El sector defensa europeo ha vivido una de sus peores semanas en mucho tiempo. Rheinmetall se desplomó un 23% después de que Alemania cancelara un megacontrato de fragatas valorado en casi 13.000 millones de euros, y la sacudida se llevó por delante los soportes de varias compañías.
Sin embargo, las caídas han llevado a muchos valores a niveles donde históricamente han rebotado. La pregunta es si estamos ante una simple corrección o ante un cambio de ciclo. Para responderla, tomamos el pulso a los principales actores, según un reciente análisis técnico publicado en Expansión.
El batacazo de Rheinmetall enciende las alarmas
Rheinmetall perdió la directriz alcista que mantenía desde hace años con un volumen récord. Ahora rebota desde la sobreventa extrema, pero, mientras no cierre el hueco bajista en los 1.169,60 euros, cualquier señal de fortaleza será limitada. El daño está hecho y la confianza, tocada.
El contagio se extendió a otros gigantes. Thales corrigió hasta el soporte de los 212-216 euros, coincidiendo con mínimos de septiembre y diciembre pasados. En esa franja confluyen varios niveles relevantes. De aguantar, podría ser un punto de entrada, aunque con un stop claro si pierde los mínimos de junio. Si ese soporte cede, el siguiente nivel relevante está en el imponente hueco alcista de marzo de 2025, en los 191,65 euros.
Dassault Aviation intenta reestructurarse al alza tras apoyarse en una directriz alcista que viene de finales de 2021. El stop loss se colocaría bajo los mínimos de mayo. Es un planteamiento limpio: o aguanta ahí o se descuelga.
Leonardo perdió un tercio de su valor desde los altos históricos de marzo. El latigazo de Rheinmetall lo empujó hasta la base del canal bajista de los últimos meses. Las importantes subidas de de la semana lo han lanzado hacia la parte alta del canal (resistencia). Si logra superar los 52 euros en velas semanales, se activaría una señal de fortaleza renovada.
El pánico vendedor ha llevado a varias compañías a soportes de largo plazo que no visitaban desde hace un año; es ahí donde el inversor paciente encuentra las mejores gangas.
Los niveles que pueden reiniciar la tendencia alcista
Indra perdió la directriz de corto plazo, pero el soporte de los 43,40 euros (mínimos de marzo) sigue intacto. Mientras mantenga ese nivel, cabe la posibilidad de una reestructuración alcista.
En el lado más resistente, Airbus y MTU Aero Engines están mostrando un comportamiento diferenciado. El mercado las percibe más como valores de aviación comercial. Airbus ha batido la resistencia de los altos de mayo y mira hacia los máximos históricos de 221,30 euros. MTU, por su parte, ha superado los 350 euros y se dirige hacia los 404,65 euros, sus máximos de febrero.
Aunque el daño ha sido generalizado, los soportes de largo plazo están conteniendo las caídas en la mayoría de los casos. El rebote desde esos niveles sugiere que el mercado no está preparado para abandonar por completo el sector.
Una lectura de fondo: ¿un susto pasajero o el fin de la fiesta?
El giro de los inversores hacia la biotecnología y el sólido comportamiento de los chips nos recuerdan que el dinero rota. La defensa fue el tema estrella en 2025 y ahora paga el precio de tener expectativas tan altas. Sin embargo, los fundamentos del gasto en defensa siguen siendo sólidos. El anuncio de que Reino Unido elevará su gasto hasta el 4,2% del PIB en 2035 no es una anécdota; es una tendencia que vemos en toda Europa.
Creo que gran parte de la corrección ya está hecha. Pero eso no significa que sea un suelo firme. La cancelación del contrato alemán demuestra que los presupuestos no siempre se traducen en contratos. La clave está en diferenciar: empresas con carteras diversificadas y contratos a largo plazo ofrecen más visibilidad que aquellas excesivamente dependientes de un solo programa.
El caso de Rheinmetall es una llamada de atención. No basta con que los gobiernos prometan más gasto; hace falta que los contratos se firmen y se ejecuten. Mientras tanto, los inversores que compraron en máximos se llevan un buen susto.
El análisis técnico nos da niveles claros para operar, pero la decisión de entrar requiere convicción en la historia de fondo. Si los soportes aguantan, las oportunidades serán contundentes. Si se rompen, habrá que esperar al siguiente tren.




