El Niño disparará el calor en 2027: Europa registrará el junio-julio más caluroso de su historia

El episodio actual de El Niño aún no ha alcanzado su pico y su mayor efecto térmico se espera para 2027. Mientras, Europa confirma su calentamiento acelerado: es el continente que más se calienta del planeta tras el Ártico.

Europa registra el junio-julio más caluroso de su historia. Y el actual El Niño amenaza con convertir 2027 en un año todavía más extremo. Los datos, recopilados esta semana por MIT Technology Review con fuentes de la NOAA, dibujan un verano boreal excepcional que bate registros en tres continentes.

Un bimestre sin precedentes en Europa

El calor no da tregua. En Europa, junio y julio sumaron el bimestre más caluroso desde que existen mediciones sistemáticas. Estados Unidos continental vivió su julio más tórrido, un récord que llevaba casi un siglo en manos de julio de 1936, en plena era del Dust Bowl. Corea del Sur, por su parte, anotó la temperatura más alta jamás registrada en el país.

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El caso estadounidense tiene un valor simbólico añadido. El récord anterior databa de 1936, durante la sequía del Dust Bowl, una de las peores crisis ambientales del país. Que un mes del siglo XXI lo supere no es un trámite estadístico: muestra hasta qué punto el calor extremo deja de ser un episodio raro y se convierte en la nueva línea de base.

No es una anomalía aislada. Europa es el continente que se calienta más rápido del planeta, solo por detrás del Ártico. Un estudio sobre la ola de calor de mayo concluyó que un episodio similar en 1976 habría sido 3,5 °C más fresco que bajo las condiciones actuales.

Por qué El Niño llega con retraso: el océano suelta ahora el calor guardado

El fenómeno de El Niño-Oscilación del Sur (ENSO) no añade energía nueva al sistema climático; libera a la atmósfera el calor que llevaba meses almacenado en el Pacífico. En condiciones normales, los vientos alisios empujan las aguas cálidas hacia el oeste y permiten que afloren aguas frías en el este. Durante un episodio de El Niño, esos vientos se debilitan y el calor acumulado se expande, alterando lluvias y patrones meteorológicos en todo el globo.

El Pacífico actúa como una batería térmica: El Niño no produce calor, lo descarga hacia el aire. La NOAA define la fase de El Niño cuando una región concreta del Pacífico se sitúa al menos 0,5 °C por encima de lo normal, con cambios atmosféricos asociados.

El calor extremo de este verano no es el techo: es la línea de salida de un 2027 que podría superarlo.

verano más caluroso Europa 2026

Este episodio concreto se ha formado con una rapidez excepcional. Según el climatólogo Zeke Hausfather, se trata de uno de los inicios más veloces del registro observacional. Algunos pronósticos apuntan a que podría alcanzar un pico de más de 3,5 °C por encima de la media en la región de referencia del Pacífico, lo que le colocaría entre los más fuertes jamás medidos.

La clave está en el desfase. El efecto de El Niño sobre la temperatura global suele aparecer varios meses después de que el patrón oceánico se consolide. Por eso 2027, no 2026, concentra ahora las miradas. En el episodio anterior, desarrollado en 2023 y prolongado en 2024, el segundo año del evento acabó siendo el más cálido de la historia.

La cuenta pendiente del calentamiento global y las incertidumbres de 2027

Conviene no reducir la historia a El Niño. El motor de fondo es el calentamiento global provocado por la quema de combustibles fósiles, que hace que cada ola de calor sea más probable y más intensa. El episodio actual actúa como un acelerador sobre una tendencia ya consolidada; no podemos esperar que al terminar El Niño los termómetros vuelvan a los valores de hace tres décadas.

La incertidumbre existe. Los registros de 2026 se comparan con series históricas que no cubren por igual todas las regiones, y la evolución exacta de este El Niño todavía puede variar. Pero la convergencia de señales —calor oceánico acumulado, inicio rápido, precedente de 2023-2024— da poco margen para el optimismo. El secretario general de la ONU, António Guterres, lo resumió en junio: las condiciones de El Niño echarán combustible al fuego de un planeta que ya se calienta.

Si el clima fuera una olla llena desde hace décadas, El Niño sube el fuego de golpe; pero la olla ya estaba caliente por el CO₂ acumulado. Me preocupa, sobre todo, que el precedente de 2023-2024 se esté repitiendo con más rapidez de lo previsto. Lo que hagamos en los próximos meses cuenta: adaptar viviendas, instalar refrigeración eficiente y mejorar el aislamiento reduce la vulnerabilidad inmediata. La respuesta de fondo, sin embargo, sigue siendo la misma: recortar emisiones, acelerar las renovables y proteger a las poblaciones más expuestas. El siguiente dato a vigilar llegará cuando el Pacífico toque su pico térmico, probablemente ya con la mirada puesta en el verano de 2027.

🔬 Ficha del Descubrimiento

  • Qué se ha descubierto: El actual episodio de El Niño, aún en expansión, apunta a un 2027 con temperaturas globales superiores a las de 2026.
  • Dónde: Pacífico tropical, con efectos globales; los récords de 2026 ya afectan a Europa, Estados Unidos continental y Corea del Sur.
  • Institución responsable: Análisis de MIT Technology Review con datos de la NOAA y seguimiento de la comunidad climática.
  • Cuándo: Junio-julio de 2026 para los récords; pico de El Niño esperado en los próximos meses y máximo impacto térmico en 2027.
  • Impacto a futuro: Aumenta la probabilidad de olas de calor más intensas y refuerza la urgencia de adaptación y recorte de emisiones.

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