Microtrombos cerebrales en ratones vivos. Por primera vez, una técnica de neuroimagen no invasiva basada en la tomografía por emisión de positrones (PET) ha conseguido visualizar los pequeños coágulos que agravan la enfermedad de Alzheimer en más de la mitad de los pacientes. El hallazgo, liderado por un equipo del CNIC, el CSIC y el IIS Fundación Jiménez Díaz, se publica en Alzheimer’s & Dementia y propone una terapia con anticoagulantes ya existentes para quienes los presenten.
Microtrombos, el factor oculto que acelera el alzhéimer
Aproximadamente la mitad de las personas con alzhéimer arrastran microtrombos en su cerebro. Estos coágulos diminutos, fruto de un estado procoagulante subyacente, alteran el riego sanguíneo y aceleran el deterioro cognitivo. Sin embargo, hasta ahora permanecían invisibles en vida: solo se identificaban en el análisis del tejido cerebral post mortem. Esa ceguera diagnóstica impedía seleccionar qué pacientes se beneficiarían de un tratamiento anticoagulante que, aunque disponible, nunca llegaba a prescribirse para la demencia.
La Dra. Marta Cortés Canteli, líder del estudio, explica que el mismo mecanismo que daña los vasos sanguíneos en otras enfermedades podría estar alimentando la neurodegeneración en el alzhéimer. Detectar esos microtrombos a tiempo es «abrir la puerta a nuevas dianas diagnósticas y terapéuticas».
La química ‘Click’ y la PET no invasiva que lo hizo posible
El avance técnico que lo cambia todo se apoya en la química ‘Click’, galardonada con el Premio Nobel de Química en 2022. La estrategia, aplicada por primera vez a la neuroimagen PET, funciona en dos pasos: primero se localiza la diana biológica —los componentes de los microtrombos, como fibrina y plaquetas—, y después se administra un trazador radiactivo que emite señal. Este enfoque mejora la calidad de la imagen y, crucialmente, reduce la dosis de radiación necesaria para el paciente.
La Dra. Marta Casquero Veiga, investigadora del IIS-FJD, detalla que el protocolo aprovecha «una técnica de imagen en dos pasos: primero, localizando la diana biológica y, posteriormente, administrando el trazador radiactivo». Gracias a ello, el equipo midió la acumulación de microtrombos en el cerebro de ratones con un modelo de alzhéimer: a mayor presencia de coágulos, más intensa la señal captada por el escáner. Por primera vez, la trampa oculta de los microtrombos quedaba expuesta sin necesidad de abrir el cráneo.

Por primera vez, una técnica de imagen no invasiva permite visualizar en el cerebro vivo los microtrombos que aceleran el avance del alzhéimer.
Por qué este hallazgo acerca la medicina personalizada al alzhéimer
El estudio va más allá de la detección en roedores. El equipo describió por primera vez depósitos de plaquetas asociados a un estado procoagulante en muestras cerebrales de donantes con alzhéimer. «Este hallazgo no solo arroja luz sobre la composición de los microtrombos y la naturaleza del estado procoagulante en la enfermedad de Alzheimer, sino que abre la puerta a nuevas dianas diagnósticas y terapéuticas», insiste la Dra. Cortés Canteli. Se confirma así que los microtrombos no son un epifenómeno, sino un actor relevante en la cascada patológica.
La posibilidad de trasladar la técnica a la clínica es real. La PET ya es una herramienta hospitalaria habitual. El salto, de confirmarse en humanos, permitiría clasificar a los pacientes según su perfil biológico en lugar de solo por sus síntomas: una auténtica medicina personalizada que seleccione quién recibe anticoagulantes y quién no. Ahora bien, el camino no es inmediato. Los resultados proceden de un modelo animal y habrá que confirmar que la señal se replica en cerebros humanos vivos y que la anticoagulación no conlleva riesgos hemorrágicos añadidos en esta población frágil. La prudencia es parte del rigor.
De todos modos, el horizonte que dibuja este trabajo es transformador. Los anticoagulantes ya existen, su perfil de seguridad está estudiado y la nueva PET podría convertirse en la llave que los introduzca en el armamento contra el alzhéimer. A falta de una cura, cada herramienta que individualice el tratamiento suma.
🔬 Ficha del Descubrimiento
- Qué se ha descubierto: Técnica de neuroimagen PET no invasiva capaz de visualizar microtrombos cerebrales en un modelo de ratón de alzhéimer.
- Dónde: Laboratorio conjunto del CNIC, CSIC e IIS-FJD; validación en muestras cerebrales post mortem humanas.
- Institución responsable: Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares Carlos III, CSIC e IIS Fundación Jiménez Díaz; estudio publicado en Alzheimer’s & Dementia.
- Cuándo: Estudio publicado en 2026 (sin fecha concreta en esta nota).
- Impacto a futuro: Abre la posibilidad de identificar pacientes candidatos a terapia anticoagulante y avanzar hacia una medicina personalizada en alzhéimer.




