La gestora de análisis cripto Alphractal, liderada por Joao Wedson, ha lanzado una advertencia que ha puesto en alerta a los inversores de Solana: el exceso de apalancamiento en posiciones largas sin liquidar podría desatar una corrección brusca. La vulnerabilidad no es exclusiva de SOL — Wedson señala también a Bitcoin, Ethereum y XRP —, pero la concentración de posiciones largas en la red de alto rendimiento es especialmente delicada tras el escaso volumen de compra real de las últimas semanas.
¿Qué significa que las posiciones largas no liquidadas dominen el mercado?
Para entender el riesgo, conviene aclarar de qué hablamos cuando hablamos de posiciones largas no liquidadas. Son apuestas con apalancamiento —dinero prestado— que se mantienen abiertas esperando que el precio suba. Si el mercado corrige, esas posiciones pueden ser forzadas a cerrarse en cadena, amplificando la caída y generando un efecto dominó que los operadores conocen como cascada de liquidaciones.
El CEO de Alphractal señaló el 7 de julio, a través de su cuenta de X, que este tipo de posiciones ‘dominan’ actualmente los mercados de las principales criptomonedas, y que la subida reciente ‘ha sido muy débil’, sustentada más en el apalancamiento que en demanda al contado. En otras palabras: el precio ha subido, pero sin convicción real, y eso convierte al mercado en una estructura frágil, muy sensible a cualquier desencadenante.
A ello contribuye el hecho de que una parte importante del SOL circulante permanece bloqueado en contratos de staking o en protocolos de finanzas descentralizadas, lo que reduce la liquidez disponible en los libros de órdenes de los exchanges y magnifica los movimientos cuando saltan las liquidaciones.
Los niveles de precio que pueden desencadenar la liquidación en SOL
En el caso concreto de Solana, la advertencia de Wedson se traduce en zonas de precio muy concretas. Si SOL pierde los 80 dólares, activaría órdenes de stop que podrían acelerar la caída hasta la franja de los 63-74 dólares. Los desbloqueos programados de tokens añaden presión vendedora adicional, un factor que en Solana ha sido recurrente cada vez que se liberan grandes cantidades de SOL procedentes de insiders o de los liquidadores de FTX. No obstante, varios analistas ven un fuerte soporte entre los 65 y los 70 dólares, y proyectan que, una vez barrido el exceso de apalancamiento, SOL podría rebotar hacia los 90-100 dólares si el mercado al contado vuelve a mostrar interés.
La radiografía on-chain también alimenta la cautela. Según datos de Solana Compass, el número de direcciones activas y el volumen de transacciones se mantienen estables, pero los volúmenes de derivados en plataformas como Drift y Jupiter Perps han crecido desproporcionadamente en comparación con el spot. Ese desacoplamiento es justo la señal que Alphractal está interpretando: la demanda especulativa está inflando el precio sin que la actividad real de la red lo respalde al mismo ritmo.
El problema no es que SOL esté sobrevalorado, sino que la subida se ha construido sobre cimientos prestados.
Lección para el inversor de Solana: el apalancamiento distorsiona la foto real
La alerta de Alphractal no es una novedad aislada en el ecosistema Solana. Cada vez que el token ha acumulado un exceso de posiciones largas apalancadas —como ocurrió antes del colapso de FTX en 2022 o durante los repuntes especulativos de las memecoins en 2024—, las correcciones posteriores han sido más violentas de lo que sugerían los fundamentals. Sin embargo, la experiencia enseña que estas liquidaciones masivas suelen servir como un reinicio saludable: limpian el mercado de posiciones sobreapalancadas y permiten que el precio encuentre un suelo más estable, a partir del cual puede reanudar una tendencia alcista con mayor participación orgánica.
En esta ocasión, el riesgo es real pero manejable si el inversor entiende la dinámica. La fortaleza de la red Solana en cuanto a actividad de usuarios, DeFi y DePIN no está en duda; lo que está en duda es si el precio actual refleja esa fortaleza o simplemente una burbuja de apalancamiento. Mientras los derivados sigan mandando, conviene vigilar los niveles de soporte comentados y no asumir que los rebotes serán inmediatos. En todo caso, un eventual barrido de largos sería más una oportunidad de entrada para el largo plazo que el fin de la tesis de Solana.




