Los carburantes suben un 5,6% por la subida del IVA tras el fin de la rebaja

La gasolina se encarece un 5,56% y vuelve a los 1,517 euros, mientras el diésel repunta un 2,13%. La subida del IVA al 21%, tras decaer la rebaja temporal, dispara los precios pese a la compensación parcial del impuesto especial.

Los carburantes han puesto fin a cinco semanas de caídas con un encarecimiento que sorprende al mercado. La gasolina se ha disparado un 5,56% en los últimos siete días, hasta 1,517 euros el litro, mientras el diésel repunta un 2,13%, hasta 1,535 euros. El fin de la rebaja del IVA al 10% activa el mayor salto semanal de precios desde marzo, justo cuando el crudo Brent ronda los 78 dólares.

El detonante es el Real Decreto-ley aprobado en Consejo de Ministros extraordinario el pasado 29 de junio, que dejó caducar la reducción temporal del IVA a los carburantes vigente desde el primer paquete anticrisis. En su lugar, el Gobierno activó una rebaja escalonada del impuesto especial de hidrocarburos: 15 céntimos por litro en julio, 10 en agosto y 5 en septiembre. El movimiento fiscal es netamente contractivo para el precio en surtidor, aunque el alivio parcial del impuesto especial amortigua el golpe.

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El fin de la rebaja fiscal dispara los precios en plena semana de ajuste

El Boletín Petrolero de la Unión Europea recoge un cambio de tendencia abrupto. La gasolina sin plomo de 95 había encadenado cinco descensos semanales y acumulaba una caída del 11% en el caso del diésel. La semana que termina lo revierte de golpe. Con 1,517 euros el litro, la gasolina vuelve a niveles de hace un mes; el diésel, a cotas de hace quince días. La inercia bajista se ha roto.

Llenar un depósito medio de 55 litros de gasolina cuesta ahora 83,43 euros, 1,37 euros más que hace un año, mientras que en el diésel el desembolso asciende a 84,42 euros, 6,43 euros por encima del verano pasado. Aunque lejos de los picos de julio de 2022 —cuando la gasolina superó los 2,14 euros y el gasóleo los 2,10—, la subida devuelve presión al presupuesto familiar justo en plena temporada estival.

La comparativa europea sigue siendo favorable para España. Con 1,517 euros, la gasolina se mantiene por debajo de la media de la UE (1,811 euros) y de la eurozona (1,863 euros). En diésel ocurre lo mismo: 1,535 euros frente a 1,764 euros de media comunitaria y 1,799 de la zona euro. La menor carga impositiva en España —incluido el el nuevo impuesto especial— sigue actuando como colchón.

La vuelta al IVA del 21% devuelve a los surtidores una presión fiscal que ya existía antes de la crisis, y el efecto escalonado del impuesto especial apenas mitiga el impacto en el bolsillo del conductor.

Repsol: la petrolera que más cotiza en la bolsa española ante el encarecimiento de los combustibles

precio gasolina

Para la mayor petrolera española, la noticia tiene dos caras. Unos precios más altos en el surtidor suelen traducirse en mayores márgenes de refino, una actividad que en el primer trimestre de 2026 aportó 1.200 millones de euros al resultado de explotación de Repsol. Pero la subida del IVA puede moderar la demanda si la inflación repunta y los consumidores ajustan el gasto en transporte. En la sesión de este viernes, las acciones de Repsol cerraron en 13,85 euros, con un avance del 0,6%, en línea con el sector europeo.

La compañía acumula una revalorización del 17% en lo que va de año, apoyada en un Brent que se ha mantenido por encima de los 75 dólares y en un programa de recompra de acciones que sigue activo. Sin embargo, el riesgo regulatorio no desaparece: el debate sobre el impuesto a las energéticas sigue abierto y podría afectar las cuentas del segundo semestre.

Análisis: ¿Un repunte fiscal o el primer aviso de una segunda vuelta inflacionista?

La subida de los carburantes tiene una lectura macro que va más allá del surtidor. El IPC adelantado de junio en España se situó en el 2,8% interanual, con la energía todavía ejerciendo un leve efecto base favorable. La desaparición de la rebaja del IVA añadirá entre dos y tres décimas al índice general de julio, según estimaciones de mercado. Si a ello se suma la reciente escalada del precio del gas natural y la resistencia a la baja de los servicios, el Banco Central Europeo podría encontrarse con una inflación más pegajosa de lo esperado en la segunda mitad del año.

A mi juicio, el mercado está infravalorando este riesgo. Las expectativas de recortes adicionales de tipos por parte del BCE se han moderado, pero aún descuentan un suelo en el 2,25% para 2027. Con unos carburantes que ya han roto su tendencia bajista y una energía que no cede, el margen para la relajación monetaria se estrecha. Los datos de IPC de julio, que se publicarán el 12 de agosto, serán la primera piedra de toque real.

No obstante, la medida del Gobierno de compensar parcialmente con el impuesto especial suaviza el impacto en términos agregados. Los 15 céntimos de julio equivalen a una reducción de aproximadamente el 10% sobre el precio antes de IVA para el diésel y del 9% para la gasolina. El golpe neto es menor que si se hubiera retornado al IVA del 21% sin cortafuegos, pero el bolsillo del consumidor ya está notando la diferencia.

Veredicto Merca2

Cotización al cierre: Repsol cerró el 10 de julio en 13,85 euros, un 0,6% al alza, en una sesión de escaso volumen. El valor se mantiene dentro del rango lateral de las últimas tres semanas, sin reacción excesiva al dato de carburantes.

Clave técnica: El precio de la gasolina ha superado la media móvil de 50 semanas, situada en 1,48 euros. Una consolidación por encima de ese nivel sugiere que la tendencia bajista anterior ha terminado y anticipa soporte en los 1,45 euros en el corto plazo.

Apunte macro: La prima de riesgo española se situó en 82 puntos básicos al cierre del jueves, sin reacción a la noticia. El IPC de julio, que se publicará el 12 de agosto, será determinante para medir el arrastre de la energía sobre la inflación subyacente.


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