Mediaset España ha lanzado este lunes la primera promoción de El rosco tras asegurarse los derechos de explotación de la emblemática prueba final de Pasapalabra. El movimiento, que reconfigura la pugna por la franja de acceso más disputada de la televisión, se enmarca en la estrategia del grupo para reforzar su oferta de concursos en Telecinco. La iniciativa se produce apenas dos meses después de la sentencia del Tribunal Supremo y en plena ofensiva legal contra Atresmedia.
Una promoción de 20 segundos para marcar el cambio de casa
La pieza, de apenas 20 segundos, fue difundida a través de las redes sociales de Telecinco. La secuencia muestra formas circulares similares a platillos volantes que convergen sobre la sede de Mediaset en Fuencarral hasta componer el rosco. Las 25 letras se iluminan progresivamente en amarillo mientras suena Aleluya, y el spot culmina con la aparición del logotipo del canal.
Con este estreno, Mediaset quiere que la audiencia asocie de inmediato la prueba con su nuevo hogar. La campaña se desplegará durante el verano, y la elección de Aleluya evoca un sentimiento de resurrección que la cadena quiere ligar al renacer del formato. El tuit con los emojis de las letras busca alimentar la conversación digital.
La sentencia que desbloqueó el camino
El lanzamiento es consecuencia directa de la sentencia del Tribunal Supremo del 21 de mayo de 2026, que cerró un litigio de años. El fallo confirmó que El rosco es una obra protegida por la propiedad intelectual, cuya titularidad corresponde a la holandesa MC&F Broadcasting Production and Distribution C.V. La resolución desestimó los recursos de Atresmedia e ITV Studios y ordenó el cese inmediato de cualquier uso de la prueba en Pasapalabra. Como consecuencia, Antena 3 incorporó la prueba AlaZ, desarrollada por ITV, que ha logrado mantener la tensión del programa.
La operación traslada uno de los formatos más reconocibles de la televisión española a la parrilla de Telecinco, reconfigurando el tablero de los concursos de la franja de acceso.
Mediaset había firmado con MC&F en 2024 un acuerdo de opción sobre los derechos de explotación en España, condicionado a una victoria judicial de la productora. Activada la cláusula, el grupo creó un equipo interno para desarrollar un nuevo concurso con el rosco como prueba central. Hasta ahora, no han trascendido ni la productora externa elegida ni la fecha de estreno.
En paralelo, la compañía ha interpuesto una demanda contra Atresmedia por la prueba AlaZ, al considerar que reproduce los elementos esenciales del rosco y vulnera sus derechos. La demanda se fundamenta en que AlaZ copia la estructura de preguntas y respuestas con penalizaciones, así como el uso de un círculo de letras. Asimismo, MC&F ha anunciado acciones legales inminentes por plagio y competencia desleal. Además, Mediaset ha iniciado los trámites para registrar la marca «El rosco» en España, un movimiento que añade una disputa adicional, ya que la denominación pertenece históricamente a ITV.
Atresmedia, por su parte, insiste en que AlaZ es un formato original adquirido de la televisión suiza RSI y que no infringe los derechos de propiedad intelectual. La cadena ha mantenido una audiencia estable desde su estreno el pasado junio, con un share en torno al 17%, según Barlovento, y confía en que el programa resistirá el movimiento de su competidor. Además, ha reforzado la promoción de Pasapalabra con spots que destacan la novedosa mecánica de la prueba.

El impacto estratégico en la franja de oro de la publicidad
La franja de acceso es la más rentable para las televisiones generalistas: genera más de 200 millones de euros anuales en ingresos publicitarios, según Infoadex. Pasapalabra ha dominado ese segmento en Antena 3 con audiencias que rondan el 18% de share, mientras que Telecinco no contaba con un concurso competitivo fijo, dependiendo de formatos como El programa del verano con cuotas inferiores al 10%.
Expertos en el mercado televisivo señalan que el traslado del rosco supone una oportunidad para erosionar la base de fieles de su principal rival, pero no está exento de riesgos. La migración de formatos entre cadenas no siempre preserva las audiencias, como ocurrió con el propio Pasapalabra cuando en 2006 pasó de Telecinco a Antena 3. No obstante, la notoriedad de la prueba final es un activo difícil de replicar.
La división de contenidos de Mediaset ha convertido al rosco en el eje de su estrategia de entretenimiento para el próximo curso. La llegada del formato se alinea con otros movimientos recientes del grupo, como la adquisición de derechos de grandes eventos deportivos y el refuerzo de su plataforma digital, en un intento por disputar el liderazgo a Atresmedia tanto en lineal como en streaming. Además, fuentes cercanas señalan que se ha invertido en promoción digital y en la contratación de rostros mediáticos para acompañar el estreno.
📡 El Radar del Sector
- El vacío que llena: Telecinco incorpora un formato de alta audiencia probada para competir en la franja de acceso, donde carecía de un concurso sólido frente a Pasapalabra.
- El reto por delante: Desarrollar un programa con identidad propia que fidelice a los espectadores sin la marca original y sorteando los litigios en curso.
- El tablero competitivo: La pugna entre Atresmedia y Mediaset por la tarde se intensifica, con la propiedad intelectual y los tribunales como un nuevo ámbito de disputa.




