningún rover para enviar sus datos a la Tierra. Cada helicóptero incorpora una radio de comunicación directa con los orbitadores que ya rodean Marte, lo que les otorga una independencia operativa total.

Por primera vez, una nave espacial desplegará aeronaves en pleno descenso atmosférico marciano, eliminando la necesidad de un módulo de aterrizaje.

El radar que lee las entrañas del planeta rojo

El instrumento estrella de SkyFall es el radar de penetración terrestre. Capaz de sondear entre 0,5 y 3,0 metros de profundidad —y hasta más, si las condiciones del subsuelo lo permiten—, distinguirá capas de polvo, roca y hielo, revelando la estratigrafía oculta. “Es como hacer una ecografía al suelo de Marte”, resume un científico del equipo. Gracias al vuelo rasante y a la superposición de imágenes ópticas de 13 megapíxeles, se generarán mapas tridimensionales con una resolución centimétrica de la superficie, algo imposible de lograr desde la órbita.

Además de buscar agua congelada, el radar identificará cavidades subterráneas, tubos de lava vacíos y zonas de regolito débil que podrían hacer peligrar un aterrizaje tripulado. La combinación de datos de radar con las lecturas de los sensores de temperatura del aire y de radiación —un dosímetro con herencia directa del Lunar Reconnaissance Orbiter— permitirá evaluar los riesgos ambientales para futuros astronautas.

misión Marte 2028

Durante un vuelo típico de unos dos minutos y medio, cada helicóptero recorrerá entre uno y dos kilómetros de superficie, cubriendo en pocas semanas un área que a un rover le llevaría años. La capacidad de despliegue en abanico de los tres aparatos multiplica la cobertura y acelera la búsqueda del hielo que podría abastecer de oxígeno y combustible a las primeras bases humanas.

¿Por qué importa el hielo subterráneo para el futuro humano en Marte?

La pregunta no es retórica. Si la humanidad aspira a poner botas sobre el polvo rojo en la próxima década, necesitará recursos locales. El hielo de agua no solo se bebe: se electroliza para obtener oxígeno respirable y combustible para cohetes (metano si lo combinas con CO₂). Por eso la NASA y otras agencias han convertido la prospección de hielo superficial en un objetivo estratégico de primer orden. SkyFall es el primer paso práctico para saber dónde y en qué cantidad existe ese recurso.

El lugar de aterrizaje aún no está decidido. La NASA abrirá un proceso de selección con talleres comunitarios para identificar regiones llanas, de baja altitud y con señales de hielo en el interior de la corteza marciana (las lecturas orbitales ya sugieren candidatos prometedores). La flexibilidad del despliegue aéreo permite apuntar a lugares que un rover jamás podría alcanzar.

Más allá del hielo, la misión demostrará que los helicópteros pueden convertirse en los “ojos avanzados” de cualquier exploración humana, cartografiando el terreno, detectando peligros y eligiendo los emplazamientos más seguros para aterrizar. La era de los exploradores aéreos en otros mundos ha comenzado, y SkyFall es su primer gran ensayo general.

🔬 Ficha del Descubrimiento

  • Qué se ha descubierto: La NASA ha anunciado oficialmente la misión SkyFall, que enviará tres helicópteros a Marte para mapear hielo subterráneo y evaluar zonas de aterrizaje para futuras misiones tripuladas.
  • Dónde: Marte; lugar de aterrizaje aún por determinar, en regiones llanas y de baja altitud con posibles depósitos de hielo.
  • Institución responsable: NASA (Jet Propulsion Laboratory) junto con AeroVironment.
  • Cuándo: Lanzamiento previsto en 2028; aterrizaje en otoño de 2030 tras un segundo sobrevuelo marciano.
  • Impacto a futuro: Proporcionará los mapas de recursos y seguridad que necesitarán los astronautas para establecer una presencia humana estable en el planeta rojo.

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