Por fin ha entrado en el podio. El informe más reciente de la CNMC muestra a Digi como la empresa que ocupa el tercer puesto en número de usuarios de Internet de banda ancha, superando, tras una larga persecución, a Vodafone. Ahora la empresa se está preparando para una salida a bolsa que está diseñada para mantener su tendencia al crecimiento aumentando su capital, poniendo la mirada sobre la número dos del sector en España, Movistar.
Es cierto que es un objetivo que, de momento, parece lejano. A pesar de su crecimiento, la posición de Telefónica sigue siendo un objetivo complicado. Digi mantiene alrededor del 14% del mercado de la banda ancha en el país, frente a Movistar y MásOrange, donde la primera alcanza el 31% del mercado nacional y la segunda, un 34% de los usuarios. Al mismo tiempo, Digi tiene la ventaja de ser la que más crece de las cuatro grandes operadoras, lo que constituye, precisamente, la promesa central para los inversores en su salida a bolsa.
Una fecha clave en su calendario
La empresa dará el paso de entrar en el mercado el próximo 16 de julio, según ha informado Expansión, y hay motivos para pensar que puede marcar un antes y un después en todo el sistema. Se espera que el dinero que genere su salida a bolsa sirva precisamente para que siga expandiendo sus inversiones en fibra óptica y red móvil, es decir: que debería servir como una inyección de energía para sus proyectos futuros.

Evidentemente, habrá que seguir de cerca el proceso. Es cierto que no es una salida a bolsa al uso, pues solo podrán hacerse con las acciones los inversores institucionales y cualificados, lo que puede limitar la lista de interesados. Sin embargo, la apuesta es que funcione y que siga creciendo. Poco a poco se ha convertido en el tercer gigante del sector en España, y lo ha hecho manteniendo su estructura de precios, que aún hoy lo separa de sus competidores inmediatos.
La esperada salida a bolsa de Digi
La salida a bolsa en España de la empresa de telecomunicaciones es una de las más esperadas del sector en los últimos años. Su crecimiento en España ha sido complicado de discutir, pero también es cierto que va en contra de la tendencia del resto del sector. Y es que las inversiones en red móvil y fibra óptica, precisamente las que justifican la OPV de la empresa rumana, han hecho que los dividendos de sus rivales se retrasen y sus beneficios se reduzcan, al menos a corto plazo.
La apuesta, por tanto, puede parecer arriesgada. Pero para los analistas es un buen momento tanto para su salida a bolsa como para apostar por ella. El historial de crecimiento, no solo en España sino en los territorios donde opera, está más que presente en informes como el de Jefferies, lo que la convierte en un valor especialmente atractivo desde el primer día.
Por tanto, el 16 de julio es una fecha marcada a fuego en el calendario, tanto de los posibles inversores como de sus competidores. La compañía espera captar unos 500 millones de euros, aunque ya ha tenido motivos para la duda, en particular por el efecto que la guerra en Irán ha tenido en todo el mercado accionarial, sobre todo alrededor de las tecnológicas por el impacto del conflicto en el mercado de materias primas. De momento, el mercado sigue atento al 9 de julio, cuando la CNMV debe aprobar el folleto de la empresa.
Perseguir a Movistar y MásOrange
Es cierto que, a pesar de que Digi sueña con seguir creciendo en el mercado de la banda ancha y en otros espacios como la telefonía móvil, parece complicado alcanzar los números de Telefónica y MásOrange. Además de la distancia en los números, se debe tener en cuenta que la empresa española tiene mucho más tiempo en el mercado, lo que ha servido no solo para crear confianza en los usuarios, sino para expandir su oferta con su propio servicio de streaming y acuerdos con plataformas como Vodafone.

Por otro lado, MásOrange es el resultado de la fusión de MásMóvil y Orange, por lo que ha multiplicado rápidamente su base de usuarios. De momento, aunque el mercado da sorpresas, no parece haber ninguna fusión similar en el futuro de Digi, por lo que, si quiere alcanzarla, debe seguir sumando un usuario y un hogar a la vez.
Por fortuna para la low-cost, los informes de la CNMC muestran que sigue siendo la que más crece en usuarios mes a mes. Es una muestra de su capacidad de mantener la tensión competitiva en el sector y del efecto que sigue teniendo su modelo entre los usuarios; sin embargo, crecer también tiene sus retos y, con la presencia de nuevos accionistas pidiendo resultados de forma más rápida, el mapa del sector puede volver a cambiar.




