Los herederos de Manuel Jove han comprometido una inversión de 10,3 millones de euros en startups y fondos a través de su nueva sociedad de capital riesgo, Freixo Inversiones. El movimiento, que cristaliza la estrategia de diversificación patrimonial de la familia propietaria de Inveravante, supone el desembarco formal del clan en el ecosistema del venture capital y el private equity, un terreno que hasta ahora solo pisaban como grandes fortunas inmobiliarias.
Freixo Inversiones: el nuevo vehículo de la familia Jove
Las cuentas anuales de Freixo Inversiones, recién depositadas en la CNMV, dibujan una hoja de ruta de inversión todavía incipiente pero con un compromiso de capital ya definido. La sociedad, participada al 99% por Inversiones Frieira —la filial de Inveravante que en 2016 absorbió las antiguas sicavs Doniños y Bourdet—, tiene a Altamar Private Equity como entidad gestora.
El vehículo ha asumido compromisos con nueve entidades, todas ellas fondos de inversión. A cierre de su primer año y medio de actividad, los desembolsos realizados alcanzaban los 1,47 millones de euros, repartidos en cinco fondos. Las participaciones rara vez superan el 2% del capital de cada vehículo, lo que revela una estrategia de máxima diversificación desde el minuto uno.
El desembolso de 1,47 millones supone apenas el 14% del compromiso total, una señal de que la familia Jove está sembrando el terreno antes de acelerar.
Rentabilidad modesta y pérdidas operativas en el arranque
El estreno de Freixo en el capital riesgo se salda con unas minusvalías contables de 51.000 euros, derivadas de unos ingresos ínfimos —poco más de 11.000 euros entre dividendos e intereses— que no alcanzan a cubrir los gastos de gestión. La cifra no inquieta: es la fotografía típica de un vehículo que acaba de arrancar y que aún no ha desplegado su músculo inversor.
En paralelo, la sociedad sí ha logrado una revalorización de 195.000 euros por la propia evolución de sus participadas, un apunte que suaviza las pérdidas operativas y deja ver el potencial de retorno a medio plazo. El valor total de la cartera de Freixo se situaba en 1,6 millones de euros, de los que 1,3 millones corresponden a entidades con domicilio en España y el resto a posiciones en el extranjero.
Durante 2025, Inversiones Frieira realizó una única aportación de 300.000 euros, a lo que se sumó el desembolso de otros 600.000 euros de capital no exigido que estaba pendiente desde el ejercicio anterior. La cifra conjunta —900.000 euros— revela que la familia sigue dotando de músculo al vehículo conforme avanza la estrategia de inversión.
El precedente: Pablo Isla, Sandra Ortega y las sicavs del ladrillo
La entrada de los Jove en el capital riesgo organizado no es un hecho aislado. En los últimos años, grandes patrimonios gallegos han virado desde las sicavs tradicionales hacia vehículos de inversión alternativa. Pablo Isla, expresidente de Inditex y actual presidente de Nestlé, constituyó su propia sociedad con compromisos que rozan los 17 millones de euros, una cifra algo superior a la de Freixo. Sandra Ortega, por su parte, participa junto a la Xunta de Galicia en iniciativas respaldadas por Xesgalicia y Sodiga.
También Modesto Rodríguez, socio histórico de Manuel Jove en la construcción del centro comercial Marineda City, o María Petra Freire, propietaria del 20% de Megasa, han movido ficha en la misma dirección. El apellido Jove se suma así a un mapa de fortunas que buscan en el private equity un refugio más flexible y con mayor recorrido fiscal que las antiguas sicavs, cuyo régimen se endureció en su momento para combatir la figura de los mariachis.
Qué dicen las cifras del balance: compromiso vs. desembolso real
Conviene separar lo comprometido de lo desembolsado. Esa diferencia —los llamados capital calls pendientes— es una característica estructural del capital riesgo y explica por qué Freixo apenas ha movilizado 1,47 millones de un compromiso total que supera los 10. La familia ha firmado cheques en blanco a nueve fondos: ahora serán los gestores de esos vehículos quienes vayan requiriendo el capital conforme encuentren proyectos en los que invertir.
| Concepto | Freixo Inversiones (Jove) | Pablo Isla |
|---|---|---|
| Compromiso total | 10,3 millones | ~17 millones |
| Capital desembolsado | 1,47 millones | No detallado |
| Entidad gestora | Altamar Private Equity | No detallada |
| Nº de vehículos | 9 fondos | No detallado |
En el caso de la familia Jove, la hoja de ruta parece clara: sembrar en varios fondos, con tickets pequeños, sin concentrar en exceso en ninguna gestora y con una exposición todavía muy doméstica —el grueso de la cartera está en España—. Es la estrategia de quien empieza a andar en un terreno que no domina y prefiere apoyarse en equipos especializados como el de Altamar antes que hacer apuestas directas en compañías no cotizadas. Por el momento, ha comprometido 10 millones para un vehículo que apenas ha iniciado su andadura.
📊 Las Claves para el Inversor
- Qué vigilar: El ritmo de despliegue de los 10,3 millones comprometidos frente a los 1,47 millones ya invertidos. Una aceleración de las capital calls será la señal de que la familia está encontrando las oportunidades que ahora mismo busca.
- Reacción del valor: Al tratarse de un vehículo no cotizado, la noticia no se traduce en una reacción inmediata en pantalla. Sí importa como señal de hacia dónde mueven su liquidez las grandes fortunas que salieron del ladrillo.
- Precedente sectorial: El giro de los Jove sigue la estela de Pablo Isla y otros patrimonios gallegos que están pasando de las sicavs al capital riesgo. Es un termómetro de por dónde respira el family office español.




