SpaceX, la empresa aeroespacial de Elon Musk, se incorpora este martes 7 de julio al Nasdaq-100, el índice que reúne a las cien mayores compañías no financieras que cotizan en el Nasdaq, con una valoración de mercado que supera los 680.000 millones de dólares. La entrada en el selectivo, que se produce apenas un mes después de su salida a bolsa, activa compras masivas de los fondos indexados que replican este índice y supone un nuevo hito para la firma de cohetes.
El debut bursátil de SpaceX el pasado 12 de junio fue el mayor de la historia, con un primer precio de 150 dólares, un 11,1% por encima de los 135 fijados en la oferta pública de venta (OPV). La acción cerró aquella sesión en 160,95 dólares, y este lunes cotizaba ligeramente por encima de 162 dólares, lo que arroja una revalorización del 20% desde la OPV. Desde entonces, la compañía se ha movido en un rango relativamente estrecho, consolidando la fuerte subida inicial.
Con este movimiento, SpaceX desplaza a una compañía no financiera del índice y se convierte en uno de los valores con mayor ponderación, arrastrando el interés de los inversores pasivos. La inclusión estaba prevista gracias a los nuevos criterios de elegibilidad que Nasdaq implementó en mayo.
La vía rápida que ha abierto la puerta a SpaceX
Nasdaq introdujo unos nuevos criterios de elegibilidad ‘de vía rápida’ que que permiten incorporar cualquier valor al índice a partir del decimoquinto día de cotización, sin esperar los trimestres que antes eran necesarios. SpaceX, que debutó el 12 de junio, cumple este requisito justo antes del inicio de la sesión del 7 de julio. La medida busca agilizar la entrada de grandes OPV y evitar que los índices se queden desactualizados durante meses.
Más de 200 productos de inversión, con activos bajo gestión superiores a 800.000 millones de dólares (unos 701.000 millones de euros al cambio actual), replican el Nasdaq-100. La entrada de SpaceX forzará a estos fondos a comprar millones de acciones de la compañía en las próximas sesiones, un factor que puede generar volatilidad adicional y sostener la cotización en el corto plazo.

La entrada en el Nasdaq-100 en tiempo récord refleja la ambición de Nasdaq por atraer a los grandes valores y ganar terreno a S&P en la batalla por los índices más seguidos del mundo.
El contraste con S&P: el veto a la flexibilización
Mientras Nasdaq ha acelerado sus plazos, S&P Dow Jones Indices rechazó a principios de junio cualquier flexibilización de sus criterios para los índices S&P 500 y Dow Jones. El organismo argumentó que la capitalización bursátil no debe primar sobre la viabilidad financiera, la antigüedad y la capacidad de inversión de las compañías. Por ello, mantiene la exigencia de un periodo mínimo de doce meses tras la salida a Bolsa para que un valor pueda ser incluido.
La decisión de S&P deja a SpaceX fuera del principal índice de referencia global, al menos hasta junio de 2027. Esto genera una asimetría notable: los inversores que siguen el Nasdaq podrán beneficiarse del tirón de SpaceX, mientras que los que replican el S&P 500 tendrán que esperar, creando un posible desajuste de flujos entre ambos índices. La competencia entre los proveedores de benchmarks se intensifica, y Nasdaq, con su movimiento, gana un activo de enorme atractivo mediático y de inversión.
Qué implicaciones tiene para el inversor español
Para el inversor español que opera con ETFs o fondos que replican el Nasdaq-100, la entrada de SpaceX supone una modificación automática de la composición de su cartera. Los gestores ajustarán las ponderaciones, y SpaceX pasará a representar un porcentaje relevante del índice, similar al de otros gigantes tecnológicos como Apple o Microsoft. La clave estará en si la acción mantiene su revalorización o si, una vez completadas las compras forzosas de los fondos, se produce una corrección.
Además, la inclusión en el Nasdaq-100 facilita que SpaceX entre en el radar de grandes inversores institucionales que tienen mandatos de invertir en empresas de este índice, lo que podría ampliar la base accionarial y reducir la volatilidad a largo plazo. Sin embargo, su exclusión del S&P 500 hasta 2027 limita el alcance total del efecto indexación.
📊 Las Claves para el Inversor
- Qué vigilar: La sesión del 7 de julio y los días siguientes, donde se concentrarán las compras de los fondos indexados. Cualquier desviación en el volumen negociado o en el precio podría marcar la pauta de las próximas semanas.
- Reacción del valor: La acción ya acumula una subida del 20% desde la OPV. La inclusión puede añadir un impulso adicional, pero también incrementa el riesgo de toma de beneficios tras el reajuste de los fondos.
- Precedente sectorial: Grandes OPV como la de Facebook o Alibaba también experimentaron subidas significativas al ser incluidas en índices relevantes, aunque con calendarios más dilatados. El caso de SpaceX, con un acceso ultrarrápido, sienta un precedente para futuras salidas a bolsa de gran tamaño.




