CleanSpark firma un contrato de centros de datos por 6.600 millones y acelera su giro a la IA

La minera cotizada en el Nasdaq alquila 175 MW de infraestructura a un socio tecnológico por veinte años, con ingresos anuales previstos de 330 millones. El contrato abre la puerta a duplicar el negocio si se suman los 885 MW de su cartera en Texas.

CleanSpark ha dado este lunes el mayor salto de un minero de bitcoin hacia la inteligencia artificial. La compañía cotizada en el Nasdaq ha firmado un contrato de arrendamiento de veinte años por un valor de 6.600 millones de dólares para ceder parte de su capacidad eléctrica en Sandersville, Georgia, a un gigante tecnológico de grado de inversión y alcance global. El acuerdo convierte a CleanSpark en propietario y operador de infraestructura para computación de alto rendimiento, un movimiento que redefine el negocio de una empresa que hasta ahora vivía casi por completo de minar bitcoin.

Un contrato que transforma a CleanSpark en arrendador de infraestructura

El campus de Georgia albergará centros de datos capaces de soportar 175 megavatios de carga crítica de TI. CleanSpark espera que el período inicial del contrato genere unos ingresos anuales netos de explotación de 330 millones de dólares, una cifra que escalaría hasta los 11.600 millones si el arrendatario ejerce las dos opciones de prórroga incluidas en el pacto. La empresa ha comunicado que las primeras entregas están previstas para el cuarto trimestre de 2027.

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En paralelo, ambas partes han rubricado una carta de intenciones y un acuerdo de exclusividad sobre toda la cartera que CleanSpark posee en Texas, que suma hasta 885 megavatios de capacidad asegurada y planificada. Si esas negociaciones se convierten en contratos firmes, el minero se transformará en uno de los mayores arrendadores de infraestructura para inteligencia artificial y computación en la nube de Estados Unidos.

Los analistas de Wall Street han respaldado el giro. Citizens JMP inició cobertura con una recomendación de ‘Superior’ y un precio objetivo de 27 dólares por acción, mientras Chardan elevó su valoración de 16 a 19 dólares y mantuvo el consejo de compra. Ambas firmas destacaron que el arrendamiento de Sandersville demuestra la capacidad de CleanSpark para monetizar sus activos energéticos más allá de la minería de bitcoin, cuyos márgenes fluctúan con el precio del activo digital y la dificultad de la red.

El negocio minero, por cierto, atraviesa su mejor momento. La empresa extrajo 614 bitcoins en los primeros días de julio y elevó su tasa de hash operativa hasta los 50 exahashes por segundo, un récord para la compañía. Su tesorería alberga ya 13.924 bitcoins, una de las mayores entre los mineros cotizados, y la dirección ha optado por acumular la mayoría de las monedas en lugar de venderlas al mercado, una apuesta por el precio a largo plazo del activo.

El giro hacia la computación no supone vender un solo bitcoin de sus reservas, sino añadir una segunda pata de ingresos que no depende del precio del activo digital.

Por qué un minero de Bitcoin apuesta por la inteligencia artificial

La minería de bitcoin es un negocio intensivo en electricidad y muy dependiente de la cotización. Un contrato de alquiler a largo plazo con un inquilino de máxima solvencia proporciona una corriente de ingresos estable, desacoplada del precio del hash y de la dificultad de minado. CleanSpark mantiene intacta su flota de equipos ASIC y su tesorería en bitcoin mientras añade una segunda línea de negocio que, en la práctica, convierte sus terrenos y su capacidad de conexión a la red en un inmueble para centros de datos.

El apetito del sector tecnológico por la potencia de cálculo no deja de crecer, y los grandes campus con energía ya contratada son un bien escaso. CleanSpark, que en los últimos años acumuló emplazamientos y contratos de suministro eléctrico, se encuentra ahora en una posición ventajosa para capturar esa demanda sin abandonar su actividad original.

Un equilibrio inédito entre el bitcoin y el alquiler de potencia de cálculo

El desafío es la ejecución. Tener operativos 175 megavatios antes de que termine 2027 no es trivial, y convertir la carta de intenciones de Texas en arrendamientos vinculantes exigirá cerrar acuerdos definitivos en los próximos meses. El precedente de otros mineros que han pivotado hacia la IA, como Hut 8 o los proyectos híbridos en Texas, muestra que el camino no está exento de costes imprevistos y retrasos regulatorios.

La tenencia de 13.924 bitcoins sigue expuesta a la volatilidad de la criptomoneda, pero ahora la compañía cuenta con un suelo de ingresos que antes no tenía. La reacción del mercado lo refleja: las acciones de CleanSpark llegaron a subir más de un 20% en la preapertura, aunque luego redujeron el avance hasta el 9%, señal de que los inversores valoran el anuncio pero esperan ver avances concretos.

Si el modelo funciona, CleanSpark habrá demostrado que un minero de bitcoin puede ser al mismo tiempo un proveedor de infraestructura digital para la economía de la inteligencia artificial. Por ahora, el contrato de Georgia es la primera gran prueba de esa tesis.


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