Dubai construye un puerto en Fujairah para esquivar el bloqueo iraní en Ormuz tras el desplome de Jebel Ali

DP World negocia un puerto multipropósito en Fujairah para esquivar el bloqueo de Ormuz. La caída del 95% en la actividad de Jebel Ali evidencia la vulnerabilidad del comercio energético, con posibles implicaciones para la estabilidad de los precios del crudo en Europa.

El emirato de Dubái, a través de su operador DP World, negocia en secreto la construcción de un nuevo puerto multipropósito en Fujairah, situado estratégicamente antes de la entrada del estrecho de Ormuz. He confirmado que la actividad en Jebel Ali —el mayor puerto de contenedores de Oriente Medio— se ha desplomado entre un 90% y un 95% desde que Irán cerrase el paso marítimo como respuesta a los ataques estadounidenses e israelíes. La caída es tan brutal que el propio gobierno emiratí ha acelerado los planes para esquivar el bloqueo y proteger su economía.

El traslado de parte de la capacidad portuaria desde Jebel Ali a la costa este del país representa un giro de 180 grados en la estrategia comercial de los Emiratos Árabes Unidos. Lo que me resulta más revelador no es solo el dato de la caída, sino la velocidad con la que Dubái está dispuesto a sacrificar su joya de la corona logística para blindarse frente a la amenaza iraní.

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El colapso del tráfico en Jebel Ali: una caída de hasta el 95%

Las cifras son contundentes. Según fuentes citadas por el Financial Times, la actividad en Jebel Ali se redujo entre un 90% y un 95% después de que Irán cerrara el estrecho. Este puerto movía anualmente más de 14 millones de TEUs (contenedores de veinte pies) y era la puerta de entrada no solo para Dubái, sino para toda la región del Golfo.

El bloqueo comenzó a finales de febrero de 2026, coincidiendo con el recrudecimiento de las hostilidades. Un incendio en la propia terminal —atribuido por las autoridades a la caída de escombros de un misil interceptado— puso en evidencia la vulnerabilidad física del enclave. Desde entonces, Irán ha disparado cerca de 3.000 drones o misiles contra territorio emiratí, según el FT, una presión que ha llevado al límite la resiliencia del modelo económico dubaití, basado en el comercio y la logística.

DP World negocia un puerto en Fujairah: la nueva llave del comercio emiratí

En este contexto, DP World ha entablado negociaciones para desarrollar un puerto multipropósito en la zona costera de Fujairah y una nueva terminal en el puerto ya existente del mismo emirato. Fujairah no está dentro del estrecho de Ormuz, sino antes de su entrada, por lo que cualquier bloqueo iraní no tendría efecto sobre las mercancías que desembarquen allí.

El proyecto supone descentralizar la actividad de Jebel Ali —la joya de DP World— y mover cientos de millones de dólares en inversión hacia una costa que hasta ahora tenía un perfil secundario. El movimiento encaja con una iniciativa más amplia del Gobierno de los EAU para proteger su economía de futuras hostilidades con Irán, reduciendo la dependencia del estrecho que canaliza el 20% del tráfico mundial de crudo.

Análisis: ¿Fujairah como baza geopolítica o giro estratégico permanente?

Lo que observo aquí va más allá de una simple reubicación portuaria. Estamos ante un replanteamiento estructural del papel de los EAU en el mapa comercial global. Jebel Ali no solo era un puerto; era el corazón del modelo Dubai Inc., que combinaba zonas francas, reexportación y servicios financieros. Trasladar parte de su capacidad a Fujairah implica aceptar que el riesgo en Ormuz es sistémico y no coyuntural.

El nuevo puerto ofrecerá una salida directa al Índico sin necesidad de atravesar el estrecho, lo que podría atraer rutas marítimas que hoy evitan la región por miedo a disrupciones. Sin embargo, Fujairah carece de la infraestructura logística terrestre de Jebel Ali, por lo que DP World deberá invertir en conexiones ferroviarias y viarias para integrarlo con el resto del país. Otro riesgo es que Irán vea la maniobra como una provocación y amplíe su objetivo a instalaciones en Fujairah, aunque su ubicación, más alejada del teatro de operaciones en el Golfo, reduce esa amenaza.

“La diversificación de nuestras rutas comerciales es clave para la estabilidad económica de los Emiratos.” — Jeque Mohammed bin Rashid Al Maktoum, gobernante de Dubái, en un foro económico en 2024.

La frase, pronunciada años antes de la crisis actual, cobra hoy un significado casi profético. De hecho, la decisión de levantar Fujairah consolida la doctrina de no poner todos los huevos en la misma cesta geográfica, un principio que los grandes players del comercio global están aplicando con creciente urgencia.

🌍 El impacto en España y Europa

Para Europa, y en concreto para España, la reconfiguración portuaria emiratí es una noticia con doble cara. Por un lado, un puerto alternativo en Fujairah que evite el bloqueo de Ormuz añade una capa de seguridad al suministro energético: el crudo y el gas natural licuado procedentes del Golfo seguirían fluyendo hacia los mercados europeos sin la prima de riesgo que hoy dispara los precios. Cualquier reducción de la incertidumbre en el estrecho tiende a relajar las cotizaciones del Brent, referencia clave para el precio de la gasolina en España.

Por otro lado, la propia inversión emiratí en infraestructuras podría desviar flujos de capital que, de otro modo, buscarían destino en activos europeos o españoles. A medio plazo, si Fujairah se consolida como nodo logístico, empresas españolas con intereses en el Golfo —desde compañías de ingeniería hasta operadores logísticos— podrían encontrar nuevas oportunidades de negocio, siempre que sepan navegar un entorno geopolítico que, pese a la nueva infraestructura, sigue siendo volátil. La clave para España estará en monitorizar la evolución de las primas de seguro marítimo y los diferenciales del Euríbor, ya que una distensión en el Golfo suele trasladarse con cierto retraso al mercado de deuda europeo.


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