21Shares y VanEck se lanzan a por el primer ETF de Solana en EE.UU.

Dos de las mayores gestoras de activos digitales, 21Shares y VanEck, han presentado formalmente sus solicitudes para lanzar un ETF de Solana en Estados Unidos. El movimiento confirma que el activo se ha convertido en el tercero en la carrera institucional y obliga al regulador a

El ecosistema Solana ha entrado en una fase que muchos inversores esperaban desde hace meses: la carrera por un fondo cotizado (ETF) al contado en Estados Unidos ya no es una apuesta aislada. Esta misma semana, 21Shares ha presentado su solicitud S-1, y VanEck la ha acompañado con la suya, confirmando que dos pesos pesados de la gestión de activos quieren llevar SOL a las carteras reguladas estadounidenses. Por primera vez, Solana compite en serio por un producto financiero que, hasta ahora, solo Bitcoin y Ethereum habían conseguido en el mercado norteamericano.

La noticia, adelantada por NewsBTC, no es un simple rumor de pasillo. Los formularios S-1 y 19b-4 ya están sobre la mesa de la SEC, el regulador estadounidense. Esto significa que el proceso de revisión ha comenzado formalmente. Y que el capital institucional está observando con una mezcla de interés y cautela.

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La carrera por el ETF de SOL pasa de ser una curiosidad a un objetivo de varias gestoras

Cuando una sola gestora presenta una solicitud, el mercado puede verlo como un experimento. Pero cuando dos grandes como 21Shares y VanEck se mueven en paralelo, la lectura cambia. 21Shares, conocida por lanzar algunos de los primeros productos cotizados de criptomonedas en Europa, ha decidido apostar por Solana como el siguiente paso lógico tras sus vehículos sobre Bitcoin y Ethereum. VanEck, por su parte, lleva meses insistiendo en que Solana merece un tratamiento regulatorio equivalente al de ether y quiere ser la primera en materializarlo.

Ambas gestoras están señalando lo mismo: la red de Solana no es un proyecto de nicho. Con una capitalización que supera los 50.000 millones de dólares, más de 2.000 validadores activos y una capacidad de procesamiento que ronda los 4.000 transacciones por segundo en condiciones normales, el activo tiene el tamaño y la liquidez que exige un producto cotizado. Además, su ecosistema DeFi y de infraestructura descentralizada (DePIN) ya atrae a millones de usuarios, una base que cualquier emisor de ETF quiere ver detrás del activo subyacente.

La clave, sin embargo, está en la clasificación. La SEC tendrá que decidir si SOL se parece más a una materia prima digital (un commodity) o a un valor (security) según el test de Howey. Si se inclina por lo primero, el camino hacia un ETF al contado se despeja. Si no, las solicitudes podrían empantanarse como ocurrió con otros criptoactivos. De momento, el regulador no ha dado pistas, pero el mero hecho de recibir dos solicitudes sugiere que está dispuesto, al menos, a estudiarlo.

Dos gestoras compitiendo por el mismo activo envían un mensaje más poderoso que cien discursos: Solana ha dejado de ser un experimento para convertirse en la tercera pieza del puzle institucional.

¿Qué ganan los inversores con un ETF de Solana al contado?

Para un particular que ya posee SOL en una wallet no custodiada, la diferencia es sutil: un ETF no aporta la posibilidad de participar en el staking o de usar el token en aplicaciones descentralizadas. Pero para el capital que hoy está fuera del mundo cripto, la diferencia lo es todo. Muchos asesores financieros, planes de pensiones y plataformas de corretaje prefieren estructuras reguladas antes que custodiar tokens directamente. Un ETF les permitiría exponerse al precio de SOL sin tocar nunca una clave privada.

Esa es la ventana que 21Shares y VanEck están intentando abrir. Y no es menor: tras la aprobación de los ETF de Bitcoin y Ethereum, el siguiente escalón natural es el activo cripto más grande que no ha conseguido aún ese sello. La llegada de un producto así podría multiplicar el volumen y la profundidad del mercado de SOL, reduciendo la volatilidad extrema que aún lo caracteriza y atrayendo a nuevos inversores que hoy solo miran a los dos gigantes.

Ahora bien, hay que ser prudentes. A día de hoy, la SEC solo ha aprobado ETF al contado de Bitcoin y Ethereum, y en ambos casos tras largas batallas judiciales y concesiones sobre la vigilancia del mercado. Solana tendrá que recorrer un camino similar, y no hay garantía de que el resultado sea el mismo. Pero la carrera ya ha empezado, y el simple hecho de que dos emisores de primer nivel estén en la línea de salida es, en sí mismo, una validación importante para el activo.

El siguiente paso lógico tras Bitcoin y Ethereum: una ventana de oportunidad

En Merca2 creemos que este movimiento confirma la tesis que venimos defendiendo: Solana se ha consolidado como la tercera pata del mercado cripto institucional. Su arquitectura, basada en un innovador mecanismo de consenso llamado Proof of History que le permite procesar transacciones a una velocidad mucho mayor que sus competidores, y su apuesta por sectores como los pagos y la infraestructura descentralizada, le dan un perfil que atrae tanto al inversor minorista como al profesional. La cuestión ya no es si Solana merece un ETF, sino cuándo llegará.

Eso sí, la sombra regulatoria es alargada. Recordemos que la SEC ha clasificado a otras altcoins como valores en demandas anteriores. Si ese criterio se aplicara a SOL, el proceso de aprobación podría alargarse años. La buena noticia es que los argumentos a favor de tratarlo como commodity son sólidos: la red es abierta, descentralizada y su token cumple una función de utilidad, no de reparto de beneficios. Pero en un entorno como el estadounidense, los argumentos técnicos no siempre ganan.

De momento, lo más sensato es seguir de cerca el calendario de la SEC. Los próximos meses serán cruciales para ver si el regulador acelera o frena las solicitudes. Mientras tanto, el simple anuncio de estas solicitudes ha provocado un repunte en el precio de SOL, que en las últimas 48 horas superaba los 280 dólares, acercándose de nuevo a máximos anuales. Un reflejo de que el mercado ya está descontando parte de esa promesa institucional.


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