El polvo nunca descansa en Marte. En las últimas imágenes recibidas por la Tierra, la sonda Mars Express de la ESA ha fotografiado decenas de remolinos gigantes, columnas de polvo que se elevan hasta los 8 kilómetros de altura y giran a 45 metros por segundo, como mini tornados capaces de alterar el clima global del planeta rojo.
Los ‘dust devils’ o torbellinos de polvo son un fenómeno tan cotidiano en Marte como lo son en los desiertos terrestres. Se forman cuando el sol calienta la superficie y el aire cálido asciende en espiral, arrastrando consigo el fino polvo que cubre el planeta. Sin embargo, en la atmósfera marciana, cien veces más tenue que la nuestra, y con una gravedad que apenas alcanza el 38% de la terrestre, estos remolinos se convierten en auténticos monstruos atmosféricos.
Los torbellinos que borran las huellas del pasado
El valle fotografiado por la cámara estéreo de alta resolución de Mars Express revela una auténtica danza de vórtices. Decenas de columnas de polvo se alzan simultáneamente, dibujando serpenteantes sombras sobre el terreno ocre. Cada uno de estos remolinos es un agente meteorológico que esculpe la superficie: limpian el polvo de ciertas zonas, dejando al descubierto el lecho rocoso, y lo depositan en otras, borrando cualquier rastro de actividad previa. Las huellas que los rovers dejaron en su camino desaparecen en cuestión de semanas bajo nuevas capas de polvo redistribuido por estos torbellinos.
Pero su papel va mucho más allá de ser un simple servicio de limpieza planetario. Los dust devils son el principal mecanismo que inyecta polvo en la atmósfera marciana. Sin ellos, las imponentes tormentas globales que envuelven Marte cada ciertos años no podrían alimentarse. Son la chispa que enciende la climatología del planeta rojo.
Ocho kilómetros de polvo en rotación

Las cifras del hallazgo encogen cualquier comparación terrestre. Un tornado medio en la Tierra apenas supera el kilómetro de altura. Los remolinos captados por Mars Express alcanzan ocho kilómetros, casi la altitud de crucero de un vuelo comercial transatlántico. Y giran a velocidades de hasta 162 kilómetros por hora (45 m/s), equivalentes a las de un huracán de categoría 2. La baja gravedad marciana permite que el polvo se mantenga suspendido mucho más tiempo, creando estas columnas de dimensiones descomunales.
El hallazgo, además, no es una mera curiosidad estética.
Cada columna de polvo es un ascensor atmosférico: levanta partículas microscópicas a alturas de ocho kilómetros y las dispersa por todo el planeta.
Comprender su dinámica es crucial para las futuras misiones tripuladas. Un campamento en Marte dependerá de paneles solares, y los torbellinos son capaces tanto de limpiarlos —como ocurrió milagrosamente con los rovers Spirit y Opportunity— como de sepultarlos bajo una fina capa de polvo que reduce su eficiencia. Saber cuándo y dónde aparecen será una cuestión de supervivencia.
Por qué Marte es el paraíso de los ‘dust devils’
Marte es un laboratorio natural para los astrónomos del clima. La combinación de una atmósfera fina, grandes diferencias de temperatura entre el día y la noche y la ausencia de océanos que suavicen el clima genera las condiciones perfectas para la formación de estos torbellinos a una escala imposible en la Tierra. Mars Express lleva desde 2004 observando el planeta, y su longevidad ha permitido construir una climatología de largo plazo que ahora empieza a dar frutos.
Sin embargo, el rompecabezas no está completo. Los científicos aún discuten sobre el papel de los campos eléctricos que se generan en el interior de los remolinos y su influencia en la química atmosférica. Tampoco se sabe con certeza si estos procesos contribuyen a la pérdida de agua del planeta, uno de los grandes misterios de la historia marciana. Cada imagen como la obtenida añade una pieza más a este tablero de preguntas.
Lo que está claro es que, mientras el sol caliente la superficie de Marte, los torbellinos seguirán danzando, repartiendo polvo y escribiendo un diario climático que apenas empezamos a descifrar.
🔬 Ficha del Descubrimiento
- Qué se ha descubierto: Decenas de remolinos de polvo gigantes, de hasta 8 km de altura, fotografiados por la sonda Mars Express en un valle marciano.
- Dónde: Un valle de Marte (sin identificar públicamente por la ESA).
- Institución responsable: Agencia Espacial Europea (ESA), misión Mars Express.
- Cuándo: Observación realizada en 2026, imágenes divulgadas en junio de 2026.
- Impacto a futuro: El estudio de estos torbellinos es clave para predecir tormentas de polvo y diseñar sistemas energéticos seguros para futuras bases humanas en Marte.




