Multa de 500 euros y 6 puntos por tirar colilla desde el coche: la DGT lo considera infracción muy grave

La multa de 500 euros y la pérdida de seis puntos ya están en vigor desde la reforma de la Ley de Tráfico de 2022. En plena temporada de incendios, la DGT insiste en que arrojar una colilla puede acarrear penas de prisión.

La Dirección General de Tráfico ha recordado que arrojar una colilla desde un vehículo en movimiento es una infracción muy grave, sancionada con 500 euros de multa y la retirada de 6 puntos del carnet de conducir. Aunque algunos medios internacionales presentan esta sanción como una novedad, lo cierto es que está en vigor desde la reforma de la Ley de Tráfico de marzo de 2022. La polvareda mediática surge porque varios diarios franceses han advertido a sus lectores sobre esta medida en las carreteras españolas, justo en pleno período estival. Sin embargo, la normativa española ya castigaba esta conducta con dureza desde hace más de cuatro años.

El aviso cobra especial relevancia durante el verano, cuando el riesgo de incendios forestales se dispara por las altas temperaturas y la sequedad del terreno. Tirar una colilla por la ventanilla no solo es un acto incívico: puede desencadenar un fuego de consecuencias catastróficas.

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Una infracción muy grave desde 2022

Con la reforma que entró en vigor hace más de cuatro años, la DGT elevó la conducta de arrojar objetos que puedan provocar incendios o accidentes de infracción grave a muy grave. Así, tirar una colilla —o cualquier objeto similar— desde un vehículo supone 500 euros de sanción económica y la pérdida de 6 puntos del permiso de conducir. La norma también abarca otros residuos que, al caer sobre la calzada o las inmediaciones, comprometan la seguridad vial.

La medida no es baladí. En un contexto de riesgo extremo de incendios, la DGT y la Guardia Civil intensifican los controles y la vigilancia para evitar conductas que pueden tener un desenlace dramático. De hecho, en lo que va de año ya se han registrado varios incendios cuyo origen apunta a colillas mal apagadas arrojadas desde vehículos.

Una sola colilla encendida puede originar un incendio que acarree penas de prisión para el responsable, además de la multa y los puntos.

Consecuencias penales: cuando la multa es lo de menos

La sanción administrativa no siempre es la peor consecuencia. Si la colilla provoca un incendio, la responsabilidad pasa al ámbito penal. La investigación judicial deberá determinar si existe una relación directa entre la acción del conductor y el fuego, así como el alcance de los daños materiales y, sobre todo, personales. En función de la gravedad, el infractor puede enfrentarse a penas de prisión e indemnizaciones económicas por los perjuicios ocasionados.

Además, el peligro no se limita al fuego. Una colilla lanzada en marcha puede golpear a un motorista o a un ciclista, provocar una maniobra evasiva o distraer a otros conductores. Por eso, la normativa vincula esta infracción tanto a la protección del medio ambiente como a la seguridad vial.

Fumar al volante no está prohibido, pero…

Aunque muchas personas lo crean, fumar mientras se conduce no está expresamente prohibido por la ley española. No obstante, cualquier acción que reduzca la atención necesaria para conducir puede ser sancionada por un agente si considera que afecta al control del vehículo. La DGT recuerda que encender un cigarrillo implica buscar la cajetilla, apartar la vista y manejar el mechero, lo que ocupa una media de 4,1 segundos. A 100 km/h, ese tiempo equivale a recorrer unos 114 metros sin plena atención.

Por tanto, aunque fumar no sea ilegal, el acto de arrojar la colilla sí lo es y de forma muy grave. La distinción es crucial: uno puede ser sancionado por distracción, otro por la infracción específica de lanzar objetos incendiarios.

Análisis: una norma que no por conocida deja de incumplirse

La reiteración de este tipo de avisos cada verano refleja que, pese a las duras sanciones, el hábito de tirar colillas por la ventanilla sigue siendo una lacra. La DGT ha intensificado las campañas de concienciación en autovías y carreteras secundarias, especialmente en zonas forestales. El coste de una imprudencia así es desproporcionadamente alto comparado con el gesto insignificante que lo provoca.

A mi juicio, el endurecimiento de la sanción fue un acierto, pero la clave está en la prevención. Los conductores deben interiorizar que una colilla no es un residuo menor. En condiciones de sequía, puede desencadenar un incendio con daños millonarios y, lo que es peor, vidas humanas en juego. La concienciación es la única vacuna eficaz contra una práctica que, lamentablemente, aún persiste.

🚨 Ficha de la Normativa

  • Infracción / Novedad: Arrojar una colilla (o cualquier objeto que pueda provocar un incendio o accidente) desde un vehículo en circulación.
  • Sanción económica: 500 euros.
  • Puntos del carnet: 6 puntos.
  • Entrada en vigor: Vigente desde marzo de 2022 (reforma de la Ley de Tráfico).

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