Con el IBEX 35 rozando máximos históricos tras un rally de varios años, la gestora estadounidense Invesco sostiene que la bolsa española todavía tiene recorrido. Su apuesta se concentra en dos sectores con peso en el índice: los bancos y las eléctricas.
Bancos y tipos: «aún hay margen»
En una presentación ante inversores, Fernando Fernández-Bravo, responsable de distribución activa en Iberia de Invesco, explicó que «nos siguen gustando los bancos españoles en un entorno que aún tiene margen para hacerlo bien, con los tipos de interés en el 2,25%«. Añadió que España crece por encima de la media europea y que los grandes bancos tienen exposición fuera del país, lo que diluye el riesgo local.
La entidad cree que el entorno de tipos, aunque por debajo de los picos de 2023, sigue siendo favorable para el margen de intereses. Además, la fortaleza de la economía española —que el Banco de España sitúa entre las más dinámicas de la eurozona— respalda la calidad crediticia y la demanda de financiación.
Eléctricas: el viento de cola de la electrificación
Respecto a las utilities, la firma es positiva porque la electrificación de la economía —impulsada por el coche eléctrico, los centros de datos y la descarbonización— beneficia a compañías que, además, están «muy diversificadas», según Fernández-Bravo. Este factor, subrayó, cobró importancia después de que la crisis del estrecho de Ormuz pusiera de manifiesto la necesidad de diversificar las fuentes de energía.
Invesco también mantiene una visión favorable hacia los mercados emergentes, aunque con matices. Aunque Corea del Sur y Taiwán se han beneficiado del boom de los semiconductores y las exportaciones, la gestora ha empezado a reducir posiciones. «Hemos empezado a reducir un poco porque las exportaciones están duplicando y triplicando su nivel de los últimos años. Creemos que eso no es sostenible en el corto plazo, este tipo de compañías las estamos viendo un poco caras», explicó.
Diversificar con oro, inmobiliario y crédito privado
La estrategia de diversificación de la gestora no se limita a la renta variable. Invesco recomienda complementar las carteras con activos reales: préstamos corporativos, inmobiliario y, especialmente, oro. El metal precioso se vería favorecido por la debilidad del dólar que anticipa la firma y por las compras de los bancos centrales. «Muchos están comprando oro pero no lo reportan», apuntó Macarena Velasco, miembro del equipo de ETF de Invesco.
Bancos y eléctricas aún tienen gasolina, pero el verdadero seguro de cartera está en el oro y los activos reales.
Sobre el crédito privado, Invesco restó importancia a los problemas de liquidez observados en Estados Unidos, limitándolos a segmentos concretos y descartando un riesgo sistémico. «No creemos que llegue a ser un problema para la economía», afirmaron.
Análisis: ¿hasta cuándo dura la fiesta?
Conviene poner en contexto el optimismo. Los bancos españoles han escalado con fuerza desde los mínimos de 2020, impulsados por la subida de tipos y la mejora de la calidad crediticia. Sin embargo, con el BCE en ciclo de recortes, el margen de intereses podría moderarse. Invesco asume que los tipos se mantendrán en niveles que aún permiten rentabilidad, pero cualquier aceleración bajista cambiaría las tornas.
Las eléctricas, por su parte, cotizan con la expectativa de una demanda sostenida de electricidad durante la próxima década. Pero las valoraciones actuales ya descuentan buena parte de ese crecimiento. La diversificación geográfica y de negocio —como la que exhiben las grandes utilities españolas— es una ventaja, pero no un blindaje contra vaivenes regulatorios o una desaceleración económica.
En mi opinión, la tesis de Invesco es sólida siempre que el escenario macro se mantenga estable. La debilidad del dólar y el apetito por el oro son apuestas de largo plazo que soportan ciclos. En cambio, la reducción en emergentes tecnológicos sugiere disciplina: el mercado castiga el exceso de optimismo.
El inversor que siga esta hoja de ruta encontrará en la bolsa española un pilar, pero nunca el único. La pregunta clave es si, tras varios años de subidas, el diferencial de rentabilidad entre el IBEX 35 y otros índices periféricos puede mantenerse. Yo no lo daría por seguro.




